Quimsa se salva en Comodoro: remontada y victoria en tiempo extra para ir 3-1 en la final
La final de la Liga Nacional de Básquetbol vivió una noche de infarto en Comodoro Rivadavia: Quimsa remontó una desventaja de 16 puntos, forzó el tiempo extra y se coloca 3-1 ante Gimnasia, con la serie de vuelta a Santiago del Estero.
Encerrado entre la presión de no fallar y la necesidad de forzar un desempate, #Quimsa dio una muestra de carácter y dejó claro que no va a rendirse en territorio adversario.
En el estadio Socios Fundadores de Comodoro Rivadavia, la Fusión logró darle la vuelta a un partido que parecía encaminarse hacia la victoria local y, tras 40 minutos de pura entrega, terminó venciendo en #tiempo extra por 77-74.
Con este triunfo, Quimsa dejó la eliminatoria 3-1 a su favor y regresó a su casa en Santiago del Estero con una mala noticia para Gimnasia: la posibilidad de forzar un cuarto choque sigue viva, pero por ahora la balanza está inclinada para la visita.
La noche comenzó con la incertidumbre típica de una final donde cada posesión pesa. Quimsa, que había sido el mejor equipo de la fase regular, encontró al principio un ritmo favorable gracias a Brandon Robinson, su goleador, pero Gimnasia tomó la iniciativa con un parcial contundente: 13-2 gracias a una ráfaga de triples de Federico Grun que les dio la primera renta, y 15-7 para empezar a escribir una #historia que prometía ser larga.
Aun así, el conjunto santiagueño, con paciencia y un cierre sólido, dejó el primer periodo a solo tres puntos abajo (19-16).
En la segunda manga, el local intentó consolidar su defensa y hacerse fuerte en cada entrega de balón. La segunda unidad de Quimsa se mostró más firme, corrió la cancha cuando pudo y encontró un eje en Marcos Chacón, el cubano que marcó 13 puntos antes del descanso.
La defensa de Gimnasia tuvo momentos de solidez, pero la visita apretó lo suficiente para restar distancia, y al llegar al descanso, la diferencia se redujo notablemente: 41-33 a favor del anfitrión.
El estadio, con más de dos mil aficionados, vivió una atmósfera de puro nerviosismo pero con la certeza de que el partido podía torcerse en cualquier instante.
Al volver de vestuarios, la historia cambió. Quimsa dio un nuevo paso al frente: se mostró más contundente en defensa y, sobre todo, más preciso en ataque, apretando el tramo final del tercer cuarto para dejar el marcador 55-51.
Gimnasia resistió como pudo, pero la visitada defensiva del equipo de Santiago del Estero terminó por quitarle fluidez al choque. Incluso Bryan Carabalí, uno de los mejores defensores del elenco chubutense, acumuló su cuarta infracción y tuvo que sentarse, lo que dejó a la defensa de Gimnasia un poco más expuesta.
Aun así, el anfitrión logró una racha de 8-0 que le devolvió el control y cerró el periodo con la esperanza intacta.
Quimsa pasó al ataque y
El tramo decisivo fue de infarto. Quimsa pasó al ataque y, con el reloj en su contra, se aferró a la mínima ventaja. Gimnasia logró ponerse de nuevo en la pelea y, a falta de 32,5 segundos, el tablero mostraba un empate que dejaba abierta la posibilidad de un desenlace no apto para cardíacos.
Robinson fue sometido a una defensa férrea y, en la última acción de regulación, Sebastián Carrasco falló un intento de triple para sellar la victoria de Quimsa y obligar al tiempo extra.
En el suplementario, la historia volvió a demostrar que cada minuto cuenta. Quimsa tomó una pequeña ventaja que mantuvo con dos tiros libres de Robinson y una buena gestión de sus postes, mientras Cisneros intentaba cambiar el rumbo de la historia.
Dos triples fallados por Cisneros en los momentos finales dejaron el camino despejado para que la Fusión asegurara el triunfo y dejará fuera la posibilidad de un cierre inmediato por parte de Gimnasia.
Leonardo Lema, con 19 puntos, 6 rebotes y 2 asistencias, fue una pieza clave para que Quimsa respirara y se quedara con la victoria.
Para Gimnasia, Marcos Chacón sumó 17 puntos y 6 rebotes, destacándose como motor del ataque visitante desde la banca. En la previa de la serie, la gente ya sabía que era una pelea dura y equilibrada, y esta noche no hizo más que confirmar esa realidad: la final de la Liga Nacional de Básquetbol suele escribir sus capítulos más memorables cuando ambos equipos se exigen al límite.
Con este resultado, la serie regresa al norte del país, a Santiago del Estero, con Quimsa buscando sentenciar la historia en su casa y Gimnasia intentando forzar un nuevo partido para expandir una definición que ya tiene historia reciente.
Si Gimnasia logra imponerse, se coronará campeón por segunda vez en su historia (la primera fue en 2006). Si gana Quimsa, la puerta se abre para un tercer trofeo de la institución (con títulos anteriores en 2015 y 2023) en una década que ya dejó huella en la Liga.
La final está lejos de terminar; la próxima cita promete otro capítulo intenso para esta rivalidad que ya es historia de la LNB.