El Consejo de Gobierno ha aprobado el decreto que recoge el acuerdo entre Osakidetza y el Sindicato Médico de Euskadi para mejorar las condiciones laborales del personal médico y facultativo. Incluye mejoras en las guardias, incentivos ligados a resultados en salud y medidas para facilitar la conciliación y el descanso.

El Gobierno Vasco ha dado luz verde a un acuerdo que promete cambiar la forma en la que trabajan los médicos de Osakidetza. Se trata de un pacto firmado con el Sindicato Médico de Euskadi (SME) que, según el consejero de Salud, Alberto Martínez, mejorará la atención a la ciudadanía y ayudará a atraer y retener profesionales en el sistema sanitario público vasco.

El acuerdo incluye cambios importantes en las guardias médicas. Hasta ahora, una hora de guardia se pagaba de forma diferente a una hora normal, pero con este pacto se busca igualar su valor. Además, se reforzarán los descansos después de ciertas guardias, especialmente las más largas, y se permitirá reducir la obligatoriedad de hacer guardias cuando los médicos se acerquen al final de su carrera profesional.

Esto no solo habla de dinero, sino de salud laboral y de poder conciliar la vida personal con el trabajo.

Otro punto clave son los incentivos. A partir de ahora, los médicos podrán cobrar extras si mejoran los resultados en salud de sus pacientes. Por ejemplo, si se reduce la lista de espera, se mejora la accesibilidad o se ofrece una atención de mayor calidad. Es decir, se premia el esfuerzo cuando el paciente nota la mejoría.

También se incluyen medidas de planificación para anticiparse a los retos futuros. Se crearán grupos de trabajo para definir cuántos médicos harán falta en los próximos años y cómo organizar mejor los recursos. Esto es importante porque, como recordó el consejero, hay una falta de profesionales médicos, muchas jubilaciones y cada vez más demanda sanitaria.

No es la primera vez que se negocia un acuerdo de este tipo. De hecho, el Sindicato Médico llevaba tiempo reclamando mejoras en las guardias y en la conciliación, especialmente después de la pandemia, que dejó a muchos sanitarios quemados.

Con este pacto, se da un paso adelante, pero el diálogo continúa.

El acuerdo no se cierra aquí. Alberto Martínez ha dejado claro que esto no excluye a otros colectivos. "Seguiremos negociando con todos los profesionales de Osakidetza, porque cada categoría tiene sus propias necesidades", ha dicho. Esto significa que todavía hay procesos abiertos en la Mesa Sectorial para otros trabajadores.

Además, se creará una Comisión de Seguimiento que evaluará cómo se aplica el acuerdo y, si hace falta, introducirá ajustes.

Todo esto llega en un momento en el que el sistema sanitario público vasco necesita ser más atractivo para las nuevas generaciones. Euskadi invierte mucho en sus profesionales, pero la competencia con otras comunidades y con la sanidad privada es dura. Por eso, mejorar las condiciones de los médicos que ya están y hacer que los nuevos quieran venir es clave.

En resumen, este acuerdo busca que los médicos estén más contentos, descansen mejor, cobren por lo que realmente hacen y, sobre todo, que los pacientes noten una atención más rápida y de calidad.

Una noticia que, sin duda, merece la pena seguir de cerca.