Cuidado y empleo en crisis: por qué cada vez más mujeres dejan el mercado laboral
Economía Empleo 29 January, 2026

Cuidado y empleo en crisis: por qué cada vez más mujeres dejan el mercado laboral

Análisis sobre la crisis de cuidadores en Estados Unidos y las respuestas empresariales y políticas que podrían cambiar la situación.

El equilibrio entre vida personal y #trabajo se ha convertido en una de las mayores tensiones para las mujeres en el mercado laboral estadounidense.

Aunque la pandemia de COVID-19 impulsó acuerdos de trabajo híbrido y mayor flexibilidad, la realidad cotidiana de cuidar a niños y familiares ha puesto a prueba esas mejoras.

A medida que avanza 2025, diversas investigaciones y relatos de lectores de USA TODAY apuntan a que la presión de la #conciliación sigue empujando a muchas mujeres a replantear su presencia en la fuerza laboral, o incluso a abandonar temporal o definitivamente sus empleos.

Una revisión de datos citada por Catalyst, grupo de defensa de las mujeres, señala que más de 455.000 mujeres dejaron la fuerza laboral en 2025. Casi la mitad de ellas lo hizo debido a las responsabilidades de #cuidado y al alto costo y la disponibilidad limitada de cuidado infantil. Este hallazgo refuerza la idea de que no se trata de una falta de ambición, sino de un sistema que no ofrece suficientes opciones de apoyo para combinar ambas realidades.

Las cifras también muestran que el problema no recae solo en madres trabajadoras: según el propio informe, 3 de cada 4 empleados enfrentan alguna responsabilidad de cuidado, una proporción que subraya la magnitud de la carga en la economía de servicios y en las empresas.

En el ámbito laboral, más de un tercio de las mujeres que abandonaron voluntariamente sus puestos indicó que carecía de flexibilidad; ello sugiere que el retorno a modelos rígidos de 9 a 5 puede estar acelerando salidas y reduciendo la retención de talento femenino.

Esta coyuntura ha generado un debate sobre qué tan sostenibles son las políticas de flexibilidad en la práctica. Supuestamente, algunas empresas habrían ido reculando ciertas modalidades de trabajo flexible y exigiendo presencia parcial o total en oficina, lo que podría agravar las tensiones entre cuidado y carrera para las madres y sus familias.

Presuntamente, estas dinámicas no solo afectan a las madres: también hay hombres que se ven atrapados entre responsabilidades familiares y expectativas laborales, lo que sugiere un cambio cultural más profundo.

El análisis también aporta datos sobre soluciones y costos. En 2025, 14 estados de EE. UU. ya ofrecen programas de licencia familiar con remuneración, y cada vez más compañías están ampliando permisos por cuidado familiar o apoyo en el lugar de trabajo.

Los datos señalan un incremento en las reclamaciones de permisos laborales por motivos de cuidado: de 2

En paralelo, los datos señalan un incremento en las reclamaciones de permisos laborales por motivos de cuidado: de 2,4% en 2020 a 6% en 2025, un incremento cercano al 150% que refleja una mayor demanda de acompañamiento institucional.

La duración media de estos permisos ha crecido notablemente, lo que indica que las situaciones de cuidado se vuelven más complejas y prolongadas.

Para los empleadores, la evidencia apunta a la necesidad de medidas más estructurales. Brassel, directora de investigación en Catalyst, sostiene que la participación de las mujeres en la fuerza laboral no está muriendo por falta de ambición, sino por la ausencia de apoyos consistentes para balancear responsabilidades.

En palabras de Brassel, sin mecanismos de apoyo sostenidos —como horarios flexibles, días de cuidado, subsidios y cuidado infantil en el sitio—, la retención se deteriorará y algunas profesionales migrarán hacia roles con menos exigencias de conciliación.

A nivel histórico, la cuestión del cuidado ha sido tratada como un tema privado, en gran medida asumido por familias, y solo recientemente ha ganado foco público y corporativo.

Durante décadas, las políticas de cuidado en EE. UU. estuvieron marcadas por una fragmentación entre #empleo y protección social, con variaciones sustanciales entre estados y una cobertura de #licencias a menudo insuficiente para cubrir necesidades reales.

En este marco, las cifras actuales no sorprenden a quienes han seguido la evolución del mercado laboral femenino: cambios culturales, crecimiento de la demanda de servicios de cuidado y la pandemia aceleraron una revisión de qué significa realmente participar plenamente en el trabajo.

Presuntamente, si no se fortalecen las redes de cuidado y las políticas de flexibilidad, el costo social para las familias podría traducirse en menor productividad, mayor agotamiento y un efecto de arrastre en la carrera profesional de mujeres y hombres.

A la vez, algunos analistas señalan que este fenómeno podría repetirse en otras economías desarrolladas que enfrentan desafíos similares de envejecimiento poblacional y costos de cuidado.

En síntesis, la crisis de cuidadores no es solo una cifra: es un espejo de la estructura laboral y de las políticas de bienestar. Las soluciones requieren un marco más claro de apoyo institucional, una mayor adopción de modelos laborales flexibles y una inversión sostenida en servicios de cuidado y permisos remunerados.

Solo así se podrá evitar que una parte importante de la fuerza laboral se vea obligada a elegir entre cuidado y carrera, y se podrá sostener un crecimiento inclusivo que reconozca el valor de las habilidades y el aporte de las familias en la economía moderna.

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