Boca mantiene altibajos como visitante: desajustes defensivos y ausencia de Zeballos afectan el rendimiento
Análisis de la actuación de Boca Juniors como visitante, con énfasis en los problemas defensivos y la falta de un conductor en el mediocampo, además del impacto de la ausencia de Zeballos. Incluye resumen del boletín de calificaciones del torneo Apertura 2026 en clave histórica.
Boca Juniors volvió a mostrar altibajos cuando actúa como visitante y volvió a sufrir por desajustes en la defensa, pagando caro los errores de salida y dejando algunas dudas en la circulación del balón desde la mitad de la cancha.
A pesar de contar con un mediocampo de gran lujo, el equipo aún no encuentra un conductor estable que permita encadenar la recuperación con la generación de juego en el último tercio.
Entre las ausencias por lesión, la de Zeballos, apodado por algunos como el Changuito, es la que más se ha notado en los últimos metros, donde su imprevisibilidad había sido un recurso de desequilibrio clave para Boca.
Este episodio subraya una problemática recurrente del equipo en el Torneo Apertura 2026: la necesidad de encontrar equilibrio entre #defensa sólida y un reloj interno que marque el ritmo de la construcción ofensiva.
A continuación, se presenta el boletín de calificaciones de los jugadores del conjunto dirigido por Claudio Ubeda, que dejó otra oportunidad desaprovechada en su visita, dentro del marco del Torneo Apertura 2026.
Agustín Marchesín (5): mostró seguridad en la primera mitad al descolgar un centro peligroso y realizar intervenciones correctas ante el dominio inicial, pero no pudo evitar los goles sufridos cuando el equipo recibió los remates finales.
Juan Barinaga (4): intentó proyectarse en ataque, pero presentó problemas para salir desde la última línea y evidenció dificultades en la marca durante la mayor parte del encuentro.
Lautaro Di Lollo (5): estuvo firme en la marca, especialmente sobre Monzón, aunque le costó iniciar la jugada desde la salida. Tuvo un segundo tiempo más opaco en la generación y la construcción.
Ayrton Costa (5): estuvo cerca de cometer un error técnico que podría haber dejado a Andrada expuesto, y, al igual que el resto de la defensa, mostró debilidad en la salida y un rendimiento irregular hacia el final del encuentro.
Lautaro Blanco (5): participó con menor frecuencia de lo habitual y no logró asociarse con Zenón para crear juego ofensivo de forma sostenida.
Santiago Ascacibar (5): apareció de forma sorpresiva en la primera mitad, gracias a un excelente pase de Paredes, pero no logró finalizar la jugada; aún necesita acoplarse al ritmo del equipo para ser determinante.
Milton Delgado (5): tuvo despliegue y cobertura, pero sufrió ante los avances de Lanzini y Valdés que encontraron espacios entre líneas, complicando la salida.
Leandro Paredes (6): continúa siendo el jugador más valioso del elenco de Ubeda, aunque no encuentra socios para asociarse en la mitad de la cancha.
En las pelotas paradas estuvo notablemente preciso, lo que resalta su trabajo en la generación de juego a balón detenido.
Gonzalo Gelini (4): participó poco, centrado en contener a Elías Gómez, sin conseguir ofrecer alternativas ofensivas. Un desborde aislado terminó en un centro sin destino claro.
Miguel Merentiel (4): volvió de la lesión y mostró sensación de falta de fútbol; recibió pocos balones para generar juego y no pudo aprovechar las oportunidades de ataque.
Kevin Zenón (5): fue de lo más activo en la primera parte, alternando las acciones ofensivas con Paredes; no obstante, faltó precisión para convertir esa actitud en momentos de mayor peligro.
Iker Zufiaurre (6): en medio del caos general, mostró claridad para descontar con un gol que ofreció esperanza en el tramo inicial y dejó ver destellos de su capacidad para leer el juego.
Angel Romero (4): no logró impactar de forma significativa en el rendimiento global del equipo y quedó a la espera de una mejor versión para aportar en el tramo decisivo del encuentro.
La conexión entre defensa y mediocampo continúa siendo un tema pendiente en el corto plazo
Notas finales: este partido refuerza la necesidad de Boca de reencontrar la continuidad, especialmente cuando actúa fuera de casa. Históricamente, Boca ha atravesado ciclos de rendimiento irregular en torneos cortos y, aunque el plantel conserva talento en líneas sensibles, la conexión entre defensa y mediocampo continúa siendo un tema pendiente en el corto plazo.
En años recientes, el club ha trabajado para estabilizar su juego, ajustando la estructura táctica y buscando soluciones desde el manejo de balón recuperado hasta la llegada de jugadores con capacidad para abrir la cancha y asistir en el último pase.
Si estas piezas logran sincronizarse, Boca podría convertir estas experiencias en una base más sólida para afrontar los compromisos siguientes.