Papa John’s anuncia el cierre de unos 300 locales en EE. UU. para 2027 y redefine su estrategia de crecimiento
Economía Papa John's 27 February, 2026

Papa John’s anuncia el cierre de unos 300 locales en EE. UU. para 2027 y redefine su estrategia de crecimiento

Reescritura de la noticia original sobre Papa John’s planificando el cierre de cerca de 300 locales en Estados Unidos para finales de 2027, con contexto de la competencia y datos de desempeño recientes, y una conversión aproximada de costos a euros.

Papa John’s anunció la clausura de alrededor de 300 locales en Estados Unidos para finales de 2027, según comunicó la empresa en una llamada de resultados realizada recientemente.

El ejecutivo a cargo de la dirección de Norteamérica, Ravi Thanawala, señaló que se esperan aproximadamente 200 cierres durante 2026. Las tiendas afectadas, afirmó la compañía, son en su mayor parte propiedad de franquiciados y, según la interpretación de la empresa, no cumplen con las expectativas de la marca ni cuentan con un camino claro hacia una mejora financiera sostenible.

Esta estrategia de reconfiguración forma parte de un plan de transformación para alinear mejor los recursos corporativos y de campo con las prioridades de crecimiento y optimizar la amplitud y la profundidad de la red de tiendas.

Las cifras de desempeño recientes muestran matices: en 2025, Papa John’s registró una caída del 2% interanual en los ingresos provenientes de tiendas en Norteamérica.

Los ingresos de restaurantes de propiedad corporativa cayeron 3%, mientras que los de restaurantes operados por franquiciados cayeron 2%. A nivel mundial, las ventas crecieron un 1% respecto al año anterior, impulsadas principalmente por un aumento del 5% en mercados internacionales. Thanawala destacó que el plan de cierres es coherente con un enfoque de reordenar recursos para impulsar la excelencia operativa en los locales clave y acelerar el crecimiento en mercados prioritarios.

También señaló que la empresa ha reducido su plantilla corporativa en un 7%, como parte de estas medidas.

A fecha de cierre de 2025, la cadena contaba con aproximadamente 3.523 ubicaciones en Estados Unidos. Este movimiento llega en un contexto de consolidación en el sector de la restauración rápida, donde otros gigantes también ajustan su presencia física para optimizar costos y rendimiento.

Un caso comparable es el de Pizza Hut, también parte de Yum! Brands, que anunció el cierre de 250 locales en Estados Unidos en la primera mitad de 2026 como parte de su programa de transformación denominado Hut Forward, que busca modernization de tecnología, marketing y acuerdos de franquicia.

Supuestamente, estas medidas podrían traducirse en un ahorro anual significativo para la corporación y sus franquiciados, con estimaciones que sitúan ese beneficio en un rango de entre 60 y 80 millones de dólares al año.

A igualdad de tipo de cambio, y tomando como referencia una conversión aproximada de 1 dólar = 0,92 euros, ese rango equivaldría a entre 55 y 74 millones de euros anuales.

Este cálculo es una aproximación y debe interpretarse como una estimación orientativa, dadas las fluctuaciones de divisa y la complejidad de los flujos de ingresos entre tiendas de propiedad y franquicias.

En el plano operativo, la empresa describe el cierre de tiendas como una medida para recomponer la red y dar prioridad a la eficiencia y a la rentabilidad, especialmente en mercados donde el crecimiento ha sido más lento o las operaciones generan cargos que no justifican la permanencia de ciertas ubicaciones.

Algunos analistas señalan que estas decisiones, si bien pueden afectar temporalmente la presencia de la marca en determinadas zonas, podrían fortalecer la performance de los locales mejor posicionados y permitir una reallocación de recursos hacia ubicaciones con mayor potencial de ventas y mayor rentabilidad.

Desde el lado estratégico, la dirección de Papa John’s mantiene que el programa de cierres no es un simple desmantelamiento, sino una reconfiguración estructural para adaptar la empresa a un entorno de consumo más competitivo, con consumidores que exigen rapidez, calidad y experiencia digital.

En esa línea, la compañía subraya su interés en mantener un portafolio de locales que puedan sostener una trayectoria de crecimiento sostenible, sin descartar, claro está, futuras inversiones selectivas en mercados con mayor proyección.

El impacto de estas decisiones también se vigila en el ecosistema de Yum! Brands, pues de ellas podría depender la dinámica de las franquicias en Norteamérica y la estrategia de expansión internacional.

Si las proyecciones se cumplen, la compañía podría acelerar su transformación durante la próxima década, buscando un equilibrio entre presencia de marca, rendimiento financiero y capacidad de reinversión en tecnología, marketing y experiencia del cliente.

Todo ello, claro, en un marco de incertidumbre propio de un sector sensible a costos laborales, costos de alquiler y fluctuaciones de precios de materias primas, que han marcado el ritmo de la industria en años recientes.

Supuestamente, el camino hacia una red más eficiente podría requerir años de ajuste, renegociación de contratos con franquiciados y, en su caso, reconfiguración adicional de la cartera de tiendas para sostener la competitividad frente a rivales como Pizza Hut y otros actores del sector.

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