Bayer cierra un acuerdo de 4,46 millones de euros por sprays antifúngicos: qué implica para compradores y mercados
La farmacéutica Bayer acordó pagar aproximadamente 4,46 millones de euros en una demanda colectiva vinculada a sprays antifúngicos retirados en 2021 por contener benzene. Este acuerdo abre la puerta a devoluciones para compradores y detalla el proceso de reclamación.
Una noticia de interés para consumidores y el sector farmacéutico se ha consolidado en Estados Unidos: #Bayer ha llegado a un acuerdo de aproximadamente 4,46 millones de euros en una #demanda colectiva relacionada con sprays antifúngicos que fueron retirados del mercado.
El arreglo llega después de que Bayer retirara Lotrimin AF y Tinactin el 1 de octubre de 2021, tras detectar la presencia de un ingrediente no declarado en dichos productos.
La sustancia en cuestión, benzene, es un compuesto que no debe estar presente en estos sprays, de acuerdo con el memorando de retirada emitido por la FDA en 2021.
Aun así, la compañía señaló que los niveles detectados no se esperaban que provocaran efectos adversos significativos. Aunque la afirmación de ausencia de daños nunca debe ser tomada como garantía, supuestamente no se han reportado reacciones adversas de gravedad atribuibles a estos productos durante el periodo de uso informado.
El acuerdo de clase implica que los compradores estadounidenses podrían recibir una parte de los fondos disponibles, tras presentar una reclamación válida.
Cualquier consumidor en EE. UU. que haya adquirido un producto elegible desde el 16 de noviembre de 2015 podría ser elegible para un pago.
¿Quién puede reclamar? En términos generales, cualquier cliente en Estados Unidos que compró un producto elegible desde el 16 de noviembre de 2015 está en posición de reclamar.
La forma de presentar la reclamación es relativamente simple: se puede hacer en línea a través del sitio ww.antifungalspraysettlement.com o por correo, y la fecha límite para enviar reclamaciones es el 11 de marzo de 2026. Si se posee comprobante de compra, la reclamación podría recibir hasta el costo total de los productos adquiridos. Si no se cuenta con prueba de compra, es posible presentar hasta tres reclamaciones separadas por domicilio, con un valor de 7 dólares por reclamación (aproximadamente 6,40 euros por reclamación al tipo de cambio actual).
Ambas tasas pueden ajustarse en función del volumen de reclamaciones recibidas.
Este tipo de acuerdos no solo cierra un capítulo legal para Bayer
Este tipo de acuerdos no solo cierra un capítulo legal para Bayer, sino que también envía un mensaje sobre la responsabilidad de la industria para la seguridad del consumidor.
En el plano regulatorio, la #retirada de productos con componentes no declarados ha sido un tema recurrente en los últimos años, con discusiones sobre transparencia y control de ingredientes en cosméticos y remedios de venta libre.
Aunque la mayoría de las reclamaciones se resuelven sin efectos adversos graves reportados, la resolución de este caso podría influir en futuras acciones de consumidores contra otros fabricantes.
La situación también ofrece una perspectiva histórica importante. El benzene es un compuesto con antecedentes en el ámbito químico y farmacéutico, y su presencia en productos de consumo ha generado debates sobre límites de exposición y pruebas de seguridad.
En este sentido, el acuerdo de Bayer podría verse como un recordatorio de la necesidad de controles más estrictos y de una comunicación más clara hacia el consumidor.
En el corto plazo, la atención se centra en el proceso de reclamación, las cantidades que podrían devolverse y el calendario de pagos que, presumiblemente, beneficiará a miles de compradores que conservaron los recibos o, en su defecto, podrán presentar reclamaciones sin comprobante de compra, dentro de los límites ya detallados.
Si bien el monto total del acuerdo es significativo, el impacto en la economía de Bayer y en la confianza de los consumidores dependerá de cómo se gestionen las reclamaciones y de la percepción pública sobre la seguridad de los productos de cuidado personal.
En cualquier caso, la historia añade un capítulo relevante a la conversación sobre responsabilidad corporativa, seguridad de productos y derechos de los consumidores en un mercado cada vez más exigente y regulado.