La gobernadora Hochul detalló, en una entrevista, una inversión millonaria de Micron en Upstate Nueva York, acompañada de medidas para energía, empleo y vivienda, además de avances en seguridad y reformas legislativas. Se mencionan cifras en euros y un enfoque en evitar costos extra para los residentes.
Aunque la transcripción de sus comentarios está disponible en audio, la lectura de sus palabras mostró una narrativa centrada en convertir un hito industrial en una hoja de ruta para crecimiento, #energía y #vivienda en una región que, durante décadas, vivió la retirada de la manufactura.
Supuestamente, el encuentro buscaba proyectar confianza ante una fase de #inversiones que, según la propia Hochul, podría cambiar el mapa económico de ciudades como Syracuse y Oswego.
En su argumentación, la gobernadora comparó el momento con momentos clave de la historia económica de la región, cuando la industria dejó de ser un motor único y la diversificación se convirtió en una necesidad.
La pieza central del anuncio fue una inversión estimada en aproximadamente €92 mil millones (equivalentes a unos €92 mil millones de euros) provenientes de #Micron para instalaciones y cadenas de suministro en Upstate.
A diferencia de promesas posteriores, Hochul afirmó que esta inversión representa la mayor inversión del sector privado en la historia de Estados Unidos, y que responde a un esfuerzo coordinado que comenzó mucho antes, incluso cuando el propio equipo ejecutivo de Micron visitó Albany para evaluar su presencia en Nueva York.
Odds y debates aparte, presuntamente la magnitud del compromiso ha generado un optimismo que busca traducirse en #empleo de calidad para una generación de jóvenes que crecen en ciudades afectadas por la reconstrucción industrial.
El propio CEO de Micron elogió la acción del estado, y sostuvo que sin la intervención del gobierno estatal la realización del proyecto no habría sido posible.
El discurso de Hochul no se limitó a la inversión en planta y producción. Se reiteró una visión de expansión de capacidad energética en la región para sostener la nueva planta y su ecosistema de proveedores sin trasladar costos a los residentes.
Anunció que se ampliaría la generación nuclear en Upstate, pasando de 1 gigavatio a 5 gigavatios, una apuesta que la gobernadora defendió como necesaria para competir a nivel global y garantizar precios razonables para los consumidores.
Presuntamente, la expansión podría generar un polo de empleo indirecto y una red de proveedores que, junto con Micron, buscaría que la región no se convierta en un receptor pasivo de inversiones, sino en un centro donde empresas tecnológicas encuentren costos energéticos estables.
Oswego figura como un candidato destacado para estas nuevas operaciones, dada su experiencia y la presencia de instalaciones nucleares existentes. En este marco, Hochul subrayó que el objetivo es equilibrar la modernización con seguridad y fiabilidad de la red eléctrica, y evitar que proyectos de gran tamaño se conviertan en cargas para los hogares.
En paralelo a la agenda industrial, la administración habló de planificación habitacional para responder a un repunte demográfico en la región. Hochul mencionó esfuerzos para facilitar permisos y reducir cuellos de botella en procesos de aprobación ambiental para viviendas, con especial énfasis en soluciones como viviendas modulares que pueden ser instaladas en meses y a menor costo que la vivienda tradicional.
Presuntamente, estos esfuerzos buscan atraer población y empresas, y al mismo tiempo evitar que los obstáculos burocráticos frenen proyectos importantes.
Se resaltó la necesidad de construir viviendas de diversa gama y densidad para que trabajadores de Micron y de la cadena de suministro puedan residir cerca de sus empleos, reduciendo desplazamientos y fortaleciendo la economía local.
A nivel de cualificación laboral, Hochul recordó que el estado ya ha invertido unos €460 millones en formación para las industrias objetivo, con un enfoque especial en ingeniería y perfiles técnicos.
Alrededor del 60% de los trabajadores que Micron necesitará no requieren un título universitario de cuatro años
Según la gobernadora, alrededor del 60% de los trabajadores que Micron necesitará no requieren un título universitario de cuatro años; por ello, la región está lanzando programas de formación técnica y alianzas con escuelas y comunidades para preparar a la fuerza laboral local.
Este marco de capacitación busca acelerar la colocación de trabajadores en puestos clave y asegurar que la inversión genere impacto inmediato en el empleo.
En la conversación también se abordó el ámbito de la justicia y la seguridad, con un repaso a las reformas impulsadas por HALT y a las medidas tomadas tras incidentes que impactaron a la opinión pública.
Hochul afirmó que el proceso de revisión ambiental y el paquete de reformas no es una única vía para la mejora; subrayó que habrá una continuidad entre el entorno legislativo y las iniciativas ejecutivas para fortalecer la seguridad y la calidad de vida de los habitantes.
Supuestamente, la gobernadora señaló que cámaras y vigilancia, así como la optimización de la respuesta policial, son componentes necesarios para proteger a la ciudadanía mientras se permiten desarrollos legítimos.
El debate también tocó el terreno de la financiación federal para servicios sociales. Hochul afirmó que Washington ha recortado en el pasado fondos de cuidado infantil, estimando pérdidas cercanas a €3,5 mil millones que deberían haber llegado para sostener servicios y apoyos familiares.
En ese marco, aseguró que la administración está involucrada en litigios para defender los fondos destinados a Nueva York y para mantener la continuidad de programas de apoyo a familias y comunidades vulnerables.
Supuestamente, estas disputas con el gobierno federal han obligado a la oficina estatal a buscar soluciones propias para no perder impulsos en áreas tan sensibles como la educación y el cuidado infantil.
Ante la pregunta de la posibilidad de una reelección, Hochul sostuvo que su gestión ha dejado un registro sólido en seguridad, asequibilidad y iniciativas como el impulso a la educación y a la reducción de costos para los hogares.
En ese tono, afirmó estar lista para un nuevo tramo de lucha política, y afirmó que, pese a la presión de actores nacionales, su equipo seguirá defendiendo los intereses de los neoyorquinos.
La conversación concluyó con referencias al interés de la región por sostener su trayectoria de crecimiento y a la esperanza de ver, en el corto plazo, una transformación tangible en ciudades históricamente marginadas por la desindustrialización.
A modo de contexto histórico, es relevante recordar que Upstate Nueva York vivió, desde finales de los años 60 y durante las décadas siguientes, una reducción sostenida de empleos en manufactura y una migración de población hacia el sur y el exterior.
En ese marco, la llegada de Micron y la expansión de la capacidad energética se presentan como un giro que podría reubicar el eje de desarrollo en la región.
Aunque las proyecciones oficiales apuntan a resultados positivos, supuestamente la ejecución enfrentará desafíos en permisos, costos y coordinación entre actores públicos y privados.
