La Junta avisa de un episodio de polvo sahariano que podría prolongarse durante la ola de calor. Se recomiendan precauciones para reducir la exposición y proteger a los colectivos más vulnerables.

La Junta de Castilla y León ha activado una alerta ante la llegada de polvo del norte de África. Los modelos de calidad del aire señalan que este polvo podría empezar a acumularse desde este viernes 19 de junio y mantenerse durante varios días, al menos durante la ola de calor que está afectando a toda la región.

Este fenómeno es natural y no depende de la acción humana, pero si puede afectar a la salud de forma notable si se exponen durante mucho tiempo. Las autoridades esperan que las concentraciones puedan superar valores poco favorables para la calidad del aire, con una media móvil de 24 horas por encima de 50 microgramos por metro cúbico.

Para la población en general, el polvo puede no ser un problema grave, pero los grupos de riesgo y personas más sensibles deben extremar precauciones.

Entre estos grupos se encuentran las personas mayores, las que padecen asma o enfermedades respiratorias, alergias fuertes y ciertas enfermedades del corazón.

En estos casos se recomienda evitar esfuerzos prolongados y al aire libre, como caminar mucho, practicar deporte o trabajar bajo el calor. Es importante seguir las indicaciones de los médicos y revisar su plan de medicación. Si se presentan síntomas como tos, irritación de garganta, dificultad para respirar, cansancio extremo o palpitaciones, se debe consultar con servicios de salud.

Las autoridades también piden no quemar restos vegetales ni realizar otras actividades que generen humo o polvo. Se aconseja a las personas que desarrollen actividades al aire libre que consulten la calidad del aire en su zona en páginas oficiales y que ajusten sus planes si la previsión indica empeoramiento.

En Castilla y León, la Consejería de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural y Política Ambiental realizará un seguimiento continuo del episodio y publicará los datos de calidad del aire en tiempo real en sus canales oficiales.

También se pueden consultar datos a nivel nacional y europeo en portales del Ministerio para la Transición Ecológica y la Agencia Europea del Medio Ambiente.

Este tipo de intrusión de polvo sahariano es un fenómeno estacional que suele repetirse cada verano cuando soplan vientos cálidos desde el sur. Aunque no se puede evitar, adoptar precauciones puede reducir la exposición y evitar molestias. La influencia del polvo en la visibilidad y en la sensación general de calor no significa que la temperatura sea más alta, pero sí que la calidad del aire es menos favorable y puede afectar a personas sensibles en las horas centrales del día, especialmente cuando sopla con intensidad.

En la experiencia de años anteriores, las oleadas de polvo sahariano suelen coincidir con olas de calor prolongadas y sequía, por lo que es habitual que las autoridades recomendaran reducir o evitar actividades al aire libre y, de forma general, mantener a mano medicamentos de uso habitual para quienes dependen de ellos para la respiración o el corazón.

Pasadas las alertas, se recomienda volver a la rutina diaria con prudencia, y en caso de que cambien las condiciones, ajustar las medidas sanitarias de acuerdo con las recomendaciones oficiales.

En resumen, la llegada de polvo africano durante la ola de calor es un recordatorio de que el aire que respiramos está sujeto a influencias naturales.

Tomar precauciones simples puede evitar complicaciones de salud y permitir continuar con las actividades diarias con menor riesgo.