Trabajar mientras cobras la Seguridad Social puede recortar hasta la mitad tu prestación: lo que debes saber

Trabajar mientras cobras la Seguridad Social puede recortar hasta la mitad tu prestación: lo que debes saber

Artículo explicativo sobre cómo ganar dinero extra mientras se cobra la Seguridad Social puede reducir tu prestación; incluye límites de ingresos vigentes en 2026, ejemplos prácticos y contexto histórico para entender por qué funciona así.

En Estados Unidos,

Si ya cobras la #Seguridad Social y estás pensando en seguir trabajando, atento: no es teoría, es una realidad que puede hacer mella en tu dinero.

En pocas palabras, hay reglas de ingresos que pueden recortar parte de lo que recibes cada mes. Y aunque a veces parezca complicado, entenderlas te ayuda a planificar mejor tu #jubilación y evitar sorpresas al final de año.

¿Dónde está el truco? La Seguridad Social aplica límites de ingresos para las personas que todavía no han llegado a la edad de jubilación plena (conocida como FRA, por sus siglas en inglés).

Si trabajas y tus ingresos superan ese tope, la cantidad de tu beneficio se reduce. En concreto, se aplica una retención: se resta 1 dólar de tu beneficio por cada 2 dólares que ganes por encima del límite. En resumen, cuanto más ganas por tu trabajo, más dinero te quitan de la Seguridad Social, hasta que llegas a la edad en la que ese tope ya no te afecta.

Para 2026, hay dos cifras que conviene recordar. Primero, el límite inicial, es decir, el tope de ingresos anual sin FRA: 24.480 dólares al año (unos 2.040 dólares al mes). Si tu ganancia anual supera ese umbral, la reducción es de 1 dólar de tu beneficio por cada 2 dólares que excedan ese límite. Segundo, existe un límite superior que entra en juego en el año en que alcanzas la FRA: ese tope más alto, para 2026, está fijado en 65.160 dólares. A partir de ese punto, si trabajas y ganas por encima del límite, la retención cambia a 1 dólar de tu beneficio por cada 3 dólares que superen ese límite.

Una vez llegas a la FRA, estas reglas de recorte por ingresos dejan de aplicar; es decir, lo que ganes trabajando ya no afectará el monto de tu beneficio.

Además, recuerda que, dependiendo de tu nivel de ingresos, los beneficios de la Seguridad Social pueden estar sujetos a impuestos, lo que podría reducir aún más lo que recibes cada año.

Ya tienes derecho a cobrar la Seguridad Social a los 62 años

Para entenderlo mejor, toma el ejemplo clásico que aparece en estas historias: si naciste el 2 de abril de 1964, ya tienes derecho a cobrar la Seguridad Social a los 62 años.

Pero si también trabajas y tus ingresos superan los 24.480 dólares en un año, todo lo que exceda ese umbral se deducirá de tu prestación a razón de 1 dólar de tu beneficio por cada 2 dólares de ingresos por encima del límite.

En la práctica, eso significa que parte de tu dinero “se va” al IRS o a la retención de la Seguridad Social según corresponda, y el cobro puede verse reducido durante ese año.

Con todo, la idea clave es planificar. Si tu objetivo es combinar trabajo y jubilación, conviene revisar cada año estos límites y hacer cálculos simples para ver cuánto afectará realmente el trabajo extra a tu paga de Seguridad Social.

Habla con un asesor si tienes dudas, y revisa las cifras oficiales cada año, porque los números pueden cambiar y las reglas se refinan con el tiempo.

Un punto histórico que ayuda a situar estas reglas: la Seguridad Social nació en 1935 para brindar un respaldo a quienes habían trabajado toda su vida y ya no podían hacerlo por sí mismos.

En sus primeras décadas, la jubilación se fijó en los 65 años. Con el tiempo, y ante el envejecimiento de la población, las reformas han ido ajustando edades y condiciones. Hoy, para quienes nacen en 1960 o después, la edad de jubilación plena se sitúa en los 67 años. Mientras tanto, las reglas de ingresos durante la etapa de transición siguen existiendo para equilibrar el sistema y evitar déficits.

En resumen: si te planteas trabajar mientras recibes la Seguridad Social, sí, puede haber recortes, pero con buena planificación puedes minimizar el impacto, saber cuándo te conviene seguir trabajando y cuándo quizá te interesa aumentar tus aportaciones a otros ahorros.

Mantente informado, revisa tus números anuales y, sobre todo, prioriza la claridad en tu presupuesto de jubilación.

Compartir: