Mañueco se planta: la Junta se persona contra el pirómano de Burgohondo y exige al Gobierno que declare zona catastrófica
El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, anuncia acciones legales contra el presunto autor del incendio de Burgohondo y solicita al Gobierno central la declaración de zona gravemente afectada, mientras comienzan las labores de recuperación de viviendas y explotaciones agrícolas.
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha dado un paso firme tras el devastador #incendio forestal que ha arrasado miles de hectáreas en la zona de Burgohondo, en la provincia de Ávila.
En una visita al Puesto de Mando Avanzado de Navaluenga, donde se reunió con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y otros mandos del operativo de extinción, #Mañueco anunció que la Junta se personará como acusación particular en la causa abierta contra el presunto autor del fuego.
Esto significa que el gobierno regional echará toda la leña al fuego judicial para que el responsable, si es declarado culpable, no se vaya de rositas.
"Vamos a estar ahí, tanto para pedir responsabilidades como para defender a los damnificados", viene a decir el mensaje.
Además, Mañueco ha solicitado al Gobierno de España que declare la zona como "gravemente afectada por una emergencia de protección civil", lo que abre la puerta a ayudas económicas directas y ventajas fiscales para los particulares y empresas perjudicadas.
Es un paso necesario porque, como se sabe, los incendios no solo queman árboles, sino que destrozan la vida de quienes viven del campo. Por eso, la Junta ya está trabajando en medidas de apoyo a agricultores y ganaderos, que son los que más han sufrido con las llamas. También ha prometido que esta misma semana comenzarán a repararse viviendas, edificaciones e instalaciones agrarias dañadas, así como las infraestructuras públicas básicas.
No es la primera vez que #Castilla y León sufre un incendio de esta magnitud. En los últimos años hemos visto cómo el fuego arrasaba la Sierra de la Culebra o la zona de la Cabrera, siempre con el denominador común de la falta de prevención y, a veces, la mano del hombre detrás.
Durante el incendio se evacuó a más de 30
En este caso, hay un detenido como presunto pirómano, y la Junta quiere que pague por ello. Pero más allá del castigo, lo urgente es que la gente pueda volver a sus casas y reanudar su trabajo. De hecho, durante el incendio se evacuó a más de 30.000 personas, y la operación se desarrolló sin incidentes, lo que Mañueco ha destacado como un ejemplo de responsabilidad ciudadana.
El presidente autonómico ha querido agradecer la coordinación entre todas las administraciones: desde el Gobierno central, que asumió la dirección del nivel 3 de emergencia, hasta la Diputación de Ávila, los ayuntamientos de la zona, y las comunidades autónomas que enviaron medios.
También ha tenido palabras de reconocimiento para los profesionales que han luchado contra el fuego: el Ejército, la Guardia Civil, la UME, los voluntarios de Protección Civil y el operativo propio de la Junta.
Esa colaboración, según Mañueco, ha sido clave para que el incendio no fuera aún peor.
De cara al futuro, la Junta quiere impulsar la #recuperación del entorno y la promoción turística de la comarca, porque una vez que el bosque vuelva a crecer, la zona seguirá siendo un atractivo para los visitantes.
Pero antes hay que asegurar que las familias puedan vivir y trabajar. Por eso, la declaración de zona catastrófica es vital: permitirá movilizar fondos estatales para arreglar caminos, limpiar parcelas y reactivar la economía local.
En resumen, Mañueco ha dejado claro que no se va a quedar de brazos cruzados: ni ante el pirómano, ni ante la burocracia. Pide al Gobierno de Sánchez que se moje con ayudas, mientras que la Junta ya está actuando en los juzgados y sobre el terreno. Lo que toca ahora es esperar que la #justicia actúe con rapidez y que las ayudas lleguen cuanto antes a quienes más lo necesitan. Porque si algo han demostrado los incendios en Castilla y León es que la solidaridad entre administraciones funciona, pero que la mejor política es la prevención y, cuando falla, la respuesta contundente contra los culpables.