Con más de 27,000 corredores, la 36ª edición de la Media Maratón de Buenos Aires se convirtió en la carrera más destacada y de mayor nivel en toda Latinoamérica, consolidando su prestigio internacional.

La ciudad de Buenos Aires vivió uno de sus eventos deportivos más importantes del año: la 36ª edición de la Media Maratón de Buenos Aires, que reunió a más de 27,000 participantes de diferentes países y consolidó su posición como la carrera más influyente y de mayor calidad en toda Latinoamérica.

Esta prueba, que se realiza cada año en la capital argentina, ha ido creciendo en popularidad y reconocimiento internacional, convirtiéndose en un referente para atletas profesionales y amateurs.

Supuestamente, la organización del evento ha invertido en mejoras logísticas y en la experiencia de los corredores, permitiendo que la competencia se lleve a cabo en un ambiente ordenado y seguro.

La modalidad de “por olas”, utilizada en esta edición, facilitó el control del gran volumen de inscriptos, distribuyéndolos en grupos que partían en diferentes horarios, desde Palermo hasta el centro porteño, en un recorrido que combina historia, cultura y naturaleza.

El corredor ugandés Jacob Kiplimo fue el más destacado en la categoría masculina, logrando un tiempo récord de aproximadamente 55 minutos y 30 segundos en la carrera, cifra equivalente a unos 58 minutos y 29 segundos en el circuito de Buenos Aires, según datos supuestamente oficiales.

Seifu Tura Abdiwak, de Etiopía, y Nyamongo Nyageo, de Kenia, completaron el podio, demostrando la supremacía de los corredores africanos en pruebas de fondo.

En la categoría femenina, la vencedora fue la keniana Verónica Loleo, con un tiempo de aproximadamente 1 hora, 5 minutos y 58 segundos (equivalente a 1h06m58s en la competencia), seguida por las atletas etíope Ftaw Zeray Bezabh y la keniana Catherine Reline Amanang'ole.

Este evento no solo se destaca por la competencia en sí, sino también por las múltiples actividades que se desarrollaron a lo largo del recorrido.

Desde instalaciones artísticas, como el Puente Sensorial en la Avenida Figueroa Alcorta, hasta actuaciones de artistas itinerantes, símbolos de la cultura porteña y performances circenses que animaron a corredores y espectadores.

Además, numerosos espacios de recreación, fotografía y gastronomía permitieron a los asistentes vivir una experiencia completa y festiva.

Supuestamente, la Municipalidad de Buenos Aires preparó también un stand itinerante denominado Domo Itinerante, que ofreció servicios de hidratación, áreas de descanso, armarios para guardar objetos y carga de celulares, además de un espacio para charlas y una tienda con productos exclusivos de la ciudad, todo en un esfuerzo por mejorar la comodidad y la integración de los participantes.

Cabe destacar que la Media Maratón de Buenos Aires no solo es un evento deportivo, sino también una oportunidad para promover la salud, la cultura y la integración social en la ciudad.

La competencia es considerado como un preámbulo del Maratón Internacional de Buenos Aires, que en su 41ª edición se disputará el próximo domingo 21 de septiembre.

La tradición y el espíritu de superación que caracteriza a esta carrera hacen que cada año gane mayor reconocimiento en el continente.

En comparación con otras carreras en Latinoamérica, la media maratón de Buenos Aires se diferencia por su organización, el entusiasmo de los participantes y la variedad de actividades complementarias, que la convierten en una verdadera celebración deportiva y cultural.

La inversión en infraestructura y en la promoción del deporte en la ciudad ha sido fundamental para mantener su liderazgo, y supuestamente, la próxima edición promete superar todos los récords anteriores.

La ciudad continúa posicionándose como un referente en el atletismo internacional, fortaleciendo su imagen como destino deportivo de primer nivel.