Asado, tormenta y garra: la Scaloneta debuta en el Mundial 2026 en Kansas City entre relámpagos y brasas
Deporte Fútbol 14 June, 2026

Asado, tormenta y garra: la Scaloneta debuta en el Mundial 2026 en Kansas City entre relámpagos y brasas

La Argentina de Scaloni abrió su participación en el Mundial 2026 bajo una intensa lluvia y vientos extremos en Kansas City, celebrando con un asado colectivo pese al temporal y a los avisos de refugio. Detalles, anécdotas y el pulso de la delegación en una noche memorable.

Una noche de #tormenta que parecía no querer terminar circundó la llegada de la #Scaloneta a #Kansas City para el debut en el Mundial 2026.

La lluvia y un viento insistente acompañaron a la delegación argentina mientras los relámpagos iluminaban el cielo y las alarmas preventivas de Kansas City avisaban de la tormenta.

A pesar de ese parte meteorológico adverso, la selección encontró su propio antídoto para la presión: un asado bien albiceleste en el hotel de concentración, con achuras y carne traída desde Argentina, que se cocinaba al aire libre, protegido por una estructura improvisada que apenas lograba contener las brasas ante los embistes del viento a la vera del río Missouri.

El responsable de las brasas era el equipo de cocina encabezado por Diego Iacovone y Antonia Farías, dos artífices que, nacidos el mismo día, se jugaban la partida a fuego lento junto al capitán Lionel Messi, que marcaba el paso de este momento festivo dentro de una concentración también marcada por la disciplina y la concentración habituales de la selección.

La escena, capturada en historias de Instagram por el arquero Emiliano Dibu Martínez, mostraba una parrilla que resistía como podía a la inercia de la tormenta.

Dibu, que llega a este Mundial en plena rehabilitación de una fractura en su dedo anular de la mano derecha, aparecía entre risas y comentarios de sus compañeros, y la imagen dejaba claro que la tradición de la selección no se dobla ante nada: la cena de equipo, por fuerte que fuera el viento, seguía adelante.

Entre las imágenes también aparecía La Mona Heredia, una de las piezas clave de la logística, para respaldar a un equipo que, pese a la crisis climática, mantenía la delegación trabajando como un solo bloque.

En Kansas City, el grupo era de casi 90 personas, entre futbolistas, cuerpo técnico, médicos, dirigentes, prensa y personal de apoyo, un tamaño que exige coordinación y complicidad para que todo funcione sin sobresaltos.

La jornada, que inicialmente tenía a la tarde libre por el pronóstico, dejó varias anécdotas más allá de la mesa de asado. El técnico del equipo y su staff ajustaron el programa: la práctica de entrenamiento se adelantó al mediodía para evitar la peor franja de la lluvia, y luego se concedió un descanso para que la delegación pudiera sortear el temporal.

A esa hora, varios jóvenes que forman parte de los próximos procesos, como Nicolás Paz, Agustín Giay y José Manuel López, más conocido como el Flaco López, aprovecharon para hacer compras en el centro de la ciudad y recibir el cariño de los aficionados albicelestes que no dejaron de acercarse para fotos y autógrafos.

Giay, que viste el jersey celeste y blanco, dejó imágenes para el recuerdo al posar con fans y sonreír ante la buena onda de la afición.

Las autoridades de North Kansas City reportaron que varios árboles habían sido arrancados de raíz y ramas caídas sobre carreteras y vehículos

Las imágenes de la noche no fueron las únicas señales de que el viaje hacia el Mundial sería largo y lleno de desafíos. En una escena paralela, las autoridades de North Kansas City reportaron que varios árboles habían sido arrancados de raíz y ramas caídas sobre carreteras y vehículos.

Un gran tronco y ramas atravesaron parabrisas, dejando claro que el temporadón venía con fuerza. Aun así, la organización del equipo, que ya había preparado buena parte del montaje para la recepción, se vio afectada por la Magnitud de la tormenta: tiras de colores celeste y blanco quedaron descolgadas en una de las fachadas del hotel, y las rejas que impedían el ingreso de fans quedaron fuera de sitio durante horas hasta que pudieron recolocarse.

El domingo nocturno, marcado por un regreso a la cocina de la concentración y por un enclave que parecía la cuna de un estilo musical cargado de historia, dejó al grupo en una actitud de convivencia que va más allá del rendimiento deportivo.

Kansas City, conocida por su escena de blues y jazz, ofrecía un telón de fondo que, curiosamente, se mezclaba con la tradición de la selección, que ya en Qatar 2022 mostró su propio ritmo de asados durante las concentraciones, una costumbre que parece consolidarse en cada Mundial.

En definitiva, la noche mostró a una Argentina que, más allá de las adversidades climáticas y de la presión de un primer partido en un torneo tan exigente, mantiene la receta: equipo compacto, trabajo de cocina y una capacidad de adaptación que no se negocia.

El asado siguió su curso, la charla entre jugadores y técnicos avanzó, y la Scaloneta se preparó para afrontar la fase de grupos con la misma garra y la misma identidad que ha definido a este equipo desde la llegada de Scaloni.

Tras esta jornada, queda claro que el #Mundial 2026 no solo se juega en el césped, sino también en la capacidad de la delegación argentina para sostener la unión, la tradición y la disciplina, incluso cuando la tormenta se desata a su alrededor.

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