La Junta de Castilla y León presenta un plan para 2026 con más de 1.100 acciones formativas, impulso de competencias digitales e inteligencia artificial, y aprendizaje continuo para responder a retos tecnológicos y normativos, con el objetivo de mejorar la atención a los ciudadanos.

La Junta de Castilla y León ha presentado un plan para 2026 que pretende modernizar la formación de los empleados públicos con la meta de que el servicio que llega a la gente sea más ágil, fiable y cercano.

El eje central es la formación continua, la utilización de herramientas digitales y el uso de la inteligencia artificial para resolver los retos diarios de una Administración que cambia a velocidad de la sociedad.

Este plan, impulsado por la Escuela de Administración Pública de Castilla y León (ECLAP), prevé más de 1.100 acciones formativas adaptadas a las necesidades reales de la Administración y a los cambios que se están produciendo, especialmente en tecnología, normativa y calidad de los servicios.

La iniciativa se apoya en varias líneas: usar herramientas digitales para trabajar de forma más ágil, mejorar la gestión y dirección públicas, fortalecer la comunicación con la ciudadanía y enseñar idiomas para tratar con un entorno cada vez más abierto y diverso.

También se presta atención a la prevención de riesgos laborales y al bienestar emocional, aspectos que inciden en la seguridad y la eficiencia del trabajo diario.

Además, se incorporan contenidos sobre inteligencia artificial, ciberseguridad y nuevas herramientas digitales de trabajo para modernizar la forma de prestar los servicios.

La idea no es de hoy: la transformación digital no depende solo de la tecnología, sino de las personas y de su capacidad para aprender, adaptar y aplicar lo aprendido al servicio de la gente.

En este sentido, la Junta recuerda que la sociedad evoluciona y que el personal debe actualizarse de forma constante para responder a las nuevas tecnologías y a las normativas que regulan la labor pública.

En Castilla y León hay más de 96.000 empleados públicos que realizan tareas esenciales para el funcionamiento de los servicios; reforzar su formación es, según las autoridades, la mejor forma de garantizar un servicio público de calidad.

Entre las novedades está el portal de Gestión del Conocimiento de la ECLAP, una herramienta para compartir experiencias, materiales y buenas prácticas.

Ya tiene más de 282.000 visitas y cerca de 1.400 contenidos disponibles de forma permanente, accesibles en cualquier momento y desde cualquier lugar. A la vez, se avanza en la evaluación de las competencias digitales con autodiagnósticos que permiten a cada profesional conocer su nivel y orientar su formación.

En la práctica, se ha contado con la participación de los propios empleados, que aportaron 485 sugerencias a través del buzón de participación de la ECLAP, una señal de que la formación debe construirse entre todos.

Entre las iniciativas más destacadas figura una guía práctica para usar la inteligencia artificial en el día a día y un curso específico que pretende formar a 3.000 empleados públicos en esta materia. También se han ofertado 63 cursos de competencias digitales con 3.730 plazas, y se está preparando un curso obligatorio de ciberseguridad para unos 18.000 empleados en colaboración con la Consejería de Movilidad, Transformación Digital e Inteligencia Artificial. Hasta la fecha se han realizado 6.870 autodiagnósticos para medir el nivel digital de cada profesional y orientar mejor su formación. En palabras de las autoridades, la mejora de la formación se traduce en una administración que aprende y, por tanto, en un servicio que mejora para los ciudadanos de Castilla y León.