Tal como se dispone en los bivouacs para facilitar la organización del Dakar
Todo cambia en la capital de Arabia Saudita. El campamento está al norte, muy cerca del aeropuerto lujoso, tal como se dispone en los bivouacs para facilitar la organización del Dakar. Riyadh no se parece al resto del país petrolero; más que un viaje geográfico, parece un viaje en el tiempo, donde conviven costumbres ancestrales y un desarrollo urbano de alta gama.
En este marco, el #Dakar llega para hacer una pausa estratégica. Aquí finalizó la sexta etapa, que dejó atrás los desiertos del norte y se adentró en un campamento con superficie asfaltada frente a la arena habitual de las dunas.
La etapa más extensa de la primera semana llevó a los pilotos a transitar 920 kilómetros desde Hail. Se madrugó mucho: las máquinas y los pilotos se levantaron a las 2:30 de la madrugada para enfrentarse a la última jornada de la primera parte de la prueba.
Después de seis días de carrera, el cansancio se acumula y también los problemas mecánicos: esguinces, fisuras, piezas gastadas y líquidos que se derraman forman parte del día a día en los talleres.
En muchos casos, los equipos oficiales y los grandes structures pueden hacer ajustes más amplios, mientras que quienes llegan con lo justo deben apañárselas con lo disponible y seguir adelante con la ilusión de avanzar hacia Yanbú, donde todo comenzó, con miras a una posible llegada al podio al cierre de la semana.
El ritmo del campamento en Riyadh es distinto. Muchos aprovechan para alojarse en hoteles de lujo y dejar de lado las carpas o los motorhomes. En lo deportivo, la ciudad saudí, por entonces, no vivía el Dakar como tema central; la atención se reparte entre la competición y la vida cotidiana de una urbe que continúa con su pulso habitual.
En paralelo, se disputaba la Supercopa de España: el Real Madrid superó al Atlético de Madrid y se encaminaba a la final frente al Barcelona, un dato que completaba la agenda deportiva de la región.
Entre las diversas categorías, la carrera continúa. En motos, el líder que viene marcando el paso se mantiene en la general, mientras otros pilotos buscan recuperar terreno tras la etapa. En autos, Nasser Al-Attiyah, de Qatar, asumió la posición de líder tras imponerse en la etapa más larga desde Hail; su Dacia supera a los Toyota de Henk Lategan y a los Ford de Nani Roma, Carlos Sainz y Mattias Ekström.
En Challenger, Nicolás Cavigliasso, junto a su esposa Valentina Pertegarini, escala a la segunda posición. En la clasificación de autos livianos, los competidores argentinos muestran consistencia y siguen en posiciones destacadas, con Benavides avanzando pese al dolor en la rodilla y otros compatriotas intentando escalar posiciones.
El sábado será día de descanso, y todos se preparan para la reanudación de la acción el domingo, camino hacia Wadi Ad Dawasir, al sur de Arabia Saudita.
Este tramo de la ruta marca la continuación de una edición que, desde 2020, cambió de continente al organizarse en territorio saudí, lo que ha contado con una logistica y un desarrollo de infraestructuras que han transformado las ciudades anfitrionas.
En cuanto a cifras económicas, la nota original no reporta precios de inscripción ni costos en euros, por lo que no se realizan conversiones monetarias en este texto.