La crecida del Ebro llega a Zaragoza y activa el plan de emergencias naranja
Aragón Zaragoza 17 February, 2026

La crecida del Ebro llega a Zaragoza y activa el plan de emergencias naranja

El caudal del Ebro alcanza Zaragoza (1.500 m3/s) y dispara medidas de seguridad, con desalojo en Torre Urzaiz y activación del Plan Municipal de Emergencias en nivel naranja, mientras se mantiene la vigilancia de las riberas.

La crecida del río #Ebro ha llegado a #Zaragoza con un caudal aproximado de 1.500 metros cúbicos por segundo, y las previsiones indican que se mantendrá estable hasta el próximo viernes, según la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).

Hasta el momento no se han registrado afecciones de consideración, salvo en la urbanización Torre Urzaiz, que quedó desalojada para garantizar la seguridad de sus residentes.

El Ayuntamiento mantiene una vigilancia permanente de los puntos críticos cercanos a la ribera y transmite un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía.

El consistorio ha reforzado la vigilancia en las riberas y ha desplegado a los responsables de Bomberos y #Protección Civil para coordinar las actuaciones.

El concejal responsable, Ruth Bravo, y el jefe de Bomberos, Eduardo Sánchez, se desplazaron al aparcamiento junto al Teatro Arbolé, un tramo ribereño que quedó cerrado al público y balizado para evitar el estacionamiento de vehículos.

Sin entrar en valoraciones alarmistas, se ha señalado que, de momento, la ciudad se encuentra en una situación de tranquilidad, pero con vigilancia permanente de los puntos críticos.

Tras la reunión del gabinete de crisis celebrada en el parque 1 de Bomberos y con la alcaldesa Natalia Chueca al frente, el Ayuntamiento activó el Plan Municipal de Emergencias en nivel naranja desde este lunes 16 de febrero hasta el próximo sábado 21 de febrero, con la expectativa de que el caudal vaya descendiendo progresivamente según las previsiones de la CHE.

Entre las primeras medidas, se desalojó la urbanización Torre Urzaiz, una zona especialmente afectada por la crecida, donde a partir de los 1.467 metros cúbicos por segundo comenzaron a registrarse los primeros problemas. Agentes de la Policía Local y Servicios Sociales informaron a las familias casa por casa y la urbanización quedó evacuada en la tarde de ayer. Entre los vecinos, solo un matrimonio de 70 años precisó alojamiento en un hostal de la ciudad. Se garantiza la seguridad con una vigilancia policial permanente en la zona durante los próximos días hasta que los residentes puedan regresar a sus casas.

Por otro lado, se revisaron zonas de la ribera donde duermen personas sin techo, específicamente el puente de la Almozara, el paseo de la Igualdad, frente a Parque San Pablo y las inmediaciones del club Náutico.

Desde Servicios Sociales se ofreció alojamiento en el Albergue Municipal, aunque las personas que quedaban hoy en estas zonas, en su mayoría, optaron por trasladarse por su cuenta a lugares más alejados del cauce.

Con el objetivo de garantizar la seguridad de los vecinos, se balizaron sotos y paseos y se cortó al tránsito el camino de la Alfranca y la zona del Galacho de Juslibol, por sus dos accesos, tanto por Juslibol como por Alfocea.

La misma situación de tranquilidad se mantiene en el Parque Deportivo Ebro y en los huertos del Ebro

Además, se revisaron las motas de La Almozara, Alfocea y Monzalbarba, sin que se hayan localizados daños importantes. Tampoco se han registrado incidencias en el Parque del Agua o en el barrio de La Almozara, donde se ha inspeccionado la zona desde el parque de la Cruz Roja hasta el puente del Tercer Milenio; la misma situación de tranquilidad se mantiene en el Parque Deportivo Ebro y en los huertos del Ebro, así como en la parte inferior del puente de la ronda Norte, sin observarse afecciones.

A lo largo de la mañana, técnicos municipales, junto al alcalde de Monzalbarba, han recorrido este barrio rural sin localizar puntos críticos. De hecho, el camino de Monzalbarba se encuentra abierto al tránsito y solo se ha cortado el camino de Cachero.

Por otro lado, se ha desconectado la depuradora de La Cartuja para proteger el proceso biológico. El jefe de Bomberos indicó que, aunque el río mantiene un caudal elevado, la velocidad de la corriente es lenta y la capacidad de arrastre es baja, lo que facilita la gestión de la emergencia.

Se ha subrayado que la ciudad permanecerá vigilante y que se irán revisando constantemente las zonas balizadas para observar posibles otras inundaciones, en coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y Protección Civil.

El Ayuntamiento moduló su Plan de Protección Civil en función de la evolución de la crecida y está disponible para colaborar con otras Administraciones ante posibles requerimientos.

Entre las recomendaciones para la ciudadanía figuran evitar acercarse a las riberas, no estacionar cerca de zonas susceptibles de inundación y respetar las indicaciones de las autoridades; en caso de emergencia, se debe seguir las indicaciones oficiales.

Históricamente, Zaragoza ha afrontado crecidas significativas que, en distintas épocas, han obligado desalojos y cierres de accesos al río. Estas experiencias han contribuido a una respuesta municipal más ágil y coordinada ante episodios de crecida, mejorando la capacidad de actuación ante situaciones similares.

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