En Edmonton, los paseos nocturnos en vehículos eléctricos ganan fuerza: qué hay detrás de la tendencia y qué dicen los usuarios

Los alquileres de patinetes y bicicletas eléctricas en Canadá están registrando un repunte tras la jornada laboral. Este artículo explica la moda social de los paseos nocturnos en Edmonton, las cifras que existen, las precauciones de seguridad y el contexto histórico de la movilidad eléctrica urbana.

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Edmonton se está convirtiendo en el escenario de una moda nocturna impulsada por los vehículos eléctricos personales (PEV), desde patinetes hasta bicicletas y hasta uniclíclos eléctricos, que muchos ciudadanos utilizan para salir a disfrutar la ciudad después de apagarse las luces de las oficinas.

Aunque estos coches y cacharros sean de alquiler, lo que se ve cada atardecer es cada vez más una actividad social: grupos que se juntan para recorrer las sendas del valle del río y las calles del centro, buscando buena compañía, velocidad moderada y, por qué no, una versión moderna de la ruta de ocio urbano.

Josh Hunter encabeza desde hace cinco años las rutas nocturnas de PEV Edmonton. Aunque su temporada oficial no arranca hasta junio, cuando se esperan días de temperaturas agradables y cielos despejados, un puñado de conductores ya se había reunido un viernes por la noche junto a la Legislatura de Alberta, en un preludio de lo que promete ser una temporada activa de paseo y encuentro entre aficionados.

“Es como un grupo de motoquero moderno”, bromea Hunter. “Todos los rangos de edad están invitados, siempre que lleves un PEV y casco. Es una de nuestras reglas principales; el casco lo exigimos.”

Entre luces de neón, retrovisores brillantes y motores que a veces se acercan a la potencia de una pequeña motocicleta, los vehículos se lucen con iluminación de colores y elementos decorativos.

No todos los presentes son expertos: había gente que acababa de empezar en el mundo de las ruedas eléctricas y otros ya llevan años rodando. Tal es el atractivo que hay grupos de alquiler de e-scooters y e-bikes por la ciudad: no hay un destino fijo, solo el placer de ir descubriendo rincones de #Edmonton de noche.

La industria reconoce que no maneja grandes cifras sobre el riding en grupo, pero sí constata un repunte claro cuando se apaga el día laboral. Anastasia Rewers-Kusiak, de Bird, señala que las horas punta van de 18:00 a 22:00, y que los fines de semana (viernes a domingo) el movimiento es aún más intenso.

Isaac Ransom, responsable de asuntos corporativos de Neuron Canadá, aporta datos: entre el 20 y el 25% de los desplazamientos con #e-scooter o e-bicycle ocurren en lo que él llama la “economía nocturna”.

En Red Deer, según encuestas que maneja la propia empresa, aproximadamente la mitad de los usuarios solo busca recreación. Una de las facilidades de estas plataformas es que, en ciudades donde ya funciona, a usuarios se les permite sumar hasta cinco acompañantes a su cuenta para que otros puedan tomar más vehículos de apoyo; en aquellas ciudades que no tienen esa función, un 20% de los encuestados ha manifestado quererla.

“Donde hay uso recreativo, vimos esa tendencia durante la pandemia: la gente se reunía por la noche para dar una vuelta”, comenta.

La experiencia nocturna no es homogénea en todas las ciudades: Ottawa, Vancouver y Halifax también cuentan con grupos que publican en redes sociales sus paseos tras las horas de oficina.

Kara Dejong, que participa en PEV Edmonton, dice que las rutas atraen miradas de conductores y viandantes. “La gente sonríe, se sacan fotos. Se quedan preguntándose si están viendo algo real”, comenta. Trevor Neufeld, otro veterano de las rutas nocturnas, añade que incluso ha salido a pasear en enero con un mono de nieve y un traje; su moto de alquiler le costó 5.000 dólares y ha dedicado otros 1.000 a mejoras. “Es una pasión. Ya cuento los viernes y sábados como lo más esperado de la semana”, afirma.

Desde el punto de vista de seguridad, las empresas emphasis en el comportamiento responsable: Lime subraya la importancia de ser visible y circular por carriles protegidos siempre que sea posible; advierte que no se debe conducir bajo los efectos del alcohol y recomienda usar transporte público o un Uber si hay imposibilidad de conducir con seguridad.

Neufeld explica que siempre lleva protecciones básicas: rodilleras y coderas; además, su chaqueta tipo motociclista ya trae protecciones en codos.

Datos del CIHI publicados el año pasado indican que las lesiones asociadas a e-scooters van en aumento en todo el país

Pero la expansión de los PEV no es ajena a la salud pública. Datos del CIHI publicados el año pasado indican que las lesiones asociadas a e-scooters van en aumento en todo el país. Entre 2022-2023 y 2023-2024, las hospitalizaciones por este tipo de incidentes crecieron un 32%, pasando de 375 a 498. Las diferencias entre ciudades también se notan en las normas: Toronto, por ejemplo, prohíbe su uso, mientras que en otras urbes se exige casco, límites de velocidad, y, en muchos casos, rutas específicas para patinetes y bicicletas eléctricas.

La experiencia de Edmonton también revela que la gente que rota entre distintos vehículos y usuarios puede atraer más atención de conductores y peatones, algo que ha llevado a que el debate público incluya aspectos de convivencia vial y estacionamiento.

En ese sentido, Lime, Bird y Neuron envían mensajes de seguridad y de responsabilidad para evitar incidentes.

A nivel económico, la experiencia nocturna resulta atractiva para las plataformas de alquiler, que ven en la “noche” una ventana de demanda adicional frente al día.

El coste para algunos usuarios se sitúa alrededor de 17 dólares por hora, según testimonios recogidos, y muchos destacan que el precio, unido a la facilidad de aparcado y la libertad de viaje, hace que este modelo sea percibido como una opción asequible para desplazarse, reunirse y disfrutar de la ciudad sin recurrir al coche particular.

Históricamente, la movilidad eléctrica urbana ha pasado por varias etapas. A finales de la década de 2000 y principios de 2010, patinetes eléctricos y bicicletas eléctricas comenzaron a popularizarse en ciudades europeas y americanas como una solución de transporte secundaria, limpia y flexible.

En Canadá, los pilotos de alquiler llegaron en años recientes, con diferentes reglas y edades mínimas según la ciudad. La creciente adopción se ha visto acompañada de debates sobre seguridad, regulación del estacionamiento, zonas permitidas y límites de velocidad, además de preocupaciones por incendios en baterías de litio que han llevado a mejoras en las baterías y en las prácticas de mantenimiento.

En Edmonton, el fenómeno de los paseos nocturnos en PEV parece haber llegado para quedarse, con una mezcla de ocio, socialización y movilidad práctica que invita a pensar en el futuro de las ciudades: menos coches en la calle, menos ruido, menos humo y más interacción entre vecinos.

Al mismo tiempo, las autoridades y las compañías admiten que hace falta más información para entender completamente el impacto de estas rutas en la seguridad vial, la congestión y la salud pública.

Por ahora, lo que se sabe es que la noche en Edmonton está cambiando, y los grupos de PEV están en el centro de ese cambio, entre risas, luces y un nuevo tipo de convivencia urbana.