Perú propone un bono universitario para facilitar la compra de la primera vivienda a jóvenes
El Ministerio de Vivienda plantea modificar el Reglamento del Bono Familiar Habitacional para añadir un subsidio adicional del 25% destinado a jóvenes de 20 a 28 años que están terminando sus estudios y buscan una vivienda nueva. El proyecto está en consulta pública y podría convertirse en realidad si supera el proceso correspondiente.
Ahorrar para la primera #vivienda es uno de los retos más habituales para los #jóvenes que recién salen al mundo laboral, con salarios que a veces no dan para mucho.
En ese marco, el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) ha propuesto una medida que apunta a facilitar ese salto: modificar el Reglamento Operativo del Bono Familiar Habitacional (BFH) para incluir un bono adicional exclusivo para jóvenes que están estudiando y que buscan su primera casa o departamento en Perú.
En lenguaje llano: se quiere darle un empujón extra a una parte del #BFH para que los jóvenes que aún están terminando la universidad o una carrera técnica puedan pagar la cuota inicial más fácilmente.
El aspecto central es sencillo: se propone otorgar un subsidio adicional del 25% sobre el BFH vigente, específicamente para la modalidad de Adquisición de Vivienda Nueva.
Es decir, si la persona cumple los requisitos y accede al BFH para una vivienda nueva, recibirá ese 25% extra como ayuda directa para cubrir la entrada o pie del inmueble.
La finalidad es que este beneficio vaya directo al bolsillo del estudiante para facilitar la adquisición de su primera vivienda, sin necesidad de que esté formado un núcleo familiar con hijos.
En la práctica, la propuesta busca una inyección de 9.406 soles adicionales para cada postulante beneficiario. Esa cifra se suma al monto del BFH existente y se destina a cubrir la cuota inicial, haciendo que la compra de una vivienda nueva sea más alcanzable para quien se encuentra en la etapa final de su formación académica.
Es una diferencia relevante frente a los subsidios tradicionales, que en muchos casos exigen cargas familiares para calificar como jefe de familia o requieren condiciones distintas.
Pero, ¿cuáles son exactamente los requisitos para acceder a este supuesto “Bono Universitario”? El proyecto mantiene, en líneas generales, las condiciones ya establecidas por Techo Propio para este año: ingresos familiares mensuales netos no superiores a 2.706 soles; un ahorro mínimo obligatorio, que suele rondar los 2.475 soles; no ser propietario de otra vivienda o terreno a nivel nacional; y un historial limpio de apoyo habitacional previo. Además, se señala expresamente que no es imprescindible demostrar un historial crediticio tradicional para iniciar la postulación, algo que puede abrir la puerta a quienes no han tenido acceso a crédito habitual.
En cuanto al proceso, el plan está en una fase de consulta pública. La propuesta se dejará disponible en la plataforma digital del #MVCS durante 15 días calendario para recibir comentarios, aportes y opiniones de la ciudadanía.
La Dirección de Ejecución de Programas y Proyectos en Vivienda y Urbanismo se encargará de recoger
Al cierre de este periodo, la Dirección de Ejecución de Programas y Proyectos en Vivienda y Urbanismo se encargará de recoger, analizar y valorar todas las propuestas e inquietudes recibidas.
Si el proyecto encuentra respaldo, el denominado “Bono Universitario” podría quedar listo para integrarse en las próximas convocatorias oficiales.
Históricamente, #Perú ya ha impulsado subsidios a la vivienda a través del BFH y de programas como Techo Propio, que buscan facilitar el acceso a una vivienda a hogares con ingresos limitados.
Esta nueva iniciativa se inscribe en esa línea, con la particularidad de apuntar específicamente a jóvenes que están cerrando su formación y quieren dar el salto a la propia casa.
Es una medida que, de salir adelante, podría reducir la brecha de acceso a la vivienda entre quienes están en etapas tempranas de su vida laboral y aquellos con mayor capacidad de ahorro, al tiempo que impulsa la construcción de viviendas y el consumo de bienes duraderos.
No obstante, como toda ayuda pública, también levanta preguntas sobre su coste para las arcas del Estado y sobre su impacto en el mercado inmobiliario.
A quienes se preocupan por la gestión de recursos, es natural preguntarse cuántos jóvenes podrán beneficiarse realmente, cuánto costará en total y si el incremento de subsidios podría generar presiones inflacionarias o distorsiones en los precios de la vivienda.
Los próximos días serán decisivos para ver si el proyecto continúa adelante, cómo quedan los requisitos y cuál sería el protocolo para la asignación de este subsidio adicional.
En resumen, si la consulta pública desemboca en una aprobación definitiva, este nuevo suplemento podría convertirse en una ayuda concreta para que jóvenes que estudian y que no han podido disponer de una vivienda propia, logren dar el paso hacia la propiedad.
Todo ello con la cautela de un ahorro sostenido, una planificación seria y un marco regulatorio claro que evite abusos y asegure que la ayuda llegue a quienes realmente la necesitan.
Para quienes buscan una explicación práctica: podría representar entre 9.406 soles de apoyo directo para la cuota inicial, siempre que se cumplan los requisitos y el proceso siga adelante de acuerdo con los plazos establecidos en la consulta pública.