El Metro de Madrid cierra 2025 con un nuevo máximo de viajes, impulsado por una mayor demanda y por proyectos de modernización. A pesar de interrupciones para mejoras, la red mantiene su apuesta por la accesibilidad y la innovación.
Aunque la implementación total de este sistema aún presenta fases de prueba y ajuste, la administración regional mantiene que la continuidad del servicio fue una prioridad para evitar afectar a los usuarios.
El mes de octubre de 2025 fue particularmente significativo: se convirtió en el periodo de mayor demanda en los 106 años de historia del suburbano, con 71.533.790 traslados. Esta cifra superó en un 2,96% el registro de octubre de 2024 y en un 8,14% el obtenido en 2019, destacando un crecimiento sostenido de la #movilidad y una mayor utilización de la red, aun cuando se mantuvieron medidas de mantenimiento preventivo y mejoras en la accesibilidad de las estaciones.
A nivel estratégico, estos datos reflejan la respuesta de #Metro de Madrid y del Gobierno regional ante la creciente demanda de desplazamientos en la capital y su área metropolitana.
En cuanto a la distribución por líneas, la más utilizada en 2025 fue la L1, con 112.655.133 entradas. Sin embargo, la L6, que históricamente ha acaparado el liderazgo, declaró el año pasado una caída relativa hasta la quinta posición, con algo más de 76 millones de viajeros, como consecuencia de los cierres para la conducción automática.
En segunda posición se sitúa la L10, que alcanzó más de 91,6 millones de pasajeros, lo que supone un incremento interanual de 9,27%. Le siguen la L3, con cerca de 83 millones y un crecimiento del 10,3%, y la L5, con 82,5 millones y un aumento del 6,7%. Además, los servicios especiales de autobuses que Metro activa durante trabajos de mantenimiento registraron un volumen significativo, superando los 27,5 millones de desplazamientos.
La estación con mayor afluencia fue Sol, que recibió 21.958.808 entradas, marcando un récord anual para ese intercambiador. En orden de prioridad le siguieron Moncloa, Nuevos Ministerios, Plaza de Castilla, Príncipe Pío, Avenida de América, Plaza de España, Atocha, Legazpi y Argüelles, consolidando una jerarquía de demanda que refleja tanto el flujo de trabajadores como de estudiantes y visitantes.
Esta distribución geográfica de la demanda evidencia, a su vez, los efectos positivos de las políticas de conectividad y de coordinación entre las líneas y las zonas de influencia del área metropolitana.
En el marco de la modernización, la Comunidad de Madrid ha enfatizado, presuntamente, la renovación de la flota y la mejora de la accesibilidad de estaciones y conexiones.
Se habla de inversiones multimillonarias para sostener y ampliar la capacidad, así como de iniciativas como la futura implantación de la conducción automática en la línea 6, y la iniciativa Estación 4.0, que incluye la reposición y renovación de tornos y de las máquinas billeteras. Aunque estos proyectos son parte de la agenda oficial, algunos analistas prefieren marcarlos como procesos en curso y sujetos a hitos de ejecución que pueden estar sujetos a cambios.
En el plano de precios para usuarios, supuestamente el coste medio del billete sencillo se situó alrededor de 2,50 euros durante 2025, una cifra que refleja la necesidad de equilibrar la sostenibilidad financiera de la red con el acceso público.
Este dato, no menor para las familias y los trabajadores, se ha debatido en foros especializados y en informes de presupuesto regional, que destacan la importancia de mantener tarifas razonables en un servicio de alto impacto social.
Avances tecnológicos y planes de #inversión sitúa al Metro de Madrid en una posición de liderazgo regional en movilidad y movilidad sostenible
La combinación de cifras de uso, avances tecnológicos y planes de inversión sitúa al Metro de Madrid en una posición de liderazgo regional en movilidad y movilidad sostenible.
El año 2025, con su récord de usuarios y sus hitos de modernización, podría entenderse como un punto de inflexión hacia un sistema de #transporte público más eficiente, accesible y preparado para los retos de una ciudad en crecimiento.
