Trump pone orden en el Smithsonian: adiós a la propaganda woke, vuelve la historia real
El presidente Trump firma una orden ejecutiva para que el Museo Nacional de Historia Americana deje de adoctrinar y muestre la historia de Estados Unidos con orgullo, tras un informe que denuncia la captura ideológica de la institución.
El presidente Donald #Trump ha firmado una #orden ejecutiva para restaurar la confianza en el Instituto Smithsonian, el mayor complejo de museos y centros de investigación del mundo, situado en Washington D.C. La medida llega después de que un informe del Consejo de Política Doméstica destapara que los dirigentes del #Smithsonian llevan años usando la institución para promocionar ideas de «justicia social» y «transformación radical de la sociedad», en lugar de contar la #historia de América como un legado común que hay que enseñar y celebrar.
Según el informe, titulado «Salvando la historia de América: cómo la captura ideológica en el Museo Nacional de Historia Americana borra nuestro patrimonio», la dirección del museo ha convertido sus exposiciones en herramientas para el adoctrinamiento progresista.
El documento, que ha llevado meses de investigación, demuestra que no se puede confiar en los actuales responsables para que cuenten la historia de #Estados Unidos con honestidad y gratitud.
Por eso, Trump ha ordenado tomar todas las medidas necesarias para corregir esta situación.
Entre las acciones concretas, destaca la colocación de carteles temporales en las aceras y zonas de acceso al museo que dependen del Servicio de Parques Nacionales.
Esos carteles avisarán a los visitantes de que las exposiciones del museo están contaminadas ideológicamente y los redirigirán a lugares y recursos donde puedan obtener información precisa sobre la historia americana.
Además, se instalarán expositores y señales para corregir la información falsa que se muestra en el museo, especialmente porque el museo no ha honrado adecuadamente a los 56 firmantes de la Declaración de Independencia durante el 250 aniversario de la fundación del país.
Esta orden ejecutiva se basa en una anterior, de marzo de 2025, titulada «Restaurando la verdad y la cordura en la historia americana». Con esta nueva medida, Trump quiere devolver al Smithsonian su misión original: conservar y compartir el patrimonio cultural de la nación sin sesgos políticos.
Esta acción es necesaria porque durante años el Smithsonian ha sido un refugio de la izquierda radical que distorsiona los hechos históricos para ajustarlos a su agenda
Para muchos conservadores, esta acción es necesaria porque durante años el Smithsonian ha sido un refugio de la izquierda radical que distorsiona los hechos históricos para ajustarlos a su agenda.
El Smithsonian fue fundado en 1846 gracias a un legado del científico británico James Smithson, que donó su fortuna para establecer una institución dedicada al «aumento y difusión del conocimiento».
Hoy, con 19 museos, 9 centros de investigación y el zoológico nacional, recibe millones de visitantes al año. Pero el informe denuncia que, en los últimos años, la dirección ha priorizado la ideología sobre la ciencia y la historia. Por ejemplo, en el Museo de Historia Americana se han eliminado referencias a los Padres Fundadores para dar espacio a figuras marginales o se han reinterpretado eventos como la Guerra de Independencia o la Guerra Civil desde una perspectiva crítica con el excepcionalismo americano.
La orden ejecutiva instruye al Secretario de Interior, al director de la Oficina de Gestión y Presupuesto, al administrador de Servicios Generales y al asistente del presidente para Política Doméstica a que identifiquen todos los mecanismos legales disponibles para forzar el cumplimiento de esta política.
También se advierte de que se podrían tomar medidas en cuanto a las condiciones de financiación y contratos si el Smithsonian no se adapta.
Para los españoles de derechas, esta noticia puede sonar familiar: en España también hemos visto cómo instituciones culturales y educativas han sido capturadas por la izquierda para imponer una visión distorsionada de la historia.
Por eso, la acción de Trump es un ejemplo de cómo un gobierno puede poner freno a la manipulación ideológica. La orden ejecutiva es un paso firme para que el Smithsonian vuelva a ser un lugar donde los americanos y los visitantes de todo el mundo puedan aprender la verdad sobre la historia de Estados Unidos, sin complejos ni adoctrinamiento.
En resumen, Trump ha declarado la guerra a la corrección política en el ámbito cultural. El Smithsonian debe recordar que su deber es preservar la herencia americana, no servir como altavoz de una agenda progresista. La orden ejecutiva establece un precedente importante: la historia no puede ser manipulada para satisfacer a nadie. Y los visitantes que acudan al Museo de Historia Americana se encontrarán con carteles que les advierten de que lo que ven puede no ser cierto. Una medida drástica, pero necesaria para restaurar la confianza en una de las instituciones más emblemáticas de Estados Unidos.