Independiente vende a Javier Ruiz al Necaxa por aproximadamente 1,47 millones de euros por el 60% de su pase
Independiente acordó la salida de su joven extremo Javier Ruiz hacia Necaxa de México por 1,6 millones de dólares por el 60% de su pase, monto que se sitúa alrededor de 1,47 millones de euros. La operación se cerró tras una postura irrenunciable del jugador y un largo proceso de negociación.
Una nueva conversación entre directivos y el jugador dejó una conclusión inequívoca: 'Me quiero ir'. Así de directo se mostró Javier Ruiz, extremo de 21 años que desde hace semanas mantiene un conflicto con #Independiente tras ser repescado desde Barracas Central a pedido de Gustavo Quinteros.
Al final, la intención de abandonar el club quedó reafirmada: se acordó verbalmente su traspaso al #Necaxa de #México por 1,6 millones de dólares por el 60% de su pase, cifra que, en euros, ronda los 1,47 millones y se aproxima a un costo significativo para la entidad de Avellaneda.
La salida de Ruiz está en los pasillos de Ezeiza y todo parece indicar que el desenlace está más cerca que nunca. El futbolista, formado en la cantera del Diablo, no ha variado su decisión de no vestir más la camiseta roja, pese a que Quinteros le había pedido que permaneciera dentro del plantel para la próxima temporada.
En la disputa también intervinieron otros actores del club buscando una solución que satisficiera a las partes, aunque el atacante se mantuvo firme en su postura.
En las últimas semanas, Hugo Tocalli, coordinador de Inferiores, trató de encontrar un camino para reintegrarlo a la dinámica del primer equipo. El equipo hacía la pretemporada en Uruguay y Ruiz trabajaba de forma diferenciada en Villa Domínico, como señal de que la disputa iba más allá de una simple desinteligencia.
Grindetti, presidente del club, llevó a cabo una última reunión para intentar persuadirlo, pero no hubo forma de revertir la decisión. El conflicto arrancó cuando el juvenil faltó a un entrenamiento a principios de enero sin avisar. Desde su entorno se comentó que existía una deuda y una promesa incumplida de aumento salarial, sumado al malestar de que en su momento Ruiz quisiera quedarse para pelear por un puesto y, pese a ello, fue cedido a Barracas Central.
En respuesta, la dirigencia negó la deuda y admitió que había sobre la mesa una propuesta de aumento; además advirtió que, de sostener esa postura, el club solo podría avanzar por medio de una venta o, de lo contrario, dejaría de participar en Primera y en Reserva al menos hasta mediados de año.
Necaxa emerge como el destino definitivo
Quinteros intentó mantener abiertas las puertas con mensajes públicos y privados, pero la decisión del jugador parecía tomada. Ahora, Necaxa emerge como el destino definitivo. El club mexicano ha mejorado su oferta inicial —que contemplaba 1,5 millones de dólares por el 100 por ciento y una plusvalía del 50 por ciento a pagar en tres cuotas— y presentó 1,6 millones de dólares netos por el 60 por ciento, en dos pagos, más una opción de 800 mil por otro 20 por ciento.
Esta propuesta fue aceptada por la cúpula directiva sabiendo que la relación con Ruiz había llegado a un punto sin retorno.
A nivel general, este tipo de movimientos se inscribe en el contexto de una economía del #fútbol argentino que busca equilibrarse mediante ventas puntuales de juveniles promesas para sostener la estructura deportiva y la contabilidad del club.
Necaxa, por su parte, continúa reforzando su ofensiva con jóvenes talentos argentinos, una estrategia que ha tenido resultados notables en los últimos años y que le ha permitido sumar notable experiencia para competir en el fútbol mexicano.
En lo deportivo, Ruiz se formó en la cantera del Diablo y emergió como una ficha ofensiva de proyección. Su salida marca una reconfiguración de plantilla para Independiente de cara a la próxima temporada, con la expectativa de que el club pueda canalizar ingresos y, a la vez, concentrarse en consolidar a sus jóvenes fichas para afrontar los retos nacionales e internacionales que suelen imponer las competencias argentinas y de la región.
Con este movimiento, el club busca mantener el equilibrio entre aspiraciones deportivas y viabilidad económica, un reto que acompaña a muchos equipos de Primera en la actualidad.