Corea del Sur condena a Yoon Suk-yeol a cadena perpetua por intento de insurrección
Un tribunal de Seúl sentencia al expresidente Yoon Suk-yeol a cadena perpetua tras considerar que intentó imponer una ley marcial, desatando una grave crisis institucional. El fallo implica también a otros exfuncionarios y reconfigura la historia política reciente del país.
Un tribunal de Seúl ha dictado cadena perpetua contra el expresidente Yoon Suk-yeol, al estimar probado su impulso de activar una #ley marcial a finales de 2024 y su intento de paralizar la Asamblea Nacional.
La sentencia, pronunciada por el Tribunal del Distrito Central de Seúl bajo la presidencia del juez Jee Kui-youn, describe la acción como un episodio de insurrección que amenazó el equilibrio constitucional y la continuidad de las instituciones democráticas.
El fallo señala que un estado de excepción de apenas unas horas fue utilizado con el propósito de subvertir la Constitución y obstaculizar el funcionamiento normal del Parlamento, demostrando la intención de debilitar los mecanismos de control y balance que sostienen la democracia coreana.
La corte no adoptó la pena de muerte que había pedido la Fiscalía, recordando la moratoria de facto que opera en #Corea del Sur desde hace décadas.
En la misma jornada, el exministro de Defensa, Kim Yong-hyun, recibió una condena de 30 años de prisión, mientras que otros altos cargos vinculados a la implementación de la medida de excepción enfrentaron sentencias sustanciales: el ex primer ministro Han Duck-soo fue condenado a 23 años y el exministro del Interior Lee Sang-min, a 7 años.
Estas resoluciones amplían un teatro de juicios que ya había afectado a varios actores principales del gobierno de aquel periodo y que, según analistas, podría marcar un punto de inflexión en la rendición de cuentas por acciones que pusieron a prueba el marco constitucional.
El encarcelado expremier señaló que el decreto que instauró la ley marcial se promulgó la noche del 3 de diciembre de 2024, aunque el Parlamento reaccionó bloqueando la medida unas horas después.
En abril del año siguiente, el Tribunal Constitucional declaró la destitución de Yoon, al considerar que no existía una emergencia real que justificara el decreto, una decisión que dejó patente la magnitud de la crisis institucional que atravesaba el país.
Yoon ya había sido condenado en enero por obstrucción de la #justicia en otro proceso relacionado con la ley marcial
Además de la cadena perpetua impuesta hoy, Yoon ya había sido condenado en enero por obstrucción de la justicia en otro proceso relacionado con la ley marcial, quedándose de esta forma a la cabeza de una serie de sentencias que han marcado la narrativa judicial de aquella etapa.
Miles de personas se congregaron alrededor del tribunal en una escena de alta carga emocional, con manifestantes a favor y en contra, y con una preocupación creciente por posibles incidentes similares en el futuro.
Las autoridades reforzaron la seguridad y vigilaron de cerca los alrededores ante el temor a que se repitan episodios que afecten la estabilidad del país.
En un contexto más amplio, este fallo llega en un momento en que Corea del Sur navega entre tensiones regionales y un debate intenso sobre la legitimidad de las herramientas extraordinarias en tiempos de crisis y sobre los límites del poder ejecutivo frente a la voluntad popular.
En relación con el coste económico de la operación y la respuesta institucional, se ha indicado que los gastos de seguridad y logística podrían ascender a decenas de millones de euros.
Supuestamente, la cifra circulada por analistas no ha sido confirmada por las autoridades, pero refleja la magnitud de la logística desplegada para custodiar el proceso y gestionar el impacto político de un veredicto tan significativo.
Este episodio subraya hasta qué punto la jurisprudencia y la opinión pública convergen en una nación que busca consolidar su democracia frente a desafíos complejos, en un paisaje político que sigue evolucionando y que, a falta de otros elementos, continúa escrutando cada acción de sus líderes y de sus instituciones.