Seis ballenas beluga del parque Marineland, en Niagara Falls, Canadá, han comenzado su traslado a acuarios en Estados Unidos. La operación de rescate, que podría reubicar hasta 30 ejemplares, busca darles un hogar seguro tras el cierre definitivo del parque.
Pues bien, la esperada operación de #rescate de las #ballenas beluga que quedaban en el ya cerrado parque Marineland, en Niagara Falls (Ontario, Canadá), ya está en marcha.
Este lunes, seis de estos impresionantes mamíferos marinos iniciaron su viaje hacia nuevos hogares en #acuarios de Estados Unidos, en lo que sus organizadores llaman «la primera oleada de una misión de rescate».
Las ballenas, que pueden alcanzar los 4,5 metros de longitud y pesar hasta 1.900 kilos, fueron extraídas del agua con eslingas especiales y grúas, metidas en contenedores con agua y cargadas en camiones. Todo un operativo que requirió la coordinación de más de dos docenas de trabajadores, varios camiones de transporte y grúas, y que contó con el apoyo de la policía local para el control del tráfico.
Los animales salieron desde Niagara Falls hasta el aeropuerto Pearson de Toronto, desde donde volaron en un avión hacia sus destinos.
Cuatro de ellas, llamadas Sierra, Acadia, Osiris y Lillooet, tienen como destino el acuario Shedd de Chicago. Las otras dos, Bertie Botts y Frankie, irán al parque SeaWorld de San Antonio, Texas. Todas ellas serán recibidas por equipos de acuarios acreditados por la Asociación de Zoológicos y Acuarios (AZA), que garantizarán su cuidado con alimento variado, agua de calidad y atención veterinaria.
Pero esto es solo el principio. El plan aprobado por el Departamento de Pesca y Océanos de #Canadá (DFO) prevé reubicar a las 30 ballenas beluga que aún quedaban en Marineland, repartiéndolas entre el acuario Oceanogràfic de Valencia (España) y cuatro instalaciones estadounidenses: el acuario Georgia de Atlanta, el Shedd de Chicago y dos parques de SeaWorld en San Diego y San Antonio.
Para ello, cada animal debe pasar un examen médico riguroso que determine si está en condiciones de viajar.
La historia de #Marineland es larga y controvertida. El parque abrió sus puertas en la década de 1960 y se convirtió en una atracción turística popular, pero también fue objeto de críticas por parte de grupos defensores de los animales, que denunciaban las condiciones de vida de los cetáceos en cautividad.
Tras la muerte de sus propietarios, John y Marie Holer, el parque cerró definitivamente al público en 2024. Desde entonces, los empleados continuaron cuidando de los animales, pero los fondos empezaban a escasear y surgió la amenaza de tener que sacrificar a las ballenas si no se encontraba un destino.
El año pasado, el gobierno canadiense denegó una solicitud para exportar las ballenas a un parque en China, lo que complicó aún más la situación.
(NOAA) autorizó un «rescate de emergencia» para varias ballenas
Pero finalmente, en junio de 2026, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de #EE.UU. (NOAA) autorizó un «rescate de emergencia» para varias ballenas, allanando el camino para su traslado. La ministra de Pesca canadiense, Joanne Thompson, confirmó el inicio de la operación y agradeció a los veterinarios y a todas las organizaciones implicadas por su trabajo para garantizar un transporte seguro.
El proceso de traslado es delicado y requiere mucho cuidado. Las ballenas beluga son animales sociales y sensibles, por lo que los equipos se esfuerzan en minimizar el estrés. Durante el operativo del lunes, se vio a los trabajadores meterse en el agua junto a los animales, utilizando métodos suaves para guiarlos hacia las eslingas.
Una vez fuera, eran izados lentamente y colocados en los camiones con sumo cuidado.
Este rescate ha sido calificado como «histórico» por algunos expertos, ya que supone la mayor reubicación de ballenas beluga en cautividad de la que se tiene registro.
Además, pone de manifiesto los desafíos y la complejidad de encontrar nuevos hogares para animales que han pasado gran parte de su vida en instalaciones artificiales.
La esperanza es que, en sus nuevos destinos, puedan disfrutar de mejores condiciones y cuidados especializados.
Por ahora, la atención se centra en las seis primeras viajeras, que ya han aterrizado en EE.UU. y están siendo adaptadas a sus nuevos hábitats. Las próximas semanas serán cruciales para el resto de las ballenas, que poco a poco irán siguiendo el mismo camino. Sin duda, una noticia que alegra a los defensores de los animales y que cierra un capítulo triste para Marineland, pero que abre una nueva esperanza para estos majestuosos mamíferos marinos.
