La UE encara el relevo generacional en la agricultura y pone la vivienda y el agua como clave para atraer a los jóvenes

La Comisión de Recursos Naturales del Comité Europeo de las Regiones analiza cómo hacer del campo un lugar viable para los jóvenes, enfatizando vivienda, conectividad y agua segura, y plantea cambios en la PAC para 2028-2034.

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En la Comisión de Recursos Naturales #NAT del Comité Europeo de las Regiones se abordó una estrategia para el #relevo generacional en la #agricultura que va más allá de la rentabilidad: se trata de la vida en el mundo rural y de hacer el campo un lugar sostenible para vivir.

El objetivo no es solo que haya explotaciones viables, sino que las zonas rurales cuenten con vivienda asequible, buena conectividad digital, transporte adecuado, y servicios sanos y educativos que sirvan para atraer a gente joven.

La idea es que cuando se hable de relevo, se piense en territorios habitables para las personas y no solo en hojas de balance de las explotaciones.

Durante la sesión, el director general de la Unión Europea, Adrián Zittelli, dejó claro que el verdadero reto es de calidad de vida en el medio rural.

En su intervención señaló que los jóvenes exigen que exista vida en los pueblos y no solo la posibilidad de trabajar en una explotación, y que Europa debe actuar donde los jóvenes dicen que hay que actuar: tierra, simplificación, rentabilidad y seguridad en los recursos clave.

También recalcó que en las regiones mediterráneas la seguridad hídrica es una condición indispensable para que el relevo se produzca y se sostenga.

En la Región de Murcia, por ejemplo, Zittelli apuntó que la posibilidad de que un joven se plantee quedarse en el campo depende, en gran medida, de que existan garantías mínimas de acceso al agua.

Entre los obstáculos que se citan para el relevo están el acceso a la tierra, la rentabilidad insuficiente, la burocracia, la competencia de importaciones de terceros países y la falta de liquidez inicial.

Por eso, desde la comisión se pidió que la futura PAC y los fondos de cohesión incorporen la variable hídrica como criterio de equidad territorial, de forma que las ayudas lleguen a quienes realmente necesitan apoyo para asegurar el riego y la viabilidad de sus proyectos.

La conversación también abrió la puerta a una #PAC 2028-2034 que se adapte a la diversidad territorial y que las ayudas vayan dirigidas a agricultores activos

La conversación también abrió la puerta a una PAC 2028-2034 que se adapte a la diversidad territorial y que las ayudas vayan dirigidas a agricultores activos, con un reparto más justo de los fondos, mayor apoyo a los jóvenes y un refuerzo del papel de la PAC frente al cambio climático y a la volatilidad de los mercados.

A este respecto, se subrayó la necesidad de que Europa actúe en lo concreto, no solo en teoría, para que la juventud encuentre en el campo una opción real de vida y futuro.

Más allá de la agricultura, el debate tocó otros programas y pactos europeos de alto nivel. Se valoró la Agenda del Consumidor 2030, la Política Pesquera Común, el Pacto Europeo por el Océano y la política de acuicultura para el periodo 2028-2034.

También se consideró la reforma del Mecanismo de Protección Civil de la UE, clave para mejorar la preparación y la respuesta ante catástrofes naturales y emergencias sanitarias, con una mayor cooperación entre los niveles europeo, nacional y regional.

Para entender el alcance, conviene situar que la PAC ha sido históricamente el pilar central de las políticas agroalimentarias de la UE. En las últimas décadas se ha ido adaptando, incorporando criterios de sostenibilidad y recursos humanos, y ahora se busca un modelo que combine sostenibilidad, inversión en jóvenes y seguridad de recursos como la tierra y el agua.

En regiones mediterráneas como Murcia, donde la gestión del #agua ha sido históricamente un tema crucial, estas propuestas no son simples ideas: representan condiciones reales para que los jóvenes se planteen quedarse en el campo y para que los agricultores ya establecidos puedan planificar a largo plazo.

En suma, el encuentro en NAT ha puesto sobre la mesa una visión explícita: la calidad de vida en el entorno rural y la seguridad de los recursos básicos son el eje para que el relevo demográfico en la agricultura sea posible.

Si Europa actúa con decisiones claras y prácticas, y si las reglas como la PAC 2028-2034 se ajustan a la realidad de cada región, el campo puede recuperar su atractivo y mantener su papel central en la economía y en la vida de zonas rurales en toda la UE.