Infantino defiende los precios del Mundial y frena críticas; también aborda la denegación de visa a un árbitro somalí y la participación de Irán
Fútbol FIFA 10 June, 2026

Infantino defiende los precios del Mundial y frena críticas; también aborda la denegación de visa a un árbitro somalí y la participación de Irán

El presidente de la FIFA mantiene la postura sobre los precios de las entradas para el Mundial, señala que la reventa está fuera de su control y comenta la negación de entrada a un árbitro somalí, además de elogiar la participación de Irán.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, volvió a defender los precios de las #entradas para la #Copa del Mundo y lanzó un mensaje claro a los aficionados: si creemos que estamos haciendo algo mal, ‘todos en Norteamérica están haciendo algo mal’.

Así lo afirmó en una rueda de prensa celebrada en la víspera del partido inaugural, cuando aún quedaban detalles por cerrar sobre el torneo de 48 selecciones y 104 encuentros.

Explicó que la estructura de precios busca equilibrar la demanda con la necesidad de que el mayor número posible de aficionados pueda seguir el torneo, y aseguró que la media de precio está por debajo de los 500 dólares.

Dijo que ese promedio es comparable con otros grandes eventos deportivos en Estados Unidos durante sus fases decisivas, aunque avisó de que las cifras de reventa no siempre reflejan lo que marca la lista oficial de precios.

Según Infantino, la venta inicial ya contempla un volumen enorme, de entre 6,5 y 7 millones de entradas, y se revisa cuidadosamente con asesoría legal para evitar abusos.

Respecto a las críticas por el alto costo de algunos asientos, la #FIFA anunció que, tras las quejas, ofreció una pequeña cantidad de entradas de 60 dólares a federaciones para ayudar a sus aficionados regulares.

El dirigente dejó claro que, si bien no puede controlar el mercado secundario, sí vigila la venta oficial y admite que ciertas dinámicas de demanda pueden empujar los precios en el mercado de reventa, que, según él, está fuera de su alcance y no es responsabilidad directa de FIFA.

Como ejemplo, citó el auge de precios en la NBA Finals como fenómeno similar de otros grandes eventos deportivos de Estados Unidos.

Infantino habló de la denegación de entrada a EE

En otro punto, #Infantino habló de la denegación de entrada a EE. UU. para el árbitro somalí Omar Artan. Lo calificó como una situación desafortunada y afirmó que FIFA no tiene poder para determinar las decisiones de los gobiernos sobre quién entra en su territorio, aunque subrayó que la organización está trabajando “detrás de escenas” para buscar soluciones y situaciones más positivas.

Con su habitual tono pragmático, añadió que no se puede vivir aislado: “no vivimos en la luna, vivimos en la Tierra”.

El máximo responsable de la FIFA también elogió la gestión para garantizar la participación de #Irán en el torneo. Expresó que, en circunstancias difíciles, la federación encontró una vía para que Irán pudiera competir, trasladando el campo de entrenamiento desde Estados Unidos a México y logrando que el equipo llegue a territorio estadounidense para sus encuentros.

Infantino señaló que, gracias a estos ajustes, Irán podría competir sin que se ponga en riesgo el desarrollo del torneo.

En su valoración final, Infantino aseguró que el Mundial podría ser “el evento más grande probablemente en la historia de la humanidad”. Este tipo de declaraciones va en la línea de la narrativa de la FIFA: grandes cifras, grandes retornos y un espectáculo que, a pesar de las críticas, pretende consolidarse como una experiencia universal.

Aunque la discusión sobre precios y accesibilidad seguirá, el mundo del fútbol mira hacia el inicio del torneo con un interés elevado, y la FIFA insiste en que la oferta de entradas, las garantías logísticas y la puesta en escena buscan equilibrar aspiraciones y realidad de un evento global.

Historia y contexto aparte, la conversación alrededor del precio de las entradas no es nueva: cada Mundial genera un debate constante sobre la accesibilidad del aficionado medio y la distribución de tickets.

A modo de antecedente, se han visto casos en ediciones pasadas donde la demanda superó la capacidad de asientos disponibles y elevó el coste de ciertas localidades, así como esfuerzos puntuales para facilitar la presencia de aficionados provenientes de las federaciones.

En este marco, la FIFA busca un punto de equilibrio entre ingresos, gasto de operación y una experiencia que, se espera, permanezca accesible para una base de seguidores cada vez más amplia.

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