Wimbledon se apunta al VAR por primera vez en 2026: seis canchas, más claridad y cambios en la experiencia del torneo
Deporte Tenis 21 March, 2026

Wimbledon se apunta al VAR por primera vez en 2026: seis canchas, más claridad y cambios en la experiencia del torneo

Wimbledon implementará un sistema de revisión por video (VAR) en 2026, convirtiéndose en el tercer Gran Slam en adoptarlo. Te contamos qué cambia, en qué canchas y qué implica para el tenis y la organización.

Londres, 21 de marzo. El All England Lawn Tennis Club (AELTC) ha hecho oficial una novedad que podría cambiar la forma de ver el #tenis en Wimbledon: habrá un sistema de revisión por video, conocido como VAR, que debutará en la edición de 2026.

El torneo, que se disputará del 29 de junio al 12 de julio, contará con una versión del #VAR pensada para el tenis y diseñada para ser práctica en un torneo tan exigente como Wimbledon.

No es un experimento aislado: se va a aplicar de forma operativa en seis canchas del Grand Slam.

El VAR estará disponible para los jugadores en seis canchas: Centre Court y Court One tendrán la revisión de manera continua, mientras que las demás pistas (No.2 Court, No.3 Court, Court 12 y Court 18) la usarán solo cuando haya partidos de individuales masculinos o femeninos en curso y cuando se requiera revisar alguna jugada polémica.

Con este anuncio, #Wimbledon se sitúa como el tercer Gran Slam en adoptar la #tecnología VAR, después del US Open y del Australian Open.

Qué decisiones se podrán revisar? En esencia, las revisiones podrán aclarar dudas sobre dobles bounces, si una pelota tocó la línea o fuera, y posibles problemas de interferencia o intrusión en la jugada.

La idea detrás del VAR es dar mayor precisión a las decisiones del árbitro en pista y reducir las disputas que, a veces, estropean el ritmo de los encuentros y la experiencia de la afición.

Los jugadores podrán solicitar revisiones cuando crean que ha habido un error claro, y el sistema devolverá una respuesta basada en las imágenes y la tecnología disponible.

La llegada del VAR en Wimbledon se mueve dentro de una trayectoria histórica ya larga de la tecnología en el tenis. Hawk-Eye, la tecnología de repetición con cámaras que permite ver la trayectoria de la pelota, apareció a principios de los años 2000 y transformó la forma de entender las líneas de base.

Aunque Hawk-Eye no era exactamente un VAR en el sentido estricto, sí abrió la puerta a revisiones rápidas de jugadas complejas. En las últimas décadas, el tenis ha ido integrando herramientas electrónicas cada vez más sofisticadas, y Wimbledon no ha querido quedarse fuera de esa evolución.

El US Open fue el primero en aplicar el VAR a gran escala en 2023 y

El US Open fue el primero en aplicar el VAR a gran escala en 2023 y, desde febrero de 2025, el sistema ya está presente en nueve Masters 1000 del circuito masculino.

En Wimbledon, la transición se acompaña de un paso más en la modernización: el año pasado se introdujo el Electronic Line Calling (ELC), que ha reducido el peso de los jueces de línea y aporta indicaciones visuales sobre si la pelota ha tocado la línea.

Para 2026, la organización promete avances adicionales: habrá indicadores visuales para el live electronic line calling y se mostrará información en los marcadores de todas las canchas, para que los aficionados perciban de forma clara qué decisión se está tomando y por qué.

Más allá de la pista, Wimbledon también está trabajando en su crecimiento físico. Los planes de expansión buscan casi triplicar la superficie del complejo y mejorar infraestructuras para acoger a más público y ampliar la oferta de servicios.

La autorización judicial en Londres ha dejado claro que el desarrollo no está limitado por reglas de uso del terreno, lo que acelera el objetivo de convertir a Wimbledon en un gigante no solo del tenis sino del turismo y la experiencia de espectadores.

En la práctica, estas mejoras llegan en un momento en que el tenis quiere equilibrar tradición y tecnología. La idea de usar VAR en un torneo tan emblemático como Wimbledon busca que las decisiones sean más transparentes para entrenadores, jugadores y seguidores, sin perder la emoción que acompaña a cada disputa.

Habrá que ver cómo se gestiona el tiempo entre las revisiones y la acción en pista, ya que cada intervención puede alargar un punto o un set, pero la expectativa es que, en conjunto, el torneo gane precisión y claridad para todos.

Con figuras como Jannik Sinner e Iga Świątek defendiendo sus títulos y con un Wimbledon que mira al futuro sin perder la esencia de su historia, 2026 podría marcar un antes y un después en la manera de entender y vivir este deporte.

La gente que asiste al All England Club, además de los millones de telespectadores, buscará no solo ver tenis de alto nivel, sino también entender mejor cada decisión a través de la tecnología que ahora llega a las canchas del Grand Slam más antiguo del mundo.

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