¿Planeas trabajar en la jubilación? La realidad de los jubilados en EE. UU. te sorprenderá
Un estudio reciente muestra que la mayoría de trabajadores espera seguir trabajando tras la jubilación, pero apenas un tercio de los jubilados lo hace. Este artículo explica por qué y qué significa para tu ahorro y tu estilo de vida.
En Estados Unidos,
Muchos se hacen la misma pregunta: ¿voy a trabajar cuando ya esté jubilado? Un informe reciente de la Employee Benefit Research Institute (EBRI) deja claro que, si bien la mayoría de los trabajadores espera seguir ganando dinero después de dejar de trabajar, la realidad de los jubilados no encaja con esa expectativa.
Según la Retirement Confidence Survey de 2026, aproximadamente tres de cada cuatro trabajadores (alrededor del 75%) dicen que esperan trabajar para cobrar ingresos en su retiro.
Sin embargo, solo alrededor del 31% de los jubilados afirma que todavía está trabajando. Es decir, hay una brecha persistente entre lo que la gente piensa que hará y lo que de verdad ocurre una vez que llega la jubilación. Este patrón se repite año tras año desde 1999, con un rango constante entre el 70% y el 80% de los trabajadores esperando seguir activos en el mercado laboral, y nunca más del 34% de jubilados realmente trabajando.
Para muchos, la idea de combinar #trabajo y #jubilación suena razonable: mantener la mente activa, posponer la #Seguridad Social o hacer que los ahorros se estiren un poco más.
Pero, de forma realista, el panorama es mucho más complicado. En la práctica, la gente que intenta seguir trabajando en retiro suele enfrentarse a un obstáculo clave: no hay tantas oportunidades de empleo a tiempo parcial en los campos profesionales.
Y cuando se trata de volver a trabajar después de dejar un empleo de tiempo completo, los mayores se topan con una competencia fuerte y, a veces, con obstáculos de edad que dificultan encontrar un nuevo puesto.
Los expertos destacan que “reintegrarse” al #mercado laboral a una edad avanzada no es sencillo. A menudo se necesita reinventarse profesionalmente y buscar un tipo de empleo diferente al que se tenía antes. Esto explica parte de la discrepancia entre lo que se espera y lo que ocurre en la realidad.
La Transamerica Center for Retirement Studies encontró que el 48% de los estadounidenses en edad prejubilación planea trabajar en la jubilación
Pero las cifras no terminan ahí. Otras encuestas señalan matices importantes. Por ejemplo, la Transamerica Center for Retirement Studies encontró que el 48% de los estadounidenses en edad prejubilación planea trabajar en la jubilación, mientras que el 32% dice que no lo hará y un 19% no está seguro.
Por su parte, la Asociación de AARP señala que alrededor de un 7% de jubilados se ha “desjubilado” recientemente, volviendo a la fuerza laboral para ganar más dinero.
Estas fuentes subrayan que las motivaciones para seguir trabajando oscilan entre necesidad económica, deseo de mantener la actividad física y mental, y la realidad de unos ahorros que no siempre alcanzan para cubrir los gastos a largo plazo.
En un contexto de inflación alta y precios de la vida que no esperan bajar, muchos buscan ingresos extra o una forma de estirar los ahorros. Eso no significa que trabajar en la jubilación sea algo para todos. La experiencia de quienes lo intentan suele depender de la salud, de la demanda de empleo en su sector y de la capacidad para adaptarse a un nuevo tipo de trabajo.
Para el lector que desea planificar su futuro con cabeza fría, estas cifras envían un mensaje claro: no depende todo de la intención de seguir trabajando.
Es imprescindible un plan de #ahorro sólido, diversificar ingresos y comprender que la realidad del mercado laboral puede exigir cambios de rumbo. Si te planteas esta posibilidad, conviene revisar tus metas de retiro, tu gasto esperado y las opciones reales que podrías tener en los próximos años.
En definitiva, la clave está en prepararse para múltiples escenarios, no solo para el más optimista.