València acuerda destinar el remanente de tesorería de 2025 para continuar invirtiendo y disminuir la deuda, con un marco que incluye planes para EMT y proyectos municipales clave.
La alcaldesa, María José Catalá, subraya que este enfoque evita parar la actividad pública y demuestra la solidez de las cuentas municipales.
El Ayuntamiento ha cerrado 2025 con la mayor #inversión ejecutada en su historia: €201 millones, cifra que ha permitido financiar proyectos que estaban pendientes desde hace años.
Fuentes municipales señalan que una parte del #superávit irá destinada a incorporar remanentes y a financiar inversiones financieramente sostenibles, con el objetivo de transformar la ciudad y ofrecer servicios más modernos y eficientes.
En este punto, presuntamente la combinación de remanentes y presupuesto participativo podría acelerar la ejecución de iniciativas previstas para 2026, al tiempo que se garantiza una reserva para imprevistos.
Entre los proyectos que seguirán adelante se encuentran el polideportivo de Sant Isidre, el centro municipal de artes escénicas de El Cabanyal, el Espai Dones, y las inversiones vinculadas a Parques y Jardines y al Consell Agrari.
Estas actuaciones no solo buscan mejorar la calidad de vida de los vecinos, sino también dinamizar la economía local a través de contratos y suministro de servicios.
Además, se destinan €2,1 millones para reforzar VLCParticipa, el proceso de #presupuestos participativos que ha arrojado acuerdos con la ciudadanía para priorizar inversiones en infraestructura y servicios públicos.
En paralelo, €6,8 millones del superávit se reservan para el Plan Director de la EMT, liberando recursos que ya estaban previstos para la compra de autobuses eléctricos y potenciando la sostenibilidad del transporte público.
Este movimiento, que podría verse como una apuesta por la #movilidad limpia, se alinea con la estrategia de la ciudad de reducir la huella ambiental y mejorar la calidad del aire.
74 millones se asignarán para continuar reduciendo la #deuda municipal
Se añade que €2,74 millones se asignarán para continuar reduciendo la deuda municipal, reforzando la idea de que València mantiene una senda de saneamiento que ha permitido una notable reducción de obligaciones a corto plazo y una mayor capacidad de intervención financiera en proyectos de interés general.
La alcaldesa Catalá ha destacado que, con este marco, la ciudad ha invertido en los dos últimos años y medio un monto cercano a los €439 millones, superando con creces los €377,5 millones que, según la valoración de la oposición, se invirtió en el mandato anterior durante un periodo de cuatro años.
Además, asegura que la política de reducción de impuestos y tasas ha beneficiado a vecinos y comercios, con un ahorro anual que, según las estimaciones oficiales, podría superar los €52 millones.
Presuntamente, este conjunto de medidas podría consolidar la confianza de inversores y ciudadanos en la gestión municipal, facilitando que València mantenga un alto ritmo inversor en 2026 sin desatender la estabilidad presupuestaria.
Aunque el entorno económico nacional sigue buscando certezas, la alcaldía insiste en que este reparto equilibrado del superávit permitirá acelerar proyectos clave y sostener la transformación de la ciudad en los próximos ejercicios.
En síntesis, València presenta un plan de destino del superávit que combina inversión en infraestructura, sostenibilidad y reducción de deuda, con la mirada puesta en un 2026 donde la ciudad quiere consolidar resultados y ampliar los beneficios para sus vecinos.
Este marco, según fuentes oficiales, podría marcar un antes y un después en la capacidad de la administración para responder a las demandas de una población cada vez más exigente y a la vez más consciente de la responsabilidad fiscal.
