La monitorización remota de marcapasos llega al Hospital de Móstoles y cambia la atención sanitaria
Madrid Salud 11 February, 2026

La monitorización remota de marcapasos llega al Hospital de Móstoles y cambia la atención sanitaria

El Hospital de Móstoles inicia una monitorización domiciliaria de marcapasos para detectar fallos y arritmias a distancia, reduciendo desplazamientos y mejorando la seguridad de pacientes mayores.

El Servicio de Medicina Intensiva del Hospital Universitario de Móstoles, parte de la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid, ha puesto en marcha una modalidad de vigilancia remota para pacientes portadores de marcapasos.

Este sistema permite identificar, de forma temprana, posibles alteraciones en el funcionamiento del dispositivo y arritmias antes de que aparezcan síntomas relevantes, con el objetivo de lograr un diagnóstico precoz y un tratamiento más seguro y eficaz.

La iniciativa, anunciada el 12 de febrero de 2026, marca una nueva etapa en la atención cardíaca ambulatoria y en la gestión clínica de pacientes con marcapasos.

El funcionamiento se apoya en un dispositivo externo que el paciente recibe tras la implantación del #marcapasos y que debe portar en su domicilio. Una vez activado, este equipo transmite de forma continua la información al sistema central que gestiona el hospital. La información se almacena en múltiples servidores para garantizar que no se pierda ningún dato, y el sistema respeta en todo momento los requisitos de confidencialidad establecidos por la normativa vigente.

El dispositivo es transportable, ligero y de manejo sencillo, de modo que el paciente puede continuar con sus desplazamientos o periodos de viaje sin depender de visitas presenciales.

La implementación de esta prestación ha requerido una formación específica para el personal de la UCI y la realización de controles de seguridad previos a la implantación definitiva.

Según la enfermera Marta Martín, responsable de seguimiento en remoto, la solución aporta a los pacientes mayor tranquilidad y seguridad, al tiempo que facilita la gestión clínica para el equipo sanitario.

El sistema realiza un registro diario a distancia del correcto funcionamiento del marcapasos y genera alertas orientadas a detectar arritmias auriculares o ventriculares, posibles disfunciones de los electrodos y fallos del propio generador, avisando con antelación si fuese necesaria la sustitución del generador.

En el Hospital Universitario de Móstoles la implantación y el seguimiento de marcapasos ya se realizaban desde 2001, y la demanda ha ido en aumento con el envejecimiento de la población.

Entre el perfil típico de pacientes que requieren un marcapasos se encuentran personas mayores de 75 años con factores de riesgo cardiovasculares

En torno a 1.200 consultas anuales se registraban para su control antes de la progresiva adopción de la monitorización remota. Entre el perfil típico de pacientes que requieren un marcapasos se encuentran personas mayores de 75 años con factores de riesgo cardiovasculares, como hipertensión, diabetes o hipercolesterolemia, que suelen derivarse desde urgencias o desde cardiología tras diferentes estudios.

Durante 2025 ya se inició el proceso de monitorización en remoto desde la UCI del hospital y, a fecha actual, más de 100 pacientes se benefician de este sistema.

Las doctoras Susana Búa y Gema García, responsables de estos procedimientos, destacan que la tecnología representa un avance significativo en la actualización de la atención y ofrece ventajas tanto en la gestión clínica como en la seguridad y comodidad de los pacientes, habituando a una medicina más personalizada.

Muchos de estos pacientes son personas activas e independientes con una longitud de vida considerable, para quienes la monitorización remota facilita el retorno a sus rutinas y estilo de vida.

Supuestamente, el coste asociado a la instalación de cada unidad externa del sistema puede situarse en torno a entre 600 y 900 euros, dependiendo de la configuración y del proveedor.

Además, se estima que, gracias a la reducción de desplazamientos y de visitas presenciales, los ahorros para cada paciente podrían oscilar entre 250 y 450 euros anuales, conforme a escenarios de utilización y a la frecuencia de las alertas clínicas generadas.

Estas cifras son indicativas y forman parte de un marco de estimación para valorar el impacto económico de la monitorización remota en el ámbito hospitalario.

En paralelo, es probable que la telemonitorización contribuya a una mayor eficiencia en la asignación de recursos y a una atención más personalizada para personas mayores o con movilidad reducida.

En resumen, la experiencia en Móstoles apunta a que la monitorización remota de marcapasos puede suponer una mejora sustancial en la calidad de vida de los pacientes y en la capacidad de respuesta de los equipos médicos ante posibles complicaciones.

Aunque su desarrollo aún está en fases de despliegue y evaluación, el uso de dispositivos externos para el seguimiento domiciliario parece abrir camino a una sanidad más conectada y ágil en la Comunidad de Madrid.

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