Drones con IA y cámaras térmicas: Alberta refuerza la lucha contra los jabalíes invasores

Una colaboración entre el gobierno de Alberta y la Universidad de Calgary prueba drones con cámaras térmicas e inteligencia artificial para rastrear jabalíes salvajes, con el objetivo de mejorar la vigilancia y facilitar respuestas más eficaces frente a una presencia invasora.

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En Alberta, investigadores están probando una mezcla muy tecnológica para vigilar a los jabalíes salvajes: #drones equipados con #cámaras térmicas y algoritmos de #inteligencia artificial que aprenden a reconocer estos animales desde el aire.

El objetivo es obtener una visión más fiable y no invasiva de cuántos hay, dónde se desplazan y a qué ritmo se agrupan, para frenar una amenaza que ya se siente tanto en los cultivos como en el equilibrio de los ecosistemas de las praderas.

Este esfuerzo es fruto de una colaboración entre el ministerio de Agricultura de #Alberta y la Universidad de Calgary, y se describe en un informe publicado a finales de marzo en la web gubernamental.

Según los responsables, las aeronaves no tripuladas con sensores infrarrojos ofrecen una alternativa innovadora que complementa métodos tradicionales de detección, como el seguimiento en tierra o las trampas, y que puede resultar menos intrusiva para la fauna.

La experiencia experimental tuvo lugar en la primavera de 2024, cuando se desplegaron drones con sensores de calor para detectar las firmas térmicas de los cuerpos de los jabalíes.

La señal térmica es especialmente clara durante la noche, cuando el entorno está más frío y la silueta del animal destaca frente al paisaje. A continuación, se entrenaron programas de IA para analizar las grabaciones y distinguir con precisión a los jabalíes de otros animales que puedan aparecer en las imágenes.

«La #tecnología desde el aire ayuda a maximizar la eficiencia en el trabajo de campo y nos da una herramienta adicional para monitorizar una especie que es difícil de seguir», afirma Hannah McKenzie, especialista gubernamental en jabalíes salvajes.

Por su parte, el profesor Ryan Brook, líder del Canadian Wild Pig Research Project, subraya que la visión aérea abre un abanico de posibilidades para entender mejor los movimientos de las manadas y ampliar la vigilancia sin molestar a los animales.

Los resultados iniciales, según el informe, son prometedores: ambas variantes de IA lograron una tasa de detección superior al 75%. Eso significa que, en condiciones adecuadas, las tecnologías pueden identificar con bastante fiabilidad a jabalíes en grandes extensiones de territorio.

Esta capacidad resulta crucial porque los jabalíes son una especie muy adaptable, que se desplaza en grupos —conocidos como sounders— y que pueden cubrir territorios amplios con relativa rapidez, poniendo en riesgo cultivos, fuentes de agua y hábitats naturales.

Entre las ideas que sustenta el proyecto está la creación de una base de datos estandarizada de avistamientos y el desarrollo de un mapa de hábitat que prediga dónde es más probable encontrar manadas.

En la prueba participaron dos granjas de Alberta

En la prueba participaron dos granjas de Alberta, utilizadas como entornos controlados para afinar las cámaras y los modelos de IA. En total se cubrieron más de 3.000 kilómetros de vuelo durante la fase de campo de 2024. Un detalle curioso: se colocó a una cerda silvestre con collar GPS para trazar sus rangos activos y se utilizaron imágenes de Manitoba para entrenar mejor a los programas, además de datos del Departamento de Agricultura de EE.

UU. y de otros socios.

A pesar de los resultados alentadores, los investigadores advierten de que aún quedan retos. Entre ellos están la dificultad para detectar crías pequeñas y, a veces, la confusión de un grupo de jabalíes con un solo animal grande. Las señales térmicas pueden engañarse por rocas cálidas o ramas, y las copas densas de los bosques pueden bloquear la lectura de calor. Por ello, el equipo propone ampliar la recopilación de datos de otras especies para que la IA aprenda a distinguir con mayor precisión lo que es jabalí y lo que no, evitando falsos positivos.

Mirando hacia adelante, los responsables sostienen que, una vez perfeccionada, la tecnología podría aplicarse para encauzar esfuerzos ante brotes de enfermedades, ayudar a rastrear las sounders mediante GPS y, en última instancia, aportar una visión más clara del tamaño total de la población de jabalíes en Alberta.

Todo ello forma parte de un programa de vigilancia a largo plazo que pretende sustituir gradualmente enfoques reactivos por una estrategia proactiva, basada en datos y ciencia.

En el plano histórico, Alberta ha lidiado con un problema de jabalíes invasores durante años, con esfuerzos que incluyeron monitoreo, trampas y normativas para restringir la cría y la caza de estos animales.

El informe menciona que el avance tecnológico podría abrir la puerta a una ofensiva más coordinada, siempre dentro de un marco que, a día de hoy, exige paciencia y un esfuerzo conjunto entre autoridades, científicos y productores.

Expertos como Brook advierten que la erradicación total de los jabalíes es un objetivo a décadas vista y que requiere una estrategia nacional que supere las fronteras provinciales para frenar una especie que no respeta límites geográficos.

Con todo, este proyecto sitúa a Alberta en la vanguardia de la vigilancia de fauna invasora, demostrando que la tecnología puede convertirse en aliada de la conservación, la seguridad alimentaria y la economía rural.

Si logra consolidarse, podría marcar un antes y un después en la manera de entender y afrontar la problemática de los jabalíes salvajes en Canadá y en regiones vecinas.