El consumo de agua en València durante Fallas se mantiene estable, con picos puntuales y cambios de uso
Valencia Valencia 10 March, 2026

El consumo de agua en València durante Fallas se mantiene estable, con picos puntuales y cambios de uso

València vivió Fallas con un consumo de agua relativamente estable, entre un 2% y un 5% por encima de la media, mientras la mascletà y la cremà condicionaron los hábitos hídricos.

València registró durante las #Fallas un comportamiento del #consumo de #agua que se mantiene dentro de márgenes estables, con un incremento oscilando entre el 2% y el 5% respecto a un día normal.

Este comportamiento, según EMIVASA, depende de varios factores: la climatología, las fechas y el calendario de actos falleros que marcan la demanda en toda la ciudad.

La mascletà, que acostumbra a concentrar a gran parte de la población en el centro, provoca una bajada temporal del consumo en las viviendas, mientras que la Cremà, con su carga de actividad nocturna, dispara la demanda y provoca que el día de San José se retrase a las 12:00 el punto cumbre de consumo en los hogares.

En conjunto, el consumo de la #ciudad permanece estable durante estas fechas, con un cambio de uso que se observa de doméstico a comercial, hotelero y turístico.

Mundina, concejal del Ciclo Integral del Agua, destacó la colaboración con el Servicio de Bomberos y EMIVASA, que permiten revisar los 1.880 hydrantes (7 más que el año pasado) y otros operativos para puestos de venta de buñuelos y venta de esponjosos. “Para todo ello es imprescindible este trabajo en equipo, y estas cuestiones técnicas”, afirmó, “que deben prepararse para que luego seamos eficientes en el consumo, incluso en Fallas, donde el fuego es protagonista, pero el agua también lo es”.

En líneas generales, la autoridad municipal subrayó que la movilidad intensa durante Fallas explica el cambio de perfil de la demanda: la demanda pasa de ser mayoritariamente doméstica a ver un mayor peso de usos comerciales, de calle, y de servicios hostelero-turísticos.

Según Macián, de EMIVASA, la climatología tiene un peso mayor que el propio periodo festivo: cuando el tiempo acompaña, no es inusual observar incrementos de hasta el 5% en el consumo respecto a días sin festivo.

Además, se reiteró que contar con la red digitalizada y con sensores avanzados permite conocer al detalle las dinámicas de consumo, prever patrones a futuro y adelantar necesidades para garantizar el mejor servicio al ciudadano.

EMIVASA puede analizar al minuto las pautas de consumo previstas”

“Desde luego, #EMIVASA puede analizar al minuto las pautas de consumo previstas”, añadió Macián.

Como datos curiosos, la empresa señaló que durante las mascletades el consumo tiende a bajar, una tendencia que se ha visto en periodos anteriores, incluyendo la pandemia y los momentos de aplausos a sanitarios desde los balcones.

El disparo de la mascletà parece coincidir con una subida de presión que enseguida se equilibra, y tras cada evento hay un pico de consumo que se normaliza poco después.

El día de San José suele presentar un pico diferido: el consumo se retrasa a las 12:00 y se desploma a las 14:00, justo cuando se celebra la mascletà.

En este marco, la demanda tiende a ser más alta por la mañana, antes del cierre de las rutinas habituales, y a caer durante la tarde, en consonancia con la puesta en marcha de actividades festivas.

Datos históricos y proyecciones: supuestamente en años anteriores la demanda ha mostrado comportamientos similares en Fallas, con oscilaciones que oscilan en rangos parecidos y una mayor incidencia de uso turístico y comercial en zonas céntricas.

Supuestamente, si las condiciones climáticas se mantienen, la tendencia podría repetirse con pequeñas variaciones según la intensidad de actos y la afluencia de visitantes.

En el plano económico, algunos analistas presuntamente estiman que el incremento diario de consumo podría traducirse en costes para usuarios de entre 1,5 y 3 euros por vivienda en jornada de picos, asumiendo un mayor consumo adicional de aproximadamente 1 m³ por hogar, y manteniendo tarifas medias históricas de EMIVASA entre 0,9 y 1,2 euros por m³.

Estas cifras son estimaciones y deben interpretarse como guías para entender el impacto económico, no como una previsión oficial.

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