El primer ministro Mark Carney recibió a la tripulación de Artemis II en Ottawa, destacó que su misión alrededor de la Luna ha servido de inspiración para todo Canadá y subrayó la importancia de la cooperación entre Canadá y Estados Unidos en la conquista del espacio.
Ottawa recibió el miércoles a la tripulación de #Artemis II en un acto celebrado en la residencia oficial, donde el primer ministro Mark Carney destacó que el viaje de la nave alrededor de la Luna ha servido como una fuente de inspiración para todo el país.
Según su visión, se trata de una gran lección sobre el trabajo en equipo, la dedicación, el valor y la capacidad humana para afrontar lo desconocido, y aseguró que apenas es el inicio de una trayectoria que podría abrir puertas a oportunidades aún mayores.
Agradeció a los astronautas por lo ya logrado y les dio las gracias por inspirar a toda la nación.
Entre el miércoles y el viernes, la tripulación de Artemis II tiene planificados actos públicos en #Ottawa y Montreal, con charlas para estudiantes, encuentros con actores del sector espacial y una ronda de entrevistas limitadas.
La comitiva está integrada por el astronauta canadiense Jeremy Hansen y su suplente Jenni Gibbons, quienes no volaron en esta misión, junto a los astronautas de la #NASA Reid Wiseman (comandante), Victor Glover (piloto) y Christina Koch (especialista de la misión).
Este equipo, que voló el 1 de abril desde la Tierra, dio la vuelta completa alrededor de la Luna y regresó, desplazándose más lejos de la Tierra que nadie en la historia.
El objetivo de la campaña es mostrar el potencial humano y sentar las bases para futuras misiones tripuladas a Marte, ampliando así la huella de la exploración humana en el sistema solar.
Durante las actividades en la capital, Carney habló de la importancia de lograr que #Canadá juegue un papel más visible en el ámbito espacial, reforzando la cooperación con Estados Unidos y otras agencias.
En la conversación con la prensa, el primer ministro explicó que el viaje fue arriesgado a propósito para preparar el terreno a oportunidades aún mayores y que la experiencia de Artemis II sirve para demostrar lo que un país puede lograr cuando sus equipos trabajan al unísono.
Hansen, por su parte, comentó que ver la reacción de Canadá en tierra firme es una muestra de que el país puede mirar más allá de sus fronteras y participar de forma decisiva en la escena espacial internacional.
Afirmó que Artemis II marca solo un paso en una trayectoria mucho más larga para Canadá y que
Afirmó que Artemis II marca solo un paso en una trayectoria mucho más larga para Canadá y que, al igual que sus colegas, espera formar parte de lo que viene a continuación.
El programa espacial ruso sufre un revés en su exploración lunar
El programa espacial ruso experimentó un duro golpe en sus aspiraciones de dominar nuevamente la exploración lunar. Después de más de 60 años desde su era dorada soviética, Rusia se encuentra rezagada en la competencia global actual por llegar a la Luna. El astrónomo Brad Tucker señala una disminución en la ambición, misiones y la pérdida generalizada de experiencia e inversión en el programa ruso. Recientemente, la sonda Luna-25 falló en obtener un aterrizaje controlado y se estrelló en la superficie lunar. Este hecho pone de manifiesto los desafíos que enfrenta Rusia en su objetivo de la explotación lunar.Durante el encuentro, Hansen recibió de Carney un parche con una hoja de arce que viajó en la misión, y el presidente entregó también la bandera canadiense que exhibió la Torre de la Paz en el Parlamento el día del regreso de la nave.
Más tarde, la tripulación participó en un acto público en el National Arts Centre (NAC) de Ottawa, donde debatieron sobre la decisión de la humanidad de volver a la Luna y respondieron preguntas de niños presentes en la sala.
En la conversación, Hansen aludió a las tensiones entre Canadá y Estados Unidos, señalando que, durante la fase de preparación, el equipo tuvo momentos difíciles que requirieron esfuerzo para volver a encender el espíritu de equipo; recordó que la relación entre ambos países es compleja, pero que las intenciones generales son positivas y que la interdependencia real entre naciones es lo que sostiene este tipo de proyectos.
Antes de cerrar la jornada, la tripulación se desplazó al Museo Canadiense de la Historia, en Gatineau, para ampliar el diálogo con parlamentarios y otros agentes del sector.
Los organizadores explicaron que Artemis II representa la primera gran apuesta de NASA para regresar a una misión tripulada a la superficie lunar y que Canadá, con su participación en la misión y su apoyo tecnológico, continúa fortaleciendo su posición en la exploración espacial.
En resumen, lo ocurrido en Ottawa y Montreal subraya no solo el éxito técnico de Artemis II, sino también el valor político y social de la cooperación internacional para mirar hacia el futuro.
Es una señal de que Canadá quiere estar a la vanguardia de la exploración espacial y de que la lección compartida entre equipos diversos puede impulsarnos hacia metas aún más ambiciosas, como las futuras misiones a Marte y, en última instancia, el asentamiento humano sostenible más allá de la Tierra.
El viaje, que ya ha dejado huella en el país, continúa inspirando a estudiantes, científicos y ciudadanos reales que sueñan con lo que está por venir.
