Datos claros sobre las adjudicaciones de vivienda en Euskadi 2025: la mayoría se otorga a solicitantes con DNI
Un informe oficial desvela que en 2025 la mayor parte de las viviendas protegidas en Euskadi se adjudicaron a quienes figuran con DNI, mientras la demanda crece y la brecha con NIE/pásaporte se mantiene. análisis y contexto.
En Euskadi, los datos publicados sobre #vivienda protegida revelan un patrón claro: la inmensa mayoría de las adjudicaciones, tanto en alquiler como en compra, se asignan a expedientes de personas identificadas con el Documento Nacional de Identidad.
En concreto, para 2025, en el alquiler se concedieron 1.473 viviendas protegidas en 1.473 expedientes, y de esas, 1.237 correspondían a solicitantes identificados con DNI, lo que representa el 84% de las adjudicaciones. En el caso de la compra, la proporción con #DNI fue aún mayor: 1.454 de 1.483 adjudicaciones, es decir, más del 98%. En la práctica, apenas 29 personas fueron identificadas mediante #NIE o pasaporte. Estos números confirman que la vía más utilizada para acceder a vivienda protegida sigue siendo la identificación con DNI, bajo criterios objetivos y transparentes.
El consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, ha recalcado que “los datos son claros y ayudan a desmontar prejuicios que no se sostienen en la realidad”.
También ha subrayado que “no tiene sentido alimentar discursos que buscan enfrentar a unas personas con otras por su origen”, dejando claro que la política pública vasca persigue igualdad de oportunidades y cohesión social.
Según Itxaso, el objetivo no es generar tensiones, sino garantizar un marco estable y equitativo para todas las personas inscritas en Etxebide.
Los datos deben interpretarse además en el contexto de cambios normativos recientes, como el Decreto de Medidas Urgentes en Materia de Vivienda, que ha facilitado la inscripción de nuevas personas demandantes en #Etxebide y ha ampliado la base de posibles solicitantes.
Aun así, el acceso efectivo a una vivienda protegida sigue sometido a los requisitos legales vigentes, entre ellos acreditar un periodo mínimo de empadronamiento de tres años en #Euskadi para participar en los procesos de adjudicación.
De este modo, un incremento en el número de demandantes no implica, necesariamente, un aumento paralelo en el de adjudicatarios.
El número de personas inscritas como demandantes de vivienda en alquiler pasó de 57
Entre 2022 y mayo de 2026, la presión de demanda ha crecido de forma notable. El número de personas inscritas como demandantes de vivienda en alquiler pasó de 57.804 a 85.487, lo que supone un incremento cercano al 48%. En ese mismo periodo, las personas inscritas con NIE o pasaporte aumentaron de 17.141 a 33.808, prácticamente el doble que cuatro años antes. Sin embargo, el crecimiento de la demanda no ha ido aparejado con un aumento equivalente de adjudicaciones para ese colectivo: las adjudicaciones vinculadas a NIE o pasaporte bajaron de 697 a 236 durante el mismo periodo.
Todo este marco debe leerse, además, con la mirada puesta en la necesidad de ampliar la oferta de vivienda asequible. Itxaso ha insistido en que el verdadero reto es ampliar el parque de vivienda protegida en alquiler para responder a una demanda que crece, especialmente entre jóvenes y clases medias trabajadoras.
En su opinión, el sistema debe seguir siendo una herramienta de cohesión social: acceso basado en criterios objetivos, transparencia y reglas claras para garantizar igualdad de oportunidades.
El Gobierno Vasco mantiene su compromiso con una gestión de la vivienda basada en criterios uniformes y verificables para todas las personas inscritas.
En paralelo, se avanzan ajustes para reforzar la emancipación y la movilidad social: entre ellos, mejoras en los programas de alojamiento dotacional dirigidos a jóvenes, con vocación de rotación y emancipación.
El objetivo es que estos programas garanticen un ingreso mínimo, equivalente al salario mínimo interprofesional, para facilitar una transición real hacia proyectos de vida autónomos.
En suma, la vivienda protegida debe seguir siendo una herramienta de estabilidad y oportunidad para la mayoría de la sociedad, con un marco de reglas claras y una supervisión constante para mejorar sus instrumentos.