¡Alerta, españoles! ¿Los mosquitos te pican más que a tu vecino? La ciencia lo confirma, y las garrapatas te la juegan de otra manera
Si eres de los que siempre vuelve a casa lleno de picaduras mientras otros están impolutos, no es imaginación tuya. Te contamos por qué los mosquitos te eligen a ti, y por qué las garrapatas no tienen favoritos. Además, trucos para que este verano no te conviertas en su buffet libre.
En Estados Unidos,
¡Alerta, españoles! Si eres de los que en cada barbacoa o tarde de terraza acabas más picado que un colador, mientras tu cuñado parece invisible para los bichos, no te estás volviendo loco: los #mosquitos tienen preferencias, y tú puedes ser su plato favorito.
Pero ojo, que las #garrapatas son otro cantar. Te explicamos todo con pelos y señales, y de paso te damos consejos para que este #verano no termines hecho un eccema.
Los mosquitos son unos expertos en detectar a sus víctimas. Usan una combinación de señales: el dióxido de carbono que expulsas al respirar, el calor de tu cuerpo, el sudor y hasta los olores de tu piel. Vamos, que eres como un cartel de neón para ellos. De hecho, estudios científicos han demostrado que hay personas que atraen hasta un 85% más de mosquitos que otras. ¿La razón? Tus genes y las bacterias que viven en tu piel. Si tu piel produce más ácidos carboxílicos (compuestos naturales del sebo que huelen a algo), te conviertes en un imán. También influye tener el grupo sanguíneo O, beber alcohol o estar embarazada. No es que te tengamos manía, es química pura.
Pero entonces, ¿las garrapatas también tienen preferidos? Ahí la cosa cambia. Las garrapatas no son tan selectivas porque no te buscan activamente. Se sientan en la punta de una brizna de hierba o en un matorral, y esperan a que pases tú o un ciervo para agarrarse al vuelo. Les da igual tu olor o tu sangre: lo que les importa es que estés en su hábitat. Por eso, la mejor defensa es evitar meterte en su territorio: zonas de hierba alta, maleza, y sitios húmedos y oscuros. Si te adentras en esos lugares, te vas a llevar una garrapata de recuerdo, seas quien seas.
Aquí viene un poco de historia, que nunca viene mal. En España, los mosquitos han sido una plaga desde tiempos de los romanos, y hasta mediados del siglo XX hubo epidemias de malaria que se llevaron a miles de personas.
El propio Franco impulsó campañas de erradicación usando DDT, un insecticida que ahora está prohibido por sus efectos secundarios, pero que entonces salvó vidas.
Las garrapatas también han ganado terreno
Hoy en día, las garrapatas también han ganado terreno, sobre todo en zonas rurales y de caza, donde pueden transmitir enfermedades como la enfermedad de Lyme.
No es para asustarse, pero sí para ir prevenido.
Entonces, ¿cómo te proteges? Lo primero, cubrirte. Si vas al campo, pantalón largo, camisa de manga larga, calcetines altos y mejor meter los pantalones por dentro de los calcetines (sí, parece de pardillo, pero las garrapatas te lo agradecerán).
Usa #repelentes con DEET, picaridina o aceite de eucalipto limón, que son los que recomiendan los expertos. Y evita las zonas de agua estancada (los mosquitos crían ahí) y la maleza.
En tu #jardín también puedes hacer cosas. No dejes cubos con agua, corta el césped a menudo, retira las hojas secas y pon una barrera de gravilla entre tu césped y el bosque. Si tienes leña, apílala lejos de casa y elevada, que ahí se esconden los roedores que traen garrapatas. Y si el problema es muy gordo, llama a un profesional.
Conclusión: los mosquitos sí tienen favoritos y las garrapatas no. Tú decides si eres el plato principal o pasas desapercibido. Así que ya sabes: a cubrirse y a disfrutar del verano sin sustos. ¡Ah, y no olvides revisar todo el cuerpo cuando llegues a casa, especialmente detrás de las orejas, las axilas y las ingles, que es donde más les gusta esconderse a las garrapatas! Con estos consejos, los bichos van a tener que buscarse otro menú.