Una víctima de la Guerra Civil es identificada en Euskadi tras décadas de silencio, gracias a un programa de búsqueda y al uso de pruebas genéticas. El anuncio honra a las víctimas y ofrece cierre a su familia.
En Euskadi se ha certificado la identidad de Manuel León Gómez, natural y vecino de Valenzuela de Calatrava, en la provincia de Ciudad Real, gracias a un procedimiento que combina pruebas genéticas y revisión documental.\nEste hombre fue detenido en mayo de 1939, juzgado y condenado a 30 años de prisión por adhesión a la rebelión. Tras la sentencia, fue trasladado a la Prisión Central de Orduña, donde falleció el 19 de abril de 1941 a los 57 años. Sus restos fueron recuperados en 2014 durante la primera exhumación realizada en el Cementerio de Orduña y fueron inhumados en el Columbario de la Dignidad en 2022, cuando figuraban como no identificados.\nLa familia de Manuel contactó con Gogora en verano de 2025 y, tras el análisis y cotejo de muestras genéticas, se ha podido certificar su identidad.
Este hito se enmarca en el Programa de Búsqueda de Personas Desaparecidas durante la Guerra Civil, una iniciativa de Gogora orientada a buscar, recuperar e identificar a los fallecidos durante la guerra y los primeros años de la dictadura franquista.\nEn las distintas fases del proceso participa el Euskal Prospekzio Taldea, encargado de localizar posibles enterramientos de víctimas de la Guerra Civil; la Sociedad de Ciencias Aranzadi, que realiza la exhumación de los restos y el análisis forense; y el laboratorio Biomics de la Universidad del País Vasco (EHU), responsable del cotejo de las muestras de ADN.
Esta iniciativa busca cicatrizar el sufrimiento de las familias, identificar a las víctimas y devolverles a sus familias, al tiempo que dignifica a la sociedad al otorgar a estas personas el lugar que merecen en la memoria colectiva actual.\nManuel León Gómez, originario y vecino de Valenzuela de Calatrava (Ciudad Real), estaba casado y dejó dos hijos. Ingresó en la Prisión Provincial de Almagro el 1 de mayo de 1939, condenado a 30 años de prisión por adhesión a la rebelión. El 7 de diciembre de 1939 fue trasladado a la Prisión Central de Orduña, donde murió el 19 de abril de 1941 a los 57 años, según el certificado de defunción por hemorragia cerebral.\nUna vez finalizadas las labores de exhumación en Orduña, se ha recuperado el cuerpo de un total de 93 personas, todas víctimas de la prisión franquista.
Por las identificaciones que se han obtenido, 24 hasta la fecha, se estima que los restos no identificados corresponden a presos fallecidos entre marzo y junio de 1941, cuando el penal se cerró definitivamente.
En este caso concreto, se sabe que al menos 225 personas fallecieron en esa prisión, todos varones trasladados desde distintas comunidades autónomas.
Más de la mitad eran extremeños (127), a los que se suman 41 castellanomanchegos (34 de Ciudad Real, 4 de Toledo y 3 de Albacete), 22 trasladados desde la prisión de Málaga, 7 de Tarragona y los 28 restantes eran naturales de otras provincias.\nMás información sobre fallecidos e identificaciones previas en https://labur.eus/orduna. Para contactar con Gogora: gogora.prentsa@euskadi.eus | 944032850.\n