Cientos de ratas invaden un estacionamiento en Dartmouth y dañan coches; vecinos exigen respuestas

Cientos de ratas invaden un estacionamiento en Dartmouth y dañan coches; vecinos exigen respuestas

Un estacionamiento entre varios complejos de apartamentos en Dartmouth, Nova Escocia, es tomado por ratas que muerden cables de vehículos y causan reparaciones costosas. Este reportaje reconstruye lo ocurrido, recoge testimonios de residentes y describe las medidas de control aplicadas.

En Dartmouth, una zona de Halifax en la provincia de Nueva Escocia, un aparcamiento junto a varios bloques de apartamentos se ha convertido en un refugio para cientos de ratas.

Los vecinos aseguran que los roedores merodean entre los coches, muerden cables y dejan excrementos, lo que provoca averías y reparaciones que se cuentan por miles de dólares.

Periodistas de CBC Nova Scotia recorreron los estacionamientos por la noche y, con visores de visión nocturna infrarroja, pudieron observar a docenas de #ratas moviéndose entre los #vehículos y las zonas de contenedores.\n\nUna mañana, Jamie Cleveland, que vive en uno de los complejos, empieza a preparar su Ford Escape como cada día. De pronto, aparece una luz de alerta en el tablero y, poco después, el motor tiembla. Al abrir el capó, describe que lo que ve es claro: cables mordisqueados, piezas expuestas y una capa de suciedad y excrementos en el motor. Estas imágenes se han repetido varias veces en el último año. Cleveland ha tenido que llevar su coche al taller tres veces por daños causados por ratas, y cada intervención le ha costado alrededor de 1.000 dólares, además de la franquicia. Por ello, ha decidido dejar el coche estacionado en la calle para evitar nuevos incidentes.\n\nPero la historia no es aislada. Varios vecinos aseguran que el problema se ha extendido por varios edificios y zonas cercanas. En las inmediaciones, la presencia de ratas cerca de los contenedores y las entradas de garaje se ha convertido en una escena habitual, especialmente durante la noche.

Una vecina, que prefiere no identificarse, comenta que el tema ya es la conversación principal del bloque; otras personas aseguran haber visto coches remolcados por daños causados por estas criaturas en las últimas semanas.\n\nHighfield Park Residential Inc., que gestiona unos 20 edificios en la zona, reconoce la magnitud del problema. La directora de la empresa afirma que se está haciendo todo lo posible para solucionarlo y señala que el volumen de ratas ha crecido en los últimos años, en parte por la actividad de construcción en el área y la presencia de basura.

La empresa ha contratado a una compañía de #control de plagas para fumigar las zonas afectadas

Incluso sostiene que la situación no es exclusiva de su barrio, sino que afecta a otros sectores de la ciudad.\n\nComo parte de la respuesta, la empresa ha contratado a una compañía de control de plagas para fumigar las zonas afectadas. Según la gestora, ya se ha realizado fumigación en una de las propiedades y se espera completar el tratamiento en las 20 a lo largo del resto de la semana.

Aunque el coste es elevado, aseguran que es una inversión necesaria para la seguridad y la tranquilidad de los residentes.\n\nA pesar de estas medidas, la sensación entre la comunidad es de que nadie parece asumir plenamente la responsabilidad. Varios vecinos relatan haber contactado con la oficina de alquiler, la junta de tenencia y el servicio 311 sin obtener respuestas claras. Una residente comenta que en los últimos días llegó a gastar unos 3.000 dólares en reparaciones de vehículos, mientras otra persona señala su miedo a salir de casa por la cantidad de roedores que merodean por la noche.\n\nContexto y contexto histórico. Las ratas urbanas suelen proliferar en entornos con crecimiento rápido, construcción y residuos mal gestionados. En #Dartmouth y la vecina Halifax, estas infestaciones han sido objeto de campañas de control y de mejoras en la gestión de residuos para reducir la disponibilidad de alimento para los roedores.

Aunque cada caso tiene particularidades, expertos señalan que una combinación de trampas, fumigación y mejoras en la higiene de los espacios comunes suele marcar la diferencia a medio plazo.\n\nMientras las autoridades y los residentes esperan resultados, la situación de este estacionamiento se sitúa como un ejemplo claro de cómo una plaga urbana puede afectar la vida cotidiana y el bolsillo de miles de vecinos.

Si las medidas actuales consiguen contener el problema y evitar nuevos daños, podría marcar un precedente para la coordinación entre gestores de propiedad, servicios municipales y la comunidad local en una ciudad que busca equilibrar crecimiento y convivencia con la fauna urbana.\n

Compartir: