El Ayuntamiento de Santander refuerza su apuesta por la movilidad sostenible con la renovación de su flota deportiva a través de tres vehículos eléctricos y la instalación de puntos de recarga, financiado en parte por la convocatoria Moves III 2025.
Según la edil, el objetivo del arrendamiento es renovar la flota y promover la movilidad sostenible a través del coche eléctrico, en una iniciativa que busca situar a la ciudad a la vanguardia de la gestión pública respetuosa con el medio ambiente.
La jugada forma parte de una estrategia municipal orientada a reducir emisiones y a optimizar los desplazamientos relacionados con las actividades deportivas y culturales que gestiona el IMD.
En este marco, el Instituto Municipal de Deportes (IMD) ha cerrado un acuerdo con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) para el suministro en régimen de arrendamiento de vehículos eléctricos puros, vigente actualmente, suscrito con la empresa Ayvens Spain Mobility Solutions S.A.U. Según Pellón, se incorporarán tres vehículos para cubrir la necesidad de renovación de la flota: dos unidades del Renault Megane E-Tech Evolution, con una potencia de 160 kW y la versión Autonomía Confort (segmento C), y una Renault Kangoo Combi E-Tech eléctrico con 90 kW.
Los contratos tienen una duración de 48 meses, periodo tras el cual se evaluarán resultados y posibles ampliaciones de la iniciativa.
En paralelo a la compra, el Ayuntamiento ha llevado a cabo la instalación de puntos de carga para estos vehículos en las instalaciones municipales, en una obra que el propio IMD ha ejecutado de forma paralela.
Desde el consistorio se participa en la convocatoria Moves III 2025 para apoyar iniciativas de movilidad eléctrica
Además, desde el consistorio se participa en la convocatoria Moves III 2025 para apoyar iniciativas de movilidad eléctrica, para la que se ha solicitado una ayuda de 17.500 euros, destinada a la financiación de la infraestructura de recarga y a la adopción de tecnologías limpias en la gestión de la movilidad pública.
Este movimiento se sitúa dentro de una estrategia más amplia de la ciudad de Santander y de su Concejalía de Deportes para avanzar hacia un modelo de gestión más eficiente y limpio.
La sustitución de vehículos diésel y gasolina por alternativas eléctricas reduce las emisiones y, a la vez, facilita desplazamientos más silenciosos y menos contaminantes en las actividades deportivas, recreativas y culturales que gestiona el IMD.
Aunque la inversión es notable, las autoridades subrayan que el equipamiento nuevo permitirá a la ciudad cumplir con los estándares de la Transición Ecológica y mejorar la experiencia de los ciudadanos en el uso de los servicios municipales.
Con la llegada de estos tres vehículos y la instalación de la infraestructura de recarga, el IMD avanza un paso más en su compromiso con la movilidad sostenible y la modernización de la gestión municipal.
