Una corte federal autorizó reiniciar Empire Wind 1, desbloqueando un megaproyecto de energía eólica marina que podría convertir a Nueva York en referencia de la transición energética y empleo verde.
La corte en Washington dio la razón al estado y a Equinor, junto a otros proveedores de #energía eólica marina, y ordenó levantar la orden de suspensión que había frenado el proyecto tras años de trabajo.
El inicio de este impulso sugiere un cambio de rumbo para la estrategia de energía limpia del estado y podría marcar un hito en la resiliencia de la red eléctrica neoyorquina.
Este proyecto, que forma parte de una cartera de iniciativas offshore, ya había contado con inversiones millonarias y un despliegue técnico que incluyó plataformas y trabajos en el mar.
Se estima, presuntamente, que la inversión privada para #Empire Wind se sitúa en torno a los 9.000 millones de dólares, lo que equivaldría a unos 8.300 millones de euros, sujeto a variaciones de tipo de cambio. La magnitud del coste subraya la magnitud de la apuesta: millones de familias podrían beneficiarse de una energía más limpia y de una red eléctrica más resistente.
Los críticos de las recientes pausas argumentaron que las decisiones administrativas se presentaron, presuntamente, con fundamentos de seguridad nacional que no parecían respaldados por evidencia clara.
En la conversación pública, Hochul señaló que si hay una amenaza real para la seguridad, debe aclararse de inmediato y con hechos verificables, algo que, según su lectura, no ocurrió en este caso.
Afirmó que las afirmaciones sobre radares eran discutibles y que este tipo de obstáculos solo busca dañar a la economía y a los trabajadores.
La gobernadora destacó que el levantamiento de la suspensión permitirá a miles de trabajadores que se habían visto retrasados volver a sus puestos, desde Long Island hasta la ciudad de Nueva York, y reiteró la idea de que la seguridad energética es parte de la seguridad nacional.
En un tono de defensa de la transición energética, afirmó que la energía limpia puede y debe sostenerse con regulaciones claras y con el apoyo de las comunidades.
La noticia llega en un momento clave para el estado: dos proyectos de energía eólica marina
La noticia llega en un momento clave para el estado: dos proyectos de energía eólica marina, Empire Wind y Sunrise Wind, estaban detenidos por causas discutidas y, con este fallo, se abre la puerta para que ambas iniciativas avancen.
Se recuerda que estas obras no solo prometen suministro eléctrico, sino también inversión, #empleo y un salto tecnológico para el transporte de #energía renovable a lo largo de la costa atlántica.
El evento de hoy se sitúa en una década de esfuerzos para colocar a #Nueva York como líder regional en energía limpia. Desde comienzos de la década pasada, el estado ha buscado diversificar su matriz eléctrica con fuentes renovables, reduciendo emisiones y aumentando la seguridad del suministro.
Se espera que, en el corto plazo, Empire Wind pueda entrar en operación y empezar a contribuir a la red, con un impacto directo en la reducción de emisiones y una mayor independencia energética frente a fuentes fósiles.
Además de los beneficios para la energía, también se contemplan efectos económicos: la reactivación de la actividad portuaria y la cadena de suministro asociada, con empleos que van desde la construcción hasta la operación y el mantenimiento, y con beneficios para comunidades costeras.
Estas dinámicas, que ya se discuten en foros industriales y sindicales, podrían consolidar un ecosistema de energía renovable en el noreste que sirva de modelo para otros estados.
Históricamente, la región de Nueva York ha buscado consolidar un liderazgo en proyectos de energía limpia desde principios de la década pasada, cuando los planes para parques eólicos marinos comenzaron a tomar forma.
Aunque los trámites y las controversias han sido un desafío, el fallo de hoy alimenta la narrativa de que la transición energética puede ser compatible con empleo, inversión y seguridad regional.
