Canadá y la robótica en la era de la IA física: un desafío frente al liderazgo de China
Análisis sobre la adopción de robótica en Canadá en el contexto global de la IA física y el impulso de China, con cifras convertidas a euros y posibles implicaciones para la productividad nacional.
Un auge de la inteligencia artificial está empujando a la robótica desde los laboratorios hacia entornos reales.
En Canadá, la adopción de soluciones robóticas avanza a un ritmo más lento fuera del sector automotriz, mientras naciones como China aceleran el desarrollo y la implementación.
Esta brecha se observa en distintos indicadores, desde la disponibilidad de talento hasta la apertura regulatoria para pruebas y operaciones en la vía pública.
El mercado global de robótica, según analistas, alcanzó casi 50 mil millones de euros en 2025, con un crecimiento de alrededor del 11% respecto de 2024.
Las proyecciones apuntan a un valor cercano a 102 mil millones de euros para 2030. Estas cifras reflejan la confluencia de hardware avanzado y capacidades de #IA que permiten que los robots aprendan, se adapten y ejecuten tareas complejas sin depender de una programación detallada paso a paso.
China se mantiene como líder en la instalación de robots industriales. En 2024, más de la mitad de los robots instalados a nivel mundial estaban allí, con un volumen cercano a 295 mil unidades. Este dominio subraya la capacidad de ese país para combinar fabricación a gran escala con innovación tecnológica, y refuerza su posición frente a competidores tradicionales y emergentes en un mundo cada vez más automatizado.
En Canadá, la adopción industrial de robótica se sitúa en puntos más modestos, y el stock operativo nacional ocupó la 13ª posición en 2024, quedando rezagado respecto de naciones como España, India y Francia, y por detrás de líderes como Corea del Sur, China y Estados Unidos.
Este panorama se acentúa si se separa el sector automotriz, donde la penetración tecnológica es más alta, mientras la #productividad global del país se mantiene con un crecimiento relativamente lento.
Los responsables de la #industria señalan que la barrera no es solo tecnológica
Los responsables de la industria señalan que la barrera no es solo tecnológica, sino también regulatoria y de cultura empresarial. En Canadá, el marco normativo ha sido citado como un freno a la adopción de soluciones más rápidas y autónomas. En contraste, en Estados Unidos se han permitido pruebas de vehículos autónomos en vías públicas y de manera más amplia, lo que ha acelerado el despliegue y la maduración de modelos de negocio basados en robótica y IA.
Empresas canadienses como #Avidbots y #Waabi han mostrado avances locales, pero su penetración de mercado fuera de #Canadá es, en promedio, más baja de lo deseado.
Avidbots, con sede en Kitchener, fabrica robots de limpieza para uso comercial y depende de sensores y enfoques de IA que permiten que sus máquinas operen en entornos diversos.
Sus fundadores reconocen que la cuota de ventas dentro de Canadá es modesta y que para sostener el crecimiento se requiere una base de clientes internacionales.
La conversación entre autoridades y representantes de la industria apunta a la necesidad de una estrategia nacional de robótica. Aunque Canadá está desarrollando una estrategia amplia de IA, los responsables afirman que no se contempla por el momento una estrategia nacional aislada para robótica.
El objetivo es integrar iniciativas de capacitación, incentivos, adopción y confianza pública dentro del marco más amplio de políticas de IA y tecnologías emergentes, evitando enfoques fragmentados.
Históricamente, Canadá ha invertido en investigación y desarrollo en robótica, pero la transición hacia operaciones comerciales y escalables ha exigido un cambio de enfoque que combine talento, regulación ágil y alianzas entre empresas, universidades y centros de innovación.
En esa dirección, se esperan esfuerzos para apoyar a pymes y empresas tecnológicas que buscan competir en una economía cada vez más automatizada y basada en datos, con el objetivo de no perder valor en un mercado global que demanda sistemas capaces de fusionar hardware robusto con capacidades de aprendizaje automático.