Euskadi convoca el premio Francisco Javier Gómez Elosegui 2026: un homenaje a un psicólogo asesinado por ETA y a la reinserción
El Gobierno Vasco ha aprobado la convocatoria de la edición 2026 del Premio Francisco Javier Gómez Elosegui, un galardón dotado con 10.000 euros que reconoce la labor de personas o entidades en favor de los derechos humanos y la reinserción en prisiones. El premio lleva el nombre de un psicólogo asesinado por ETA en 1997.
El #Gobierno Vasco ha dado luz verde a la convocatoria del Premio Francisco Javier Gómez Elosegui para el año 2026, un reconocimiento que busca poner en valor a aquellas personas o colectivos que destacan por su compromiso con los #derechos humanos dentro del sistema penitenciario y por su labor en favor de la #reinserción social.
La propuesta, impulsada por la consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José, se publicará en breve y forma parte del Plan Estratégico de Subvenciones 2025-2028 del departamento que dirige.
El premio, que cuenta con una dotación económica de 10.000 euros, honra la memoria de Francisco Javier Gómez Elosegui, un psicólogo que trabajaba en el Centro Penitenciario de Gipuzkoa y que también era formador en el Instituto Vasco de Criminología (IVAC-KREI) de la Universidad del País Vasco.
Gómez Elosegui fue asesinado por #ETA el 11 de marzo de 1997, y desde entonces su figura se ha convertido en un símbolo de la lucha por la humanización de las #prisiones y el respeto a los derechos de las personas presas.
El premio lleva su nombre para recordar que su legado sigue vivo como referente ético y profesional.
La convocatoria se realiza mediante resolución anual de la Viceconsejería de Justicia, y el galardón tiene un régimen jurídico propio: se otorga sin necesidad de que la persona o entidad galardonada lo solicite.
Es decir, es el Gobierno Vasco el que, tras evaluar las trayectorias, decide quién merece este reconocimiento. Con esta iniciativa, el Ejecutivo autonómico reafirma su apuesta por una política penitenciaria centrada en la reinserción, la dignidad humana y los derechos fundamentales.
En ediciones anteriores, el premio ha recaído en entidades y personas que han dedicado su vida a mejorar las condiciones de los reclusos y a facilitar su vuelta a la sociedad.
El año pasado, la Comisión Ciudadana Antisida de Álava fue la galardonada por su trabajo durante más de tres décadas en los centros penitenciarios.
En 2024, la jueza de vigilancia penitenciaria Ruth Alonso recibió la distinción por su empeño en la dignificación de las condiciones de vida de las personas penadas.
En 2023, fue la Asociación Arrats la premiada por sus buenas prácticas en el ámbito de la intervención penitenciaria. Un año antes, en 2022, la Asociación Bidesari fue reconocida por su trabajo continuado desde 1994 con personas privadas de libertad. En 2021, la Asociación ADAP obtuvo el galardón por su labor voluntaria en el Centro Penitenciario de Álava, especialmente en el acompañamiento y empoderamiento de mujeres presas.
Y en la primera edición, en 2020, la Asociación Loiolaetxea fue galardonada por su trayectoria en apoyo a reclusos en procesos de reintegración.
El #premio Francisco Javier Gómez Elosegui no solo es un #homenaje a su memoria
El premio Francisco Javier Gómez Elosegui no solo es un homenaje a su memoria, sino también un impulso a la investigación multidisciplinar en el ámbito penitenciario.
Con él, el Gobierno Vasco quiere destacar que la reinserción es posible cuando se trabaja desde el respeto a los derechos humanos y la dignidad de las personas, independientemente de su pasado.
La convocatoria para 2026 ya está en marcha, y se espera que, como en años anteriores, surjan candidaturas que demuestren que otro modelo de prisión es posible.
Además, es importante recordar que el contexto penitenciario en Euskadi ha evolucionado en las últimas décadas, y este premio es una muestra del compromiso de las instituciones con una justicia más humana.
La figura de Gómez Elosegui, asesinado hace casi treinta años, sigue inspirando a quienes trabajan dentro y fuera de las cárceles para que la reinserción sea una realidad.