En Estados Unidos,
¡Alerta, españoles! Si alguna vez te ha pasado que te apuntaste a #Amazon #Prime y luego te resultó imposible darte de baja, puede que tengas derecho a una pequeña indemnización.
La compañía de Jeff Bezos ha llegado a un acuerdo con el gobierno de Estados Unidos por valor de 2.500 millones de dólares para resolver una demanda que la acusaba de engañar a los #consumidores para que se suscribieran a Prime y de poner dificultades para cancelarlo.
Aunque Amazon niega haber hecho nada malo, ha preferido pagar antes que ir a juicio. Y de ese dinero, una parte se va a repartir entre los clientes que se vieron afectados. Eso sí, hay que darse prisa: el plazo para reclamar termina el 27 de julio.
¿A quién le toca? Pues no todo el mundo vale. Tienes que cumplir dos condiciones: haberte dado de alta en Prime entre el 23 de junio de 2019 y el 23 de junio de 2025, y haber intentado cancelarlo sin éxito o haberte inscrito a través de una página 'confusa' (las llamadas 'challenged enrollment flow' en el lenguaje legal).
Esas páginas son, según el tribunal, la página de decisión universal de Prime, la página de selección de opciones de envío, la página de inscripción a Prime Video o el proceso de pago en una sola página.
Además, en esta segunda fase del acuerdo, solo pueden reclamar los que hayan usado Prime 10 veces o menos en cualquier período de 12 meses.
¿Y cuánto dan? Pues depende de lo que hayas pagado en cuotas de Prime durante todo el tiempo que estuviste suscrito. El máximo son 51 dólares, que al cambio son unos 47 euros. No es para hacerse rico, pero si te tocó la lotería de tener que aguantar meses pagando un servicio que no podías cancelar, algo es algo.
¿Cómo se reclama? Muy fácil. Tienes que entrar en la web oficial del acuerdo: subscriptionmembershipsettlement.com y rellenar el formulario online. También puedes mandarlo por correo electrónico a [email protected], pero el método más rápido y seguro es el online. Te pedirán algunos datos personales para verificar tu identidad y tu suscripción. Luego, la empresa tiene 30 días para revisar cada solicitud. Los pagos están previstos para septiembre de este mismo año.
Pues resulta que la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (la FTC) lleva años vigilando a las grandes tecnológicas
¿Y por qué ha pasado esto? Pues resulta que la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (la FTC) lleva años vigilando a las grandes tecnológicas.
En 2023, presentó una demanda contra Amazon alegando que la compañía engañaba a los usuarios para que se apuntaran a Prime y luego les ponía trabas para cancelar.
Por ejemplo, según la FTC, el proceso de cancelación no era nada sencillo: había que pasar por varios menús y a veces la opción de cancelar estaba escondida.
Amazon se defiende diciendo que siempre ha sido transparente y que cualquiera puede cancelar Prime fácilmente. Pero el acuerdo demuestra que algo no olía bien.
Este caso no es el único. En Europa, la Comisión Europea también ha investigado a Amazon por prácticas anticompetitivas, como usar los datos de los vendedores para favorecer sus propios productos.
Y en España, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha denunciado en ocasiones las dificultades para cancelar servicios online. Así que este asunto nos toca de cerca, aunque el acuerdo sea estadounidense.
En resumen, si crees que podrías estar en el grupo de afectados, no lo dejes para última hora. El 27 de julio es la fecha tope. Revisa tus correos, busca la notificación que Amazon o la #FTC te hayan podido enviar, y si cumples los requisitos, presenta tu reclamación. Son solo 51 dólares, pero en tiempos de inflación, cada euro cuenta. ¡No dejes que te lo quiten!
Datos históricos adicionales: Amazon Prime se lanzó en 2005 y ha crecido hasta tener más de 200 millones de suscriptores en todo el mundo.
En 2024, la empresa reportó ingresos por más de 574.000 millones de dólares. Este acuerdo con la FTC es uno de los mayores en la historia de las demandas de consumo, superado solo por casos como el de la publicidad engañosa de tabaco.
Además, la lucha de las autoridades antimonopolio contra las grandes tecnológicas se ha intensificado en los últimos años, con casos emblemáticos contra Google, Apple y Facebook.