Moratalla transforma una escuela rural en albergue juvenil gracias a una subvención de 26.150 euros

La Consejería de Turismo financia la reforma de la escuela rural del Calar de la Santa para convertirla en albergue juvenil. Se inaugura la instalación con capacidad para alojar a mochileros y peregrinos, en una acción que busca impulsar turismo sostenible y dinamizar la economía local de Moratalla.

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Moratalla, 22 de abril de 2026. La Consejería de Turismo, Cultura, Juventud y Deportes ha dado un paso más en su plan para fijar población y dinamizar la economía local de Moratalla: ha financiado con 26.150 euros la reforma de la escuela rural del Calar de la Santa para convertirla en un albergue juvenil. Se trata de una intervención muy concreta que aprovecha un edificio público para darle una segunda vida y convertirlo en un recurso útil para quienes aman la naturaleza, el #senderismo y, sobre todo, los viajes asequibles.

El objetivo es claro: ofrecer una alternativa de alojamiento de calidad en una zona que atrae a visitantes por su paisaje y por su conectividad con rutas de senderismo y peregrinación, sin perder de vista la necesidad de que estas iniciativas generen empleo y movimiento económico en el municipio.

El edificio, que hasta ahora albergaba una escuela, ha sido objeto de una reforma que lo dota de dos funciones claras para sobrevivir a la demanda actual de turismo rural.

En la planta baja se mantiene su uso como consultorio médico, una pieza clave para la atención de los vecinos y de los visitantes que llegan a Moratalla.

En la planta superior, la reforma convierte el antiguo aula en un #albergue juvenil con capacidad para 6 usuarios en literas, y un espacio para mochileros y sacos de dormir que puede acoger entre 10 y 12 personas.

Todo ello planificado para que las personas que lleguen a la zona tengan un lugar cómodo, seguro y práctico para descansar después de un día de caminatas por los parajes cercanos.

La configuración está pensada para facilitar estancias cortas, con una distribución simple y funcional que reduce costes de gestión y mantenimiento, algo muy valorado por familias y jóvenes con presupuestos ajustados.

La inauguración estuvo a cargo de la consejera Carmen Conesa, que subrayó que la intervención responde a una demanda histórica de los vecinos de la zona.

Conesa explicó que el albergue cuenta con una ubicación estratégica: es un punto de paso habitual para #peregrinos del Camino de San Juan de la Cruz

Conesa explicó que el albergue cuenta con una ubicación estratégica: es un punto de paso habitual para peregrinos del Camino de San Juan de la Cruz, así como para quienes participan en las romerías de mayo en honor de la Virgen de la Rogativa y para las fiestas patronales de la pedanía moratallera.

Este tipo de ubicaciones, añadió, permiten unir turismo y cultura local, facilitando a los visitantes la experiencia de conocer el territorio sin renunciar a la comodidad ni a la seguridad.

Además, la consejera destacó que el entorno natural ofrece un gran atractivo para los amantes del senderismo y el montañismo. Rutas que llevan a la Fábrica de Agua de Cantalar o que recorren la Sierra de Villafuerte están cada vez más concurridas, lo que refuerza la necesidad de infraestructuras adecuadas que hagan más sencillo y agradable el paso de los visitantes por la zona.

Conesa insistió en que la reforma no es un gasto aislado, sino una pieza de un tablero más amplio de desarrollo turístico sostenible que busca mejorar la oferta de servicios y dinamizar la economía local, poniendo en valor el patrimonio natural y cultural de Moratalla.

En el marco de las políticas regionales, este tipo de actuaciones se inscribe en una estrategia más amplia para impulsar el #turismo rural y para apoyar a pueblos pequeños en la búsqueda de nuevas fuentes de ingresos.

Se busca, por un lado, atraer visitantes que aprecian la autenticidad de los pueblos y, por otro, generar empleo directo e indirecto que contribuya a la estabilidad de la población local.

A medio y largo plazo, la expectativa es que el albergue sirva como referente para excursionistas, peregrinos y viajeros que buscan una experiencia más tranquila y cercana al entorno natural, sin renunciar a servicios básicos de calidad.

La inauguración dejó constancia de una visión: #Moratalla quiere aprovechar sus recursos, combinar tradición y modernidad y, al mismo tiempo, promover un desarrollo turístico que sea sostenible y rentable para las familias y comercios de la zona.

Al final, lo que se busca es que el Calar de la Santa deje de ser solo un paisaje para convertirse en un punto de encuentro para quienes llegan buscando paz, aire puro y una estancia razonable en el corazón de la naturaleza.