Descubre Aulai.es — tu plataforma de aprendizaje online Visitar sitio
Canadá abre la puerta a una 'renovación nuclear' con hasta 10 reactores en 15 años y un impulso global

Canadá abre la puerta a una 'renovación nuclear' con hasta 10 reactores en 15 años y un impulso global

El gobierno canadiense presenta una estrategia para duplicar la capacidad de su red eléctrica mediante una expansión nuclear ambiciosa, con posibles costos superiores a los 100.000 millones de dólares y un plan para vender reactores CANcu a nuevos mercados internacionales.

Canadá se propone una nueva era para su energía, y la palabra clave es renovación. Este lunes, el ministro de Energía, Tim Hodgson, presentó ante la prensa una estrategia nacional que defiende una expansión nuclear para ayudar a doblar la capacidad de la red eléctrica del país y avanzar hacia una economía con menos emisiones de carbono.

Según explicó, no hay un camino creíble para lograr un incremento tan grande sin apoyarse en la energía nuclear y la base estable que ofrecen sus centrales actuales.

La hoja de ruta contempla, de forma ambiciosa, la construcción de hasta diez #reactores nuevos en los próximos 15 años. Dos de tamaño grande deberían empezar a funcionar antes de 2035, cinco más estarían en fases de planificación o desarrollo para 2040, y al menos uno estaría ubicado fuera de la provincia de Ontario para 2035.

Además, se prevé que #Canadá desarrolle y despliegue un microreactor de fabricación nacional para una comunidad remota hacia la segunda mitad de la década de 2030.

El coste asociado a estos proyectos no es menor: funcionarios citados por la cadena pública indicaron que sumar estas instalaciones podría superar los 100.000 millones de dólares. Aun así, la estrategia señala posibles fuentes de financiación como el Canadian Infrastructure Bank y el Canada Growth Fund, sin detallar un plan de pago definitivo, pero dejando claro que se explorarán diversas vías para sostener la inversión a largo plazo.

En cuanto al impacto laboral, las proyecciones hablan de un salto significativo: de aproximadamente 90.000 empleos en la actualidad a más de 180.000 en las próximas décadas, con una expectativa de que la construcción y el mantenimiento de reactores impulsen el empleo en varias regiones del país.

Además de la generación de empleo, la estrategia apunta a un aumento de las exportaciones de reactores CANdu y de uranio no solo para Canadá, sino para otros países, reforzando la posición del país como socio tecnológico confiable en el sector energético.

Dentro del plan se contempla ampliar la venta de reactores CANdu a nuevos mercados y crear alianzas que consoliden a Canadá como un socio preferente en la industria nuclear.

En concreto, se prevé abrir, para 2040, al menos cuatro mercados internacionales y estimular entre seis y diez nuevos mercados emergentes a lo largo de un horizonte de 15 años.

Actualmente existen unos treinta reactores CANdu operando en países como Corea del Sur, China, India, Argentina, Pakistán y Rumanía, y ya hay planes para construir dos más.

La estrategia también plantea un fortalecimiento de las salvaguardas y la regulación: no se mostraron al Primer Ministro, Mark Carney, en su desarrollo directo y se mencionó que, por motivos éticos, el líder no habría estado involucrado en la redacción del documento.

Además, se insiste en que la planificación debe avanzar sin las trabas que, desde el punto de vista del Ejecutivo, entorpezcan la construcción de una energía más asequible y abundante en todo el país.

En el panorama político, el líder de la oposición, Pierre Poilievre, advirtió que un anuncio no equivale a hechos: pidió resultados tangibles y criticó la tendencia a vender promesas en lugar de demostrar avances.

En el marco de la recién anunciada estrategia, el país ya celebra que el sector nuclear podría multiplicar su efecto multiplicando las oportunidades industriales y la autonomía energética, a la vez que se mantiene la atención sobre la seguridad, la ética y el medio ambiente.

Canadá opera cuatro plantas atómicas: tres en Ontario y una en New Brunswick

Hasta ahora, Canadá opera cuatro plantas atómicas: tres en Ontario y una en New Brunswick, que aportan una parte significativa de la electricidad nacional.

Entre las iniciativas más destacadas figura la posibilidad de un nuevo complejo en la planta de Darlington que acogería el primer pequeño reactor modular (SMR) de la OCDE, con capacidad de hasta 300 megavatios por unidad, y el interés de Saskatchewan en incorporar estos SMR para 2035.

Además, el acuerdo energético entre Ottawa y Alberta incluía la cooperación en el desarrollo de una estrategia para una nueva central nuclear, y los responsables de Recursos Naturales de Canadá puntualizaron que la construcción de los reactores descritos en la estrategia podría costar más de 100.000 millones. No obstante, no hay un plan de financiación único asociado al proyecto; los funcionarios señalaron que existen mecanismos de inversión pública y posible apoyo a través de instituciones de financiación de infraestructuras y fondos de crecimiento.

En cuanto a la seguridad y las aprobaciones, el proyecto se apoya en la revisión de impacto ambiental y en un marco regulatorio que, según la estrategia, podría trasladar parte de las evaluaciones de impacto a la Canadian Nuclear Safety Commission para facilitar el proceso, un tema que ha generado cierta controversia entre grupos ambientalistas y comunidades indígenas, que habían solicitado mantener un mayor control público y consultas previas.

En síntesis, la nueva estrategia nuclear de Canadá busca convertir el país en un referente internacional en energía baja en carbono, con la promesa de más puestos de trabajo, exportaciones reforzadas y una red eléctrica más robusta para afrontar el crecimiento económico de las próximas décadas, siempre que las inversiones, permisos y controles se gestionen con transparencia y responsabilidad ambiental.

Compartir: