Orcas de la Sunshine Coast se acercan a la orilla y se frotan el vientre contra las rocas
Un pod de orcas de la población Northern Resident Killer Whales se acercó a la costa de la Sunshine Coast en British Columbia y realizó un comportamiento poco común: frotar su vientre contra cantos rodados. Este avistamiento fue registrado por testigos y analizado por expertos marinos.
Un avistamiento inusual en la Sunshine Coast de British Columbia dejó a bañistas y curiosos atónitos: un grupo de #orcas asesinas, pertenecientes a la población Northern Resident Killer Whales, nadó muy cerca de la orilla y ejecutó una conducta poco frecuente, al frotar su vientre contra cantos rodados lisos de la costa.
El episodio tuvo lugar el 2 de enero de 2026 y fue observado por varias personas en Secret Beach Park, cerca de Gibsons, frente a Howe Sound. Durante unos 20 minutos, las ballenas recorrieron la zona, moviéndose de un extremo al otro a escasos metros de la playa, en un patrón que capturó la atención de quienes presenciaron la escena y de observadores que llegaron al lugar tras recibir avisos en redes.
Los cetólogos presentes identificaron al grupo como parte del A5 pod, una agrupación de tres familias dentro de la población Northern Residents. Este tipo de configuración y la forma de distribución de los individuos, según especialistas, señalan tanto un lazo familiar estrecho como un comportamiento social consolidado entre los integrantes de estas comunidades de orcas.
Jared Towers, director ejecutivo de Bay Cetology, explicó que, entre las distintas poblaciones de orcas del mundo, solo un puñado ha mostrado este tipo de conducta de contacto físico con el sustrato y con las rocas, lo que convierte a este avistamiento en un fenómeno relativamente raro y de interés científico.
Entre los mamíferos marinos visibles, el A5 pod ha sido objeto de atención por su fidelidad a determinadas zonas de alimentación y descanso a lo largo de la costa de British Columbia.
En el grupo estaban varias hembras y machos de la misma familia, y entre ellos se encontraba Surge, también conocido como A61, un individuo con una edad estimada de nacimiento en 1994 según registros de Fisheries and Oceans Canada.
Este detalle, que se ha podido reconstruir a partir de- entre otros- observaciones de drones y fotógrafos locales, aporta una referencia temporal para entender la dinámica de este pod en la región.
La explicación más aceptada para este comportamiento es que las rocas lisas y las cantos rodados sirven como superficie para el cuidado de la piel.
Las orcas tienen una piel muy activa y en constante desprendimiento de capas superficiales
Las orcas tienen una piel muy activa y en constante desprendimiento de capas superficiales; el contacto con superficies adecuadas puede facilitar la exfoliación y el mantenimiento de la integumentaria, además de proporcionar una experiencia sensorial que, aunque parezca anecdótica para los humanos, podría tener funciones de higiene o relajación para los animales.
Expertos del área señalan que este tipo de actividad no suele ser la norma para todas las poblaciones de orcas, y que la preferencia por lugares concretos como Secret Beach Park sugiere un conocimiento local de la geografía marina que facilita ese comportamiento.
Este avistamiento generó una ola de interés comunitario. En la región, un grupo local de residentes ya mantiene plataformas y redes para documentar avistamientos de ballenas, con voluntarios que comparten ubicaciones y tiempos para que el público pueda disfrutar de estos encuentros sin perturbar a los animales.
Las personas que viven en Gibsons y alrededores señalan que este tipo de encuentros son difíciles de prever, pero cuando ocurren, fortalecen el vínculo entre la comunidad y la conservación marina.
Paralelamente, este evento ha servido para recordar la importancia de las medidas de protección de las costas y de las rutas de navegación que influyen en el comportamiento de estas poblaciones.
Históricamente, las poblaciones de orcas del Pacífico Norte, como las Northern Residents, han enfrentado numerosos retos derivados de la disminución de los recursos pesqueros, la contaminación y el ruido generado por el tráfico marítimo.
Aunque el avistamiento en la Sunshine Coast no representa un riesgo inmediato, sí subraya la necesidad de mantener ecosistemas marinos sanos para que estas comunidades de ballenas puedan seguir prosperando.
Las autoridades y las organizaciones de conservación continúan monitoreando estas poblaciones, promoviendo investigaciones y programas de educación para que la población local y los visitantes entiendan la relevancia de cada avistamiento, así como su impacto en la vida marina a largo plazo.
En resumen, este hecho singular no solo ofrece una experiencia memorable para los observadores, sino que también aporta valiosa información para comprender mejor la diversidad de conductas sociales en las orcas y la importancia de preservar sus hábitats costeros frente a las presiones humanas.}