Una pareja de Kamloops utiliza la impresión 3D para crear un soporte de alimentación vertical para Piglet, un gatito con megaesófago, mejorando su nutrición y reduciendo el riesgo de aspiración.
Piglet, un gatito de cinco meses que está bajo su cuidado en calidad de acogida, llegó en un estado de desnutrición y con antecedentes de neumonía tras su #rescate de Sammy's Forgotten Felines.
Los primeros días fueron duros: la bebé felina mostraba signos claros de que no podía alimentarse como un gato de su edad, lo que llevó a sus cuidadores a evaluar todas las opciones para evitar complicaciones mayores.
La #familia recordó que, si la comida entra por el conducto respiratorio, podría generar complicaciones graves y, en el peor de los casos, afectar su vida.
Para hacer frente a este reto, Angela y Jason Lyall se lanzaron a desarrollar una solución práctica y asequible gracias a la impresión 3D. Tomaron como base un modelo de alimentación vertical disponible en internet y realizaron ajustes para adaptarlo al tamaño y a las necesidades específicas de Piglet.
El objetivo era crear un dirijido que permitiera a la gatita comer en posición erguida, utilizando la gravedad para que la comida llegue de forma más controlada a su estómago, reduciendo el riesgo de reflujo y aspiración.
El resultado fue un soporte de alimentación vertical que, según los propios cuidadores, puede ser modificado conforme Piglet vaya creciendo y su condición evolucione, lo que aporta una flexibilidad muy apreciada en los cuidados veterinarios caseros.
La rutina de Piglet se ha convertido en un verdadero esfuerzo familiar
La rutina de Piglet se ha convertido en un verdadero esfuerzo familiar. Debe alimentarse cinco veces al día y, tras cada comida, mantenerse en posición vertical durante unos quince minutos para facilitar la digestión. Angela recuerda que, al principio, la idea de que la gatita pudiera prosperar parecía casi imposible; sin embargo, a medida que Piglet comenzó a recibir una nutrición adecuada, su pelaje se fortaleció y ganó peso, señales claras de que el plan estaba funcionando.
La historia de Piglet se volvió viral cuando Angela compartió un video del comedero vertical en la cuenta de Sammy’s Forgotten Felines, con millones de visualizaciones y comentarios de personas que agradecieron la idea de combinar solidaridad con tecnología para salvar vidas.
Más allá del caso concreto de Piglet, este ejemplo ilustra un cambio creciente en la atención veterinaria de mascotas con necesidades especiales: la impresión #3D permite personalizar soluciones de cuidado que antes solo eran posibles en entornos clínicos avanzados y, a veces, a costos prohibitivos.
Aunque los perros suelen asociarse con dispositivos como la Bailey chair para ayudar en la ingesta en casos de megaesófago, la historia de Piglet demuestra que las herramientas de acceso abierto y la creatividad pueden adaptarse también a felinos, ampliando las opciones de tratamiento en el hogar.
La jaula o el soporte pueden ajustarse y optimizarse a medida que la gatita crece, y los Lyall esperan que este ejemplo inspire a otros dueños y rescatistas a explorar soluciones seguras y adecuadas para sus animales.
En la actualidad, Piglet continúa recibiendo atención regular, con un enfoque en la nutrición adecuada y el cuidado general, manteniendo vivo el mensaje de que la tecnología, cuando se utiliza con responsabilidad, puede marcar una diferencia real en la vida de las mascotas con condiciones médicas complejas.
