Una nueva especie de araña identificada en la Amazonía podría estar copiando las formas de un hongo parásito para cazar o defenderse. El hallazgo, descrito en la revista Zootaxa, abre preguntas sobre la inteligencia de la naturaleza y las estrategias de camuflaje de estos arácnidos.
Lo que a simple vista parecía un par de estructuras de un hongo agresivo en la espalda de un arácnido resultó ser, según los investigadores, una especie totalmente nueva.
El incidente ocurrió durante una expedición de campo en 2025, cuando el grupo de científicos observó un espécimen cubierto por lo que parecía ser una masa parasítica.
Al tocarla con el dedo, una señal de movimiento confirmó que no era un cadáver pegado a la telaraña: la araña seguía viva. Este hallazgo dio paso a una de las descripciones más intrigantes de los últimos años en la #taxonomía arachnida.\n\nEl científico Alexander Bentley, un biólogo que pasa largas temporadas en la región como guía de grupos de turistas y estudiantes, se topó con la sorpresa.
Bentley, que acostumbra a trabajar en la selva para documentar fauna diversa, pensó de inmediato en cordyceps, el grupo de hongos conocidos popularmente como “fungus zombi” por su capacidad de manipular a su huésped.
En la bibliografía médica y científica, se explica que estos hongos invaden insectos o arácnidos, y luego inducen comportamientos que favorecen la dispersión de sus esporas.\n\nPara corroborar la identidad del hallazgo, Bentley contactó a David Ricardo Díaz-Guevara, coautor del estudio y curador de arácnidos en el Instituto Nacional de Biodiversidad de Ecuador.
Juntos realizaron observaciones y comparaciones morfológicas con las especies ya descritas del género Taczanowskia. Tras un minucioso análisis, los científicos confirmaron que se trataba de una especie nueva, a la que bautizaron Taczanowskia waska. El trabajo, publicado en la revista Zootaxa, detalla las particularidades de este arácnido y su singular parecido con estructuras de hongos.\n\nUna de las claves del misterio es la presencia de dos apéndices en forma de tubérculo en la espalda del abdomen, de color amarillo y blanco, que podrían ser una forma de mimetismo o de manipulación visual para confundir a las presas o evitar a los depredadores.
Aunque estas elaboraciones recuerdan a tallos de cordyceps
Aunque estas elaboraciones recuerdan a tallos de cordyceps, los expertos advierten que no es seguro que exista una relación causal directa con un hongo real.
“No hay confirmación de infección; es muy probable que estemos viendo un nuevo especie que ha desarrollado rasgos que nos hacen pensar en un hongo, pero que son independientes”, señaló Bentley.\n\nEl debate científico ya está servido. En iNaturalist, la plataforma de #ciencia ciudadana, los usuarios comenzaron a proponer que la araña podría estar imitando un hongo parasitario del grupo Gibellula, que forma parte de la familia Cordycipitaceae.
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Científicos han seleccionado el fondo del Lago Crawford en Ontario como el "punto de inicio" para marcar una nueva época geológica propuesta - el Antropoceno. Aquí te explicamos qué significa esto, por qué se eligió este lago canadiense y por qué podría ser algo importante desde el punto de vista científico.Sin embargo, varios especialistas respondieron de inmediato que la coincidencia de apariencia no implica infección real y que podría tratarse de una especie completamente nueva que utiliza el mimetismo como estrategia evolutiva.
“Este es un organismo increíble. No está infectado; casi con seguridad es una araña nueva para la ciencia”, comentó Díaz-Guevara.\n\nLas teorías sobre el motivo de ese aspecto de la araña son dos: podría estar empleando el hongo como #camuflaje para acercar a la presa sin ser detectada, o podría ser una defensa para que los depredadores eviten devorarla.
Hay argumentos a favor de ambas ideas, y algunos científicos destacan que la estructura abdominal no ofrece pruebas concluyentes de camuflaje, al menos hasta que se realicen más investigaciones.
El propio Andrew Swafford, profesor de #biología de la Universidad Middlebury, subraya que, hasta ahora, no hay evidencia contundente de que esas proyecciones sirvan exclusivamente para mimetizarse con un hongo, y que podrían tener otros usos desconocidos.\n\nLa importancia del hallazgo va más allá de la curiosidad taxonómica. Si Taczanowskia waska resulta ser el primer caso documentado de una araña que imita a un hongo de late stage, como señalan algunos expertos, podría abrir una nueva línea de estudio sobre cómo evolucionan las estrategias de engaño en artrópodos.
Además, subraya el papel de la observación en el terreno y la colaboración entre científicos y plataformas de ciencia ciudadana. Monika Fischer, micóloga de la Universidad de British Columbia, afirmó que este tipo de descubrimientos demuestra el valor de iniciativas abiertas como #iNaturalist para detectar fenómenos inusuales y acelerar el proceso de verificación científica.\n\nCon todo, el equipo insiste en que queda mucho por comprender. El hallazgo de Taczanowskia waska es, por ahora, una descripción formal basada en rasgos morfológicos y comparaciones con el resto de su género. Los próximos pasos incluyen estudiar su comportamiento en condiciones controladas, confirmar la función exacta de los apéndices en el abdomen y entender si existen otros ejemplos similares en la Amazonía.
