València actualiza su ordenanza de limpieza para promover la separación en origen de residuos y endurecer las sanciones por ensuciar la vía pública, con multas que pueden alcanzar los 3.000 euros.
La modificación, que pasa a información pública, busca alinear la normativa local con la jurisprudencia autonómica y estatal para asegurar el cumplimiento de las nuevas obligaciones de las administraciones locales relativas a la gestión de los #residuos urbanos.
El concejal de Limpieza y Recogida de Residuos, Carlos Mundina, anunció que el Ayuntamiento pondrá en marcha una campaña de sensibilización destinada a aumentar la selección y separación en casa de los residuos orgánicos y su posterior depósito en el contenedor marrón.
Este tipo de actuaciones forma parte de una estrategia más amplia para fomentar que la ciudadanía participe de forma activa en la reducción de los residuos y su correcta gestión.
La sesión plenaria aprobó la actualización con el respaldo del equipo de gobierno compuesto por los Grupos Popular y Vox, mientras que Compromís y Socialistas se abstuvieron.
En las intervenciones, el concejal Mundina defendió que la ciudad está preparando mejoras adicionales en los servicios diarios de la contrata para elevar la calidad del paisaje urbano.
Por su parte, Sergi Campillo, del Grupo Compromís, afirmó que la modificación debería haberse tramitado con mayor participación vecinal y reclamó incentivos para quien separa correctamente los residuos en casa.
La concejala Elisa Valía, en representación del PSOE, subrayó que la reforma era necesaria y que los vecinos se quejan cada vez más ante la suciedad de la ciudad, aunque consideró que se debe completar con refuerzos y una comunicación más clara.
Entre las novedades más relevantes de la norma está el endurecimiento de las infracciones relacionadas con la limpieza y la gestión de la basura. Así, se prevén #multas de hasta 3.000 euros por abandonar residuos dispersos en espacios públicos o cualquier conducta que menoscabe la higiene y el aseo de la ciudad. En el rango de 1.500 a 3.000 euros se sitúan conductas como depositar residuos en la vía pública fuera de las papeleras o en papeleras no destinadas a ciertos tipos de residuo; también se contemplan sanciones por arrojar residuos pequeños sin usar las papeleras, como colillas, chicles o papeles, además de las deposiciones o deposiciones de mascotas sin recoger.
La normativa también introduce sanciones específicas para escupir o satisfacer necesidades fisiológicas en lugares no habilitados, con un rango de 750 a 3.000 euros, y para realizar pintadas y grafitos en elementos protegidos patrimonialmente, con multas similares. Asimismo, se prevé intervención cuando no se retiren escombros o sobrantes de obras en la vía pública. En el capítulo de protección de la convivencia cívica, se prevén multas para la deposición de residuos voluminosos fuera de los sistemas establecidos, con una horquilla de 750 a 3.000 euros.
La nueva norma prevé sanciones contundentes para quienes abandonen residuos domiciliarios en la vía pública o en contenedores no habilitados para dichos residuos
En lo que respecta a la separación en origen, la nueva norma prevé sanciones contundentes para quienes abandonen residuos domiciliarios en la vía pública o en contenedores no habilitados para dichos residuos, con multas que pueden alcanzar los 3.000 euros. También se incluyen prohibiciones similares para residuos industriales como palets o escombros junto a contenedores, o para abandonar residuos voluminosos fuera de los sistemas establecidos.
La extracción, rebusca o recogida de residuos, una vez puestos a disposición de los servicios municipales, así como la manipulación o desplazamiento de contenedores fuera de sus ubicaciones habituales, también quedan tipificadas como infracciones.
Con la apuesta por la separación de los residuos en origen, el Ayuntamiento pretende implicar a la ciudadanía en el reciclaje, la reutilización y la reducción de residuos para que los materiales puedan reintegrarse en el circuito productivo.
La nueva ordenanza se adapta a la normativa vigente en España y en la Comunitat Valenciana, teniendo en cuenta la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, y la Ley 5/2022, de 29 de noviembre, de residuos y suelos contaminados para la economía circular en la Comunitat Valenciana.
Históricamente, el Ayuntamiento ha mantenido que estas medidas refuerzan la limpieza y la gestión responsable de los residuos; supuestamente, la ciudad ha estado trabajando en herramientas de control y seguimiento para evaluar el cumplimiento de la nueva normativa y medir su impacto en la calidad del aire y la higiene de la vía pública.
En la actualidad, la introducción de dispositivos inteligentes de apertura con identificación en los contenedores marrones ya se está desplegando como parte de la modernización de la recogida selectiva.
Presuntamente, estos avances permiten identificar a los usuarios responsables de depositar correctamente los residuos y facilitar la trazabilidad de la separación de residuos en origen.
En suma, la nueva ordenanza de limpieza de València representa un intento claro de reforzar la higiene urbana a la vez que impulsa la participación ciudadana en la gestión de residuos, alineándose con estándares europeos y con la voluntad de convertir a la ciudad en un ejemplo de economía circular.
