Meteorito de gran brillo ilumina el cielo de la Columbia Británica y es confirmado por la NASA

Un meteorito notablemente luminoso se avistó en British Columbia y fue confirmado por la NASA como un fireball que se desplazó por la atmósfera antes de desintegrarse, dejando estelas de luz y un estallido audible.

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\\nEl fenómeno fue descrito por observadores y científicos como un fireball, término usado para referirse a meteoros que son más grandes y brillantes de lo habitual.

\\nLa #NASA confirmó los reportes poco después, señalando que el #meteorito se hizo visible a unos 98 kilómetros sobre Coquitlam, BC, y que viajaba ligeramente hacia el norte con una velocidad aproximada de 33 kilómetros por segundo, es decir, alrededor de 119.000 kilómetros por hora. \\nEl objeto recorrió aproximadamente 71 kilómetros a través de la parte alta de la atmósfera y se desintegró a una altitud de cerca de 65 kilómetros sobre Greenmantle Mountain, dentro del parque provincial Garibaldi.

Este trayecto ocurrió en una franja que se extendió desde el oeste hacia el este de la región, y que incluía observaciones tan lejanas como Comox, en el oeste de la isla de Vancouver, y Seattle, en Washington, además de localidades en el interior como Merritt.

\\nLos especialistas indicaron que la velocidad tan alta de un meteorito puede hacer que objetos pequeños sean visibles en el cielo nocturno, incluso cuando viajan a distancia.

El astrónomo Brett Gladman, de la Universidad de British Columbia, señaló que la mayoría de los meteoros son pequeños, pero su velocidad permite verlos cuando entran a la atmósfera.

Incluso un fragmento del tamaño de una pelota de béisbol puede generar una chispa tan brillante como la luna llena y configurarse como un fireball, explicó.

\\nEn el informe, se señaló que el fenómeno fue suficientemente claro como para generar un estallido sónico, evidencia clásica de un objeto que viaja por la atmósfera a velocidades superiores a la del sonido.

Los científicos añadieron que, si bien es probable que el meteorito se haya quemado en gran parte durante su entrada, los detalles exactos se estudiarán con la ayuda de distintas agencias y astrónomos.

\\nLa observación fue amplia: la comunidad científica indicó que el #fireball se vio desde puntos tan distantes como Comox en la costa, hasta Merritt en el interior y, al sur, incluso se reportó en Seattle.

Con una franja de descenso que llevó al meteorito a terrenos boscosos y montañosos

Estos reportes se combinan con datos de estaciones sísmicas que registraron un pico alrededor de las 9:10 p.m. hora del Pacífico, reforzando la narrativa de un fenómeno astronómico natural y no de desecho espacial. \\nEl análisis preliminar indica que el origen podría ser un fragmento de roca que entró a la atmósfera desde una región situada al norte de Coquitlam y se desplazó hacia el sur, con una franja de descenso que llevó al meteorito a terrenos boscosos y montañosos, dificultando la localización de posibles fragmentos que hubieran sobrevivido a la desintegración.

\\nGladman aclaró que el fragmento podría oscilar entre los 10 centímetros y, en una estimación posterior, podría alcanzar hasta un metro de tamaño.

El fenómeno luminoso es el resultado de la atmósfera calentada por la roca durante su paso, mientras que el estruendo se debe a la rapidez del objeto, que supera la velocidad del sonido.

\\nAunque estos eventos son poco frecuentes en la región, sirven para ampliar el conocimiento de los objetos cercanos a la Tierra y su interacción con la atmósfera.

Participan en estas evaluaciones agencias como la NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), y se alimentan de los reportes recibidos por la American Meteor Society.

\\nEl propio NASA informó a The Canadian Press sobre los reportes de un meteorito sobre la región del Noroeste Pacífico, confirmando la trayectoria descrita a partir de las observaciones y los datos satelitales disponibles.

En resumen, se trata de un suceso natural que, si bien puede parecer espectacular, no apunta a un impacto cercano al terreno y se mantiene bajo estudio para entender mejor las características de los fragmentos que ingresan a la atmósfera.

\\nDatos históricos y contexto adicional: los fireballs, aunque relativamente raros, forman parte de la variabilidad de los cuerpos menores que orbitan el sistema solar y que, al cruzar la atmósfera terrestre, dejan mensajes lumínicos y, a veces, sonidos perceptibles.

A lo largo de la historia, eventos similares han sido documentados en distintas regiones del Pacífico y de América del Norte, brindando oportunidades para que científicos afinen modelos sobre la frecuencia de estos hallazgos y para que la población local tome precauciones básicas ante fenómenos luminosos transitorios en cielos nocturnos.

En este caso, no hubo reportes de impactos en suelo y no se indicaron precios o transacciones asociadas al suceso, ya que se trató estrictamente de un fenómeno natural y de observación científica.