La demora del VAR semiautomático marcan la ida de la semifinal entre Atlético y Barça
La revisión de una jugada clave en la ida de la semifinal de la Copa del Rey entre Atlético de Madrid y Barcelona se dilató siete minutos debido a un fallo del sistema semiautomático de fuera de juego (SAOT), obligando a recurrir a líneas manuales para confirmar la decisión sobre el gol anulado a Pau Cubarsí.
En España, el sistema semiautomático de fuera de juego (SAOT) forma parte de la estructura tecnológica que acompaña al #VAR para acelerar y afinar las decisiones en el #fútbol moderno, aunque no es infalible.
Este jueves, en la ida de las semifinales de la Copa del Rey, #Atlético de Madrid venció a #Barcelona por 4-0 con un gol de Julián Álvarez. La jugada que pudiese haber cambiado el desarrollo del encuentro terminó convirtiéndose en la protagonista por la demora en la resolución: un posible tanto que quedó en el limbo durante siete minutos, mientras los espectadores y el banco se quedaban a la expectativa de un veredicto que no llegaba de forma inmediata.
La acción en cuestión se produjo en el minuto 52, cuando Pau Cubarsí definió dentro del área tras una secuencia de rebotes y superó al portero argentino Juan Musso.
El Barcelona celebró primero, y el entrenador del equipo visitante, Hansi Flick, elevó los brazos desde el banco, interpretando que el gol podría abrir la remontada.
Sin embargo, la jugada fue objeto de una revisión prolongada que terminó por decidirse a favor de la posición adelantada tras un fallo detectado en el sistema semiautomático.
González Fuertes era el árbitro principal de aquel encuentro, y Koke junto a Frenkie de Jong aguardaban la resolución junto al juez. Días después, el Comité Técnico de Árbitros (CTA) explicó la demora de la siguiente manera: durante el análisis, el equipo VAR trabajó con el sistema SAOT, el cual mostró un fallo en la modelización de jugadores a través de los esqueletos, al detectar una situación de alta densidad de jugadores.
Tras intentar recalibrar el sistema y comprobar que no era posible corregir el fallo, se siguió el procedimiento establecido para este tipo de casos y se recurrió a la toma de decisión con líneas de fuera de juego manuales, dejándose claro que la peritación de la jugada se extendió más de lo habitual y, por ello, no fue posible generar la recreación para la producción televisiva mediante el sistema SAOT.
Este episodio arroja luz sobre las limitaciones del #SAOT pese a su objetivo de agilizar la toma de decisiones en situaciones de fuera de juego milimétrico
Este episodio arroja luz sobre las limitaciones del SAOT pese a su objetivo de agilizar la toma de decisiones en situaciones de fuera de juego milimétrico.
Aunque el sistema aporta una mayor precisión en la lectura de posiciones, su eficacia depende de múltiples factores técnicos y de la densidad de jugadores en una misma acción, circunstancias que a veces obligan a los árbitros a recurrir a métodos tradicionales cuando el sistema presenta fallas.
Historicamente, el uso de tecnologías de detección de fuera de juego ha sido motivo de debates entre aficionados y especialistas. El SAOT, desarrollado para complementar al VAR, se apoya en cámaras de alta velocidad y en el seguimiento de las extremidades para dibujar líneas de fuera de juego.
Su implementación ha sido gradual y ha llegado para reducir errores humanos en decisiones que pueden definir un partido o una eliminatoria, pero situaciones como la descrita demuestran que la tecnología, por muy avanzada que sea, no puede eliminar por completo la necesidad de interpretación humana en el arbitraje.
En el aspecto competitivo, la ida dejó al Atlético con la ventaja de cara a la vuelta, mientras Barcelona deberá plantear su remontada sin bautizar la llave por la vía rápida.
El objetivo de estos sistemas no es solo acelerar la acción, sino también generar decisiones que, en teoría, sean más consistentes y justas para ambas escuadras.
No obstante, este episodio recuerda que el fútbol, con su ritmo y su caos, sigue siendo una disciplina en la que la tecnología intenta ponerse al servicio de la justicia deportiva, pero no puede garantizar que cada jugada sea resuelta sin demora ni dudas.