La decimoquinta edición del curso Infeclínico, organizado por el Hospital Clínico San Carlos, reúne a más de 1.200 asistentes en formato híbrido y afianza a Madrid como polo de formación en infecciones y antimicrobianos.
El encuentro, en formato híbrido, registra asistencia online de expertos de países de Europa y Sudamérica, lo que ha permitido ampliar el alcance de las sesiones más allá de las fronteras regionales.
La modalidad combinada, que fusiona sesiones presenciales y digitales, permitió superar las 1.200 inscripciones y consolidó la participación de profesionales de centros sanitarios de todas las comunidades autónomas, así como de varios países de la Unión Europea y de Latinoamérica.
Entre los países que han aportado su experiencia figuran Portugal, Italia, Bélgica y Reino Unido, junto a representantes de México, Perú y Colombia, entre otros.
La decimoquinta edición se ha estructurado en cuatro bloques temáticos desarrollados a lo largo de dos jornadas, en los que se han abordado desde el diagnóstico avanzado y la vigilancia epidemiológica hospitalaria hasta la toma de decisiones terapéuticas complejas en escenarios reales.
También se ha dedicado espacio a la revisión de nuevos antibióticos, a estrategias frente a bacterias multirresistentes y a la desescalada terapéutica basada en la evidencia.
En su intervención inaugural, la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, destacó la importancia de la #salud pública y recordó que, en 2025, se administraron casi cinco millones de vacunas en más de 400 puntos de inmunización.
Asimismo, se refirió a la adquisición de 1,6 millones de dosis para hacer frente a la gripe y señaló a la Comunidad de #Madrid como pionera en la vacunación contra el virus respiratorio sincitial (VRS), especialmente entre mayores de 60 años que viven en residencias o presentan riesgos, al igual que hace dos años se fue la primera región en inmunizar a los menores de un año frente al VRS, con un descenso significativo de ingresos hospitalarios por bronquiolitis.
La lucha frente a las #infecciones y la resistencia a los #antimicrobianos se ha convertido en un eje central de la agenda sanitaria global
La lucha frente a las infecciones y la resistencia a los antimicrobianos se ha convertido en un eje central de la agenda sanitaria global. Aunque los avances en microbiología clínica han sido notables, la propagación de resistencias plantea retos crecientes para la práctica clínica, un tema que los organizadores buscan reflejar en cada edición para mantener a los profesionales a la vanguardia.
En el Hospital Clínico San Carlos, el Servicio de #Microbiología Clínica, parte de la red del Servicio Madrileño de Salud, mantiene un perfil clínico e interconsultor en infecciones y está certificado en el sistema de gestión de calidad ISO 9001:2015.
Sus responsables señalan que el objetivo es obtener un diagnóstico microbiológico rápido y certero, orientando la terapia adecuada para garantizar la mejor atención al paciente infectado.
El propio coordinador del curso, Francisco Javier Candel, subraya la centralidad de la microbiología clínica en la erradicación de la infección y la relevancia de actualizarse frente a nuevas herramientas diagnósticas y terapéuticas.
El balance de actividad del último año refleja un intenso volumen de trabajo: más de 250.000 determinaciones diagnósticas y 290.000 muestras clínicas analizadas, según datos del año 2025. Entre ellas destacan más de 25.000 hemocultivos procesados, más de 63.000 análisis de orina y más de 27.600 muestras de ITS, incluyendo los centros Sandoval que dependen del Clínico San Carlos. Todo ello subraya la labor de un servicio de alto perfil clínico e investigadora, que también se mantiene activo en la docencia y la investigación.
Presuntamente, la experiencia de Infeclínico se ha enriquecido por una mayor coordinación entre hospitales y universidades de Europa y América Latina, lo que habría permitido incorporar casos prácticos y vivencias de distintos sistemas de salud para enriquecer el aprendizaje.
En este marco, el curso no sólo forma a especialistas, sino que también facilita la creación de redes profesionales que facilitan la transferencia de conocimientos y la implementación de prácticas basadas en la evidencia en distintos contextos sanitarios.
El resultado es un programa que, además de actualizar conocimientos, da forma a una comunidad de profesionales que defiende la salud pública y la seguridad de los pacientes ante las enfermedades infecciosas y la amenaza de la resistencia antimicrobiana.
