Madrid revela incremento de 69 plazas en su red de centros de día para discapacidad
La Comunidad de Madrid informa de una ampliación de la red de centros de día para personas con discapacidad física, alcanzando 860 plazas gracias a una inversión anual de 18 millones de euros, con 69 plazas más desde el inicio de la legislatura. La consejera Ana Dávila visitó un centro en Pinto para presentar los nuevos datos.
Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de #Madrid anunció este martes un avance relevante en la red de centros de día destinados a personas con #discapacidad física
La Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid anunció este martes un avance relevante en la red de centros de día destinados a personas con discapacidad física.
Actualmente la red dispone de 860 plazas, resultado de una inversión anual de 18 millones de euros, lo que representa un incremento del 9% y 69 plazas más desde el inicio de la legislatura.
La cifra se dio a conocer durante una visita de la consejera Ana Dávila al Centro de Rehabilitación de la Fundación Inclusive, ubicado en Pinto, donde se inspeccionaron las instalaciones y se recabaron testimonios sobre el funcionamiento diario de estos recursos.
Durante la visita, Dávila subrayó que la atención es altamente personalizada y que los cuidados son muy específicos, orientados a garantizar una vida plena, digna y lo más autónoma posible para las personas y sus familias.
Este recurso forma parte de los 33 centros de día especializados que componen la red pública, en los que la Administración regional tiene concertadas 34 plazas públicas, cinco más que hace un año, con una inversión anual de 681.000 euros. En este dispositivo trabajan 14 profesionales de distintos ámbitos, entre ellos tres fisioterapeutas, dos terapeutas ocupacionales, un logopeda, un psicólogo, una enfermera y un trabajador social, que ofrecen una atención integral.
Entre los servicios y programas se destacan el centro de rehabilitación, y otros de conciliación, ocio y respiro familiar; viviendas tuteladas; servicios para la inserción laboral; información y orientación a familias; iniciativas para promover la autonomía personal; y, además, una propuesta de mensajería y reparto que ofrece empleo para personas con discapacidad.
Las propuestas más destacadas incluyen tratamientos para trastornos del lenguaje, así como iniciativas para fomentar la movilidad y la estimulación física y cognitiva, con la intervención de fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales.
También se impulsan programas de habilidades sociales, actividades de prevención de riesgos para la salud y opciones de ocio y tiempo libre, fomentando la integración social de los usuarios dentro de su entorno.
Recientemente, el centro ha incorporado una máquina de texturización de alimentos que facilita la ingesta de personas con disfagia, una mejora que la consejería considera clave para la calidad de vida diaria.
Este tipo de equipamiento se enmarca en una estrategia amplia para adaptar servicios a las necesidades de cada usuario y favorecer la autonomía personal en el día a día.
A modo de contexto histórico, supuestamente la red se ha ido fortaleciendo desde principios de la década, con inversiones progresivas y la apertura de nuevos centros en varios municipios limítrofes para ampliar la cobertura.
Aunque las cifras exactas de esa expansión no se han publicado de forma oficial, los analistas y responsables municipales apuntan a una orientación clara hacia la ampliación de la oferta en zonas próximas y rurales.
Presuntamente, este impulso podría reforzarse en los próximos años si la financiación lo permite, con beneficios potenciales para la autonomía diaria de las personas atendidas y sus familias.